El concejal Luis Vélez defiende que existía financiación para recuperar los edificios protegidos y mejorar la conexión del entorno, y asegura que el abandono del mismo responde a una "decisión política"
Las Norias, un proyecto pendiente que necesita un cambio de rumbo en Valladolid
El concejal de Urbanismo, Nacho Zarandona, admite que ha visitado "múltiples veces" la zona con empresarios interesados, pero las intenciones de los mismos no se han materializado
La transformación de Las Norias y del entorno de los antiguos talleres de Ariza sigue siendo una de las asignaturas pendientes del Área de Urbanismo del Ayuntamiento que lidera, desde el pasado mes de junio de 2023, el edil Nacho Zarandona. El espacio, situado entre la Ciudad de la Comunicación, los antiguos Cuarteles y el futuro desarrollo del sector Azucarera-Santa Victoria, permanece a la espera de que, según justifica el propio concejal, se resuelva el conflicto institucional que rodea la Sociedad Valladolid Alta Velocidad.
Mientras tanto, el Ayuntamiento ha cambiado de estrategia: donde antes se proyectaban viviendas colaborativas, con el anterior equipo de Gobierno al mando, ahora se busca atraer iniciativas de carácter cultural y de usos múltiples. De hecho, Zarandona, en declaraciones a TRIBUNA, desgrana la hoja de ruta de un ámbito que considera "importantísimo" para el futuro de la ciudad.

Un único gran espacio urbano
Para Zarandona, el principal error es analizar cada una de las piezas del puzle de forma aislada. A su juicio, Ciudad de la Comunicación, Cuarteles, Ariza, Las Norias y el futuro desarrollo residencial de Santa Victoria forman parte de un mismo proyecto. "Ya no se puede hablar de manera aislada de la zona de Cuarteles, de la Ciudad de la Comunicación o de Ariza. Todo forma parte de una continua idea, que debe desarrollarse conjuntamente", sostiene. En esa pretensión, el edil destaca que el sector de Cuarteles avanza "como un tiro", con promociones residenciales ya en marcha y con la intervención de Somacyl para recuperar parte de los edificios protegidos con la construcción de nuevas viviendas.
Sin embargo, la situación cambia radicalmente al llegar a Ariza. Los antiguos terrenos ferroviarios siguen siendo propiedad de Adif y Renfe al no haberse producido la cesión prevista a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, circunstancia que, según Zarandona, impide cualquier actuación de calado.
El anterior proyecto de viviendas quedó descartado
Uno de los asuntos que más controversia ha generado durante las comisiones ha sido la renuncia al proyecto para construir 36 viviendas colaborativas destinadas a jóvenes dentro de las antiguas naves situadas en el 'corazón' de Las Norias. Zarandona justifica la decisión por motivos económicos y técnicos. Según explica, la rehabilitación del complejo requería una inversión superior a ocho millones de euros para construir 36 viviendas, mientras que la financiación europea apenas alcanzaba el millón y medio. "La repercusión era de más de 260.000 euros por vivienda. Estamos construyendo ahora, en VIVA, 47 viviendas por cinco millones de euros. Hay que ser responsables con el dinero público", argumenta.
Además, considera que la propia configuración industrial del edificio dificulta enormemente su adaptación al uso residencial. "Es un edificio fabril enorme, pensado para espacios abiertos. No es un contenedor que se adapte fácilmente a viviendas", incide. El edil recuerda además que la Escuela de Diseño, inicialmente vinculada al proyecto, terminó trasladando su actividad a otra nave al considerar "inasumible" la inversión correspondiente.

De viviendas a un proyecto, posiblemente, cultural
Tras guardar en el cajón la idea residencial, el Ayuntamiento ha orientado sus esfuerzos hacia la búsqueda de nuevos usos para el complejo. Aunque evita concretar proyectos por encontrarse todavía en fase de estudio, Zarandona asegura que ya se han producido numerosas visitas de promotores interesados. "La mayoría de los proyectos que nos plantean son de carácter cultural", explica.
A ellos se suman otras propuestas que, según afirma, podrían cubrir infraestructuras de las que actualmente carece Valladolid: "No puedo desvelarlas, pero posicionarían a Valladolid en ámbitos donde ahora mismo no dispone de determinados equipamientos". Por esa razón, el objetivo municipal pasa por que sea la futura iniciativa privada quien asuma la costosa rehabilitación del patrimonio industrial protegido para dotarlo, posteriormente, de nuevos usos.

