Valladolid despide a Iván Sanz y a su familia con un multitudinario y emotivo funeral en la Catedral

La seo vallisoletana se llena para dar el último adiós al bodeguero, su esposa Irene Garijo y sus hijos Irene y Luis Álvaro, mientras la evolución de la pequeña Carlota centra los mensajes de esperanza

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Coche fúnebre a la puerta de la Catedral de Valladolid. Fotos: Sergio Borja
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 3 min.
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La Catedral de Valladolid ha acogido este miércoles un multitudinario y sobrecogedor funeral por Iván Sanz Cid, director general de Dehesa de los Canónigos; su esposa, Irene Garijo; y sus hijos Irene y Luis Álvaro, fallecidos el pasado domingo en el trágico accidente de tráfico registrado en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia). Decenas de familiares, amigos, representantes institucionales, profesionales del sector vitivinícola y numerosos vecinos han querido acompañar a la familia en un último adiós marcado por el silencio, la emoción y las constantes muestras de cariño.

Minutos antes del inicio de la ceremonia, los accesos a la Catedral ya presentaban una gran afluencia de personas. El templo ha completado prácticamente todo su aforo y numerosos asistentes han permanecido en el exterior siguiendo el funeral con recogimiento, reflejo del profundo impacto que la tragedia ha causado en Valladolid y en la Ribera del Duero.

La ceremonia, oficiada en un ambiente de absoluto respeto, ha estado marcada por la emoción contenida de los familiares arropados en todo momento por sus allegados.

Con la presencia de las cuatro pequeñas urnas de madera con las cenizas de Iván, Irene, Irene y Álvaro, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, oficiante del funeral, ha centrado sus palabras en la importancia de buscar la luz de la fe en momentos de tragedia y en confiar en que el consuelo que ofrece la Iglesia, aunque este pueda parecer pequeño en los momentos de sufrimiento, surtirá efecto. Del mismo modo, ha puesto la esperanza en el centro de la omilía, en especial para la recuperación y el cuidado de la pequeña Carlota, la hija menor del bodeguero, que se recupera en el Hospital de Burgos.

Amigos, compañeros, instituciones y ciudadanos anónimos han arropado a la familia

El mundo del vino ha estado ampliamente representado en la despedida. Responsables de bodegas, viticultores, empresarios y profesionales del sector como el presidente de la DO Ribera del Duero, Enrique Pascual; Javier Moro, de Bodegas Emilio Moro; Dani Torío, de Nibia; representantes de Bodegas Protos, de Tomás Postigo, entre otros muchos han querido rendir homenaje a quien había liderado en los últimos años la proyección nacional e internacional de Dehesa de los Canónigos. 

Junto a ellos también han asistido representantes del tejido empresarial, miembros de la CEOE, de la hostelería, de la Diputación de Valladolid -institución en la que trabajaba Irene Garijo-, así como miembros y compañeros de clase de los colegios Pinoalbar y Peñalba, donde estudiaban los hijos del matrimonio. También compañeros de los clubes deportivos de voleibol y rugby (VRAC) han estado presentes. Igualmente, ha asistido Jorge Santiago, director general del Real Valladolid, Carlos Suárez, expresidente del Real Valladolid, y Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, entre otras personalidades conocidas. 

No han faltado tampoco las autoridades civiles y políticas: el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar; el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el vicepresidente primero de la Junta, Carlos Pollán; la consejera de Medio Ambiente, María González Corral; representantes de los grupos políticos PSOE y VOX tanto local como provincial y numerosos alcaldes de la provincia.

Los momentos más emotivos del funeral han estado en las 'peticiones' y en las 'palabras de agradecimiento' ofrecidas por amigos y compañeros de los menores fallecidos, quienes han recordado con cariño a sus amigos y han puesto toda su voluntad en cuidar a Carlota, la hija menor del matrimonio y única superviviente del accidente. Su nombre ha estado muy presente tanto en las oraciones como en las palabras de familiares y amigos, que han pedido fuerza para la niña en su proceso de recuperación. También Marta Sanz, hermana de Iván, ha dado las gracias a todos quienes les están arropando en sus momentos más duros y ha recordado uno por uno a sus familiares.

Al término de la ceremonia, el recogimiento y el respeto máximo han marcado la salida de los familiares de la Catedral. Muchos asistentes permanecían emocionados en el atrio del templo después de una despedida que ha reflejado el enorme cariño que Iván Sanz, Irene Garijo y sus hijos despertaban entre quienes los conocieron.

 

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