¿QUO VADIS, REAL MADRID?

imagen
¿QUO VADIS, REAL MADRID?
Vinicius y Mbappé llevaron enrollada la camiseta, no como Trent. EFE/ Kai Forsterling.
El autor esPedro Berbel Hernández
Pedro Berbel Hernández
Lectura estimada: 3 min.

Soy madridista.

Lo digo al principio porque seguramente explique mejor que cualquier otra cosa lo que viene después. Hay críticas que uno hace precisamente porque algo le importa. Y a mí el Real Madrid me importa.

El martes, antes del partido contra el Elche, los jugadores de ambos equipos saltaron al campo con una camiseta de apoyo a Ceuta. En ella podía leerse: 'Todos somos caballas'.

Todos, no. Mbappé y Vinícius se pusieron la camiseta, pero la llevaron enrollada hasta la altura del pecho, de manera que el mensaje no pudiera leerse. Después se la quitaron antes que sus compañeros. Konaté ni siquiera llegó a ponérsela: la llevó en la mano.

Mbappé ha explicado después que su gesto no pretendía mostrar falta de solidaridad con Ceuta, sino recordar también a los inmigrantes que han sufrido o perdido la vida. Es su explicación y no tengo por qué entrar a juzgarla. Tampoco cambia lo que me interesa de lo ocurrido.

Porque puedo entender que un futbolista tenga sus propias ideas. Faltaría más. Puede pensar sobre Ceuta, Marruecos, España o cualquier otra cuestión exactamente lo que considere oportuno.

Pero el martes no comparecían tres ciudadanos particulares llamados Mbappé, Vinícius y Konaté. Comparecían tres futbolistas del Real Madrid. Y el Real Madrid había decidido sumarse a una iniciativa.

Puede discutirse si hizo bien. Es más, tengo muchas dudas sobre la conveniencia de que los clubes de fútbol entren en este tipo de cuestiones. Si lo hacen, probablemente encontrarán cada semana una causa, un conflicto o una reivindicación que merezca otra camiseta. Pero ese es otro debate. El Real Madrid había decidido participar. Y lo que me cuesta entender es que una institución adopte una decisión y permita después que quienes la representan decidan individualmente si quieren hacerla visible.

Porque entonces la pregunta ya no es qué piensa Mbappé. La pregunta es qué piensa el Real Madrid. Y, sobre todo, quién decide en el Real Madrid.

El Barcelona había optado anteriormente por no participar en el homenaje. No comparto su decisión, que podría dar para otra columna. Pero hay algo que sí puedo reconocerle: fue una decisión institucional.

Imagino que entre sus futbolistas habrá quienes apoyen el gesto hacia Ceuta y quienes no. Pero ninguno salió por su cuenta con una camiseta que el club había decidido no vestir.

El Barça dijo que no. El Madrid dijo que sí. Y tres de sus futbolistas dijeron que ellos no del todo.

Prefiero una institución con la que discrepo a una institución que deja en manos de cada jugador hasta dónde quiere representar públicamente una decisión del club.

Un club como el Real Madrid es mucho más que sus futbolistas. Los futbolistas pasan. Incluso los extraordinarios. El escudo se queda. Y vestirlo supone algo más que jugar bien al fútbol. No exige renunciar a las propias ideas, pero sí aceptar que durante un determinado tiempo se representa a una institución con una historia, unas normas y una manera de presentarse ante el mundo. Y quizá el propio Real Madrid debería ser más consciente, algunas veces, de lo que representa en ese mundo. Porque hay pocos clubes cuyas decisiones, y también sus gestos, se vean tanto y tan lejos.

No creo que esto vaya realmente de Ceuta. Va de autoridad. Va de identidad. Va de decidir si el Real Madrid fija una posición y pide a sus jugadores que la representen o es una suma de extraordinarios profesionales que decide individualmente qué decisiones del club comparte.

Y eso me preocupa bastante más que perder un partido.

No hace mucho me preguntaba en estas mismas páginas, con bastante más ironía que ciencia, si Mbappé podría ser gafe.

Era una hipótesis. Y sigue siéndolo.

Pero ahora tengo otra preocupación. Solo faltaría que, además de poder ser gafe, Mbappé pretendiera decidir qué partes de las decisiones del Real Madrid se pone y cuáles se deja enrolladas a la altura del pecho.

Porque una cosa es que Mbappé lleve la camiseta del Real Madrid. Y otra muy distinta que el Real Madrid termine llevando la camiseta como quiera Mbappé.

¿Quo vadis, Real Madrid?

Pedro Berbel Hernández

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App