Una zona todavía... aislada
La conexión de Las Norias con el resto de la ciudad constituye otro de los grandes dilemas. En la actualidad, uno de los principales accesos a la zona continúa siendo la pasarela peatonal sobre las vías, pese a que en el convenio firmado en 2017 contempla tres nuevos pasos inferiores en Ariza: un túnel para vehículos entre las calles Hípica y Adolfo Suárez y dos pasos peatonales y ciclistas -uno de ellos iría de la Avenida de Irún (entre Gabilondo y Álvarez Taladriz) a la calle Guadalajara (sede Seguridad Social) y el otro conectaría el Camino de la Esperanza y el propio Parque de las Norias (eliminando la pasarela de hierro actual)-.
Sin embargo, Zarandona mantiene la cautela respecto al paso para vehículos. A su juicio, la infraestructura supondría trasladar tráfico de paso a una zona residencial tranquila: "Para quien viene de Parquesol sería fenomenal, pero quienes pagarían las consecuencias serían los vecinos del barrio, con más ruido, más circulación y más contaminación".
En cambio, sí considera prioritarias las conexiones peatonales y ciclistas y vincula el futuro del ámbito al desarrollo de la vía verde proyectada sobre el antiguo trazado ferroviario de Ariza, que permitiría enlazar, por ejemplo, Valladolid con Laguna de Duero.

Un parque con usos que siguen creciendo
Pese al bloqueo urbanístico, con las obras en la nueva estación como justificación, Zarandona asegura que en Las Norias hay actividad. El parque alberga la sede de la Federación de Pádel de Castilla y León, pistas deportivas, un rocódromo instalado en uno de los antiguos depósitos y amplias zonas verdes utilizadas por los vecinos.
Además, está preparada la licitación del antiguo quiosco situado junto al estanque para convertirlo en un pequeño establecimiento de hostelería, aunque la actuación, en estos momentos, no se puede materializar al estar ocupado ilegalmente. "Ya tenemos personas interesadas en explotarlo como bar o restaurante cuando podamos recuperarlo", explica.

Las obras en la nueva estación y el soterramiento
Zarandona también vinculó el futuro de Las Norias y de la operación de Ariza con la situación del soterramiento ferroviario en Valladolid. El concejal lamentó y criticó la falta de entendimiento entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Transportes y aseguró que ese desacuerdo dificulta el avance de actuaciones estratégicas para la ciudad.
En este contexto, no quiso valorar, de manera personal, el proyecto de la nueva estación ferroviaria impulsado por el propio Ministerio, al considerar que responde a un modelo que, a su juicio, condiciona cualquier posibilidad futura de soterramiento. Según explicó, la infraestructura "se hace en contra de un futuro", en referencia a la aspiración histórica de soterrar las vías a su paso por Valladolid. En este sentido, sostuvo que una estación de las dimensiones planteadas "imposibilita" esa opción y cuestionó su planteamiento arquitectónico.
El edil afirmó haber visitado la nueva estación de Chamartín (Madrid) y aseguró que el diseño previsto para Valladolid tiene similitudes al inspirarse, según Zarandona, en ese modelo. "Es un contenedor de viajeros sin ningún valor arquitectónico ni espacial", señaló el concejal. Por otro lado, tildó el proyecto de "una pastilla rectangular absolutamente anodina", a la que posteriormente se ha incorporado una envolvente exterior que definió como "un vestido" de carácter 'textil'.
A su juicio, este tipo de soluciones presentan además problemas de conservación con el paso del tiempo. "Los años no pasan en balde y lo deterioran de una manera exagerada", reconoció. En este sentido, Zarandona insistió en que el Ayuntamiento necesita una mayor colaboración institucional para poder desarrollar proyectos como el de Ariza y Las Norias y lamentó que las iniciativas planteadas por el Consistorio no encuentren respaldo por parte del Ejecutivo. "Cuando hacemos otras propuestas se nos niegan. Esperemos que el Gobierno de España cambie de signo político pronto", sentenció al respecto.

Un cambio de rumbo
Para Zarandona, el verdadero salto urbanístico llegará únicamente cuando se desbloquee la operación ferroviaria. Su prioridad pasa por incorporar definitivamente los terrenos de Ariza, desarrollar la vía verde y convertir todo el corredor en un gran espacio continuo que conecte Delicias, Arco de Ladrillo, Ciudad de la Comunicación y Las Norias.
Mientras eso no ocurra, reconoce que el Ayuntamiento apenas puede intervenir sobre unos terrenos que siguen sin estar bajo su control: "Estamos bloqueados. No por nuestra voluntad, sino porque esos suelos todavía no han sido transferidos y eso impide desarrollar el proyecto de ciudad que teníamos previsto".
Hasta entonces, la estrategia municipal pasa por consolidar el crecimiento del entorno, seguir buscando inversores para reutilizar el patrimonio industrial y esperar a que la resolución del conflicto ferroviario permita abordar la transformación integral de uno de los proyectos que siguen pendientes de ejecutar en Valladolid.

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