La "peña" de 70 DJs que nació de una reunión entre amigos y ya es una tradición

Nelson y Guille Daza explican cómo un encuentro entre cuatro profesionales de la música se ha convertido en una cita anual marcada por las camisetas, los altavoces y una multitudinaria conga

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La "peña" de 70 DJs que nació de una reunión entre amigos y ya es una tradición
El grupo de DJs que, en esta ocasión, no se quisieron perder la quedada en las actuales Fiestas de Valladolid. Fotografía cedida a TRIBUNA.
El autor esAlejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 3 min.

Lo que comenzó como una sencilla quedada entre amigos se ha convertido con el paso de los años en una particular hermandad formada por alrededor de 70 DJs. Los hermanos Daza, Nelson y Guille, que han concedido una entrevista a TRIBUNA, forman parte de este colectivo de profesionales de la música que mantiene cada año un encuentro en el que la amistad, la profesión y la diversión se mezclan entre altavoces.

La iniciativa surgió de manera espontánea. "Empezamos por una bobada, la verdad. Éramos cuatro amigos que nos juntamos, y hacíamos botellón. Esa era la excusa para quedar", explican. Aquella primera reunión apenas contó con una decena de personas, pero el grupo fue creciendo progresivamente hasta alcanzar las dimensiones actuales.

"El primer año fuimos 10", recordaban. Ahora, el colectivo reúne a unos 70 integrantes, aunque en la quedada participan habitualmente unos 40. Se trata de uno de los grupos que forman parte de una comunidad más amplia de profesionales. Además, la reunión tiene una vertiente profesional. El colectivo sirve como punto de encuentro entre DJs que comparten trabajos, contactos y oportunidades laborales: "Es una peña que nos hacemos nosotros para trabajar".

Una fiesta que no tiene un escenario fijo

Una de las particularidades de este encuentro es que la celebración no se desarrolla en un único espacio. Los participantes se desplazan por diferentes zonas mientras animan al público con música a través de altavoces portátiles. "No estamos en un sitio fijo, sino que nos vamos moviendo por todos lados", señalan Nelson y Guille. De esta manera, la quedada se transforma en una especie de recorrido musical en el que los DJs van incorporando a otras personas a la celebración hasta llegar, por ejemplo, al tardeo establecido. En este caso fue el denominado Cotorrazo, ubicado, como siempre, en la calle Claridad. 

Las camisetas también se han convertido en una de las señas de identidad del grupo. Los integrantes utilizan prendas distintivas durante la jornada, reforzando así la imagen de una comunidad unida por una misma profesión y afición. Pero si existe un elemento que define especialmente esta tradición es la conga. Los integrantes del colectivo intentan formar cada año una de las más largas posibles mientras recorren los diferentes espacios. "Hacemos la conga más larga", explican los hermanos entre risas.

Con un altavoz como principal herramienta, los DJs van animando a la gente, que se suma a la fila a medida que avanza la celebración.

Una tradición que no para de crecer

La evolución del grupo ha sido notable desde aquella primera reunión. De los cuatro amigos que decidieron quedar para pasar un buen rato se ha pasado a una comunidad de alrededor de 70 DJs. Dentro de ese grupo existen diferentes núcleos, y Nelson y Guille forman parte de uno de los más veteranos: "En este grupo somos un poco los más mayores y nos juntamos 40", reiteran.

La relación entre sus integrantes va más allá de una jornada festiva. El colectivo también permite mantener una red de contactos profesionales en un sector en el que los trabajos y las colaboraciones forman parte del día a día. De hecho, el buen ambiente entre los miembros se ha convertido en uno de los principales motivos para mantener viva la tradición. Cada año, la quedada sirve para reencontrarse con compañeros, compartir experiencias y disfrutar de la música lejos de las cabinas y los escenarios habituales.

El grupo quiere dar el salto a las redes sociales

El siguiente paso para esta particular hermandad pasa por documentar sus encuentros mediante vídeos -hacen muchísimos- y compartirlos en redes sociales. La intención es mostrar cómo se desarrolla una jornada que, con el paso de los años, ha ido adquiriendo una identidad propia. Las imágenes de decenas de DJs reunidos con sus camisetas, altavoces en mano y formando una multitudinaria conga permiten reflejar la evolución de un colectivo que nació... por casualidad.

Así, aquella pequeña reunión de amigos que comenzó con apenas diez participantes se ha convertido en una cita anual para decenas de profesionales de la música. Una tradición que sigue creciendo y que mantiene intacto su objetivo inicial: juntarse, disfrutar de la música y reforzar los lazos entre compañeros de profesión, especialmente, del sector que comparten. 

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