Un cúmulo de errores propicia varios cambios en el banquillo que ha llevado al Club a ocupar los puestos de descenso a la Primera RFEF 2026/2027
'Fuego amigo' en el Real Valladolid: siete entrenadores y un mismo destino en dos años y medio
Un cúmulo de errores propicia varios cambios en el banquillo que ha llevado al Club a ocupar los puestos de descenso a la Primera RFEF 2026/2027
El Real Valladolid se ha convertido en una trituradora de entrenadores si tenemos en cuenta las dos últimas temporadas. Ningún entrenador termina de convencer, ningún entrenador ha podido sacar el mejor rendimiento posible a los jugadores y ningún entrenador ha logrado el objetivo por el cual fue fichado.
La afición del Real Valladolid lleva viviendo en el infierno dos años seguidos sin poder levantar cabeza. Los numerosos experimentos para encontrar un nuevo entrenador, algunos sin experiencia en el fútbol español y revolucionarios, han resultado ser un fracaso absoluto que solo convencía a la cúpula del club.
El espectáculo de ver quién será el próximo entrenador del conjunto pucelano es tal vez el único momento de ilusión de una ciudad que espera con impaciencia despertarse de un mal sueño. Sin embargo, más lejos de ser una pesadilla, la realidad es que el Real Valladolid va a por su sexto entrenador en dos años, séptimo si se cuenta con Sisi, que asumió el cargo de manera interina tras la salida de Guillermo Almada.
Está claro que a los entrenadores no les ayuda que a la hora de fichar sea el director deportivo quién toma la última palabra para contratar jugadores para la plantilla y sea él quién decide que jugadores deben salir. Pero sí son los que deciden que jugadores deben jugar lo partidos cada fin de semana. Es decir, las decisiones de cómo afrontar cada partido, los sistemas de juego y los cambios que ha de realizar, así como encontrar soluciones a los problemas que se encuentra con el paso de los minutos.
Parte de la afición reclama un entrenador que proponga un estilo de juego reconocible, un juego vistoso, aunque a estas alturas de campeonato uno se conforma con un entrenador que gane como sea y saque al Pucela del pozo.
Temporada 2024/2025, una de las peores de la historia del Club
El inicio de la campaña 24/25 empezó de una manera diferente a como, posteriormente, se desarrolló. El Club comenzó su andadura en Primera División con Paulo Pezzolano. El primer partido se saldó con victoria (1-0) ante el Espanyol con gol de Raúl Moro. Tras la derrota (3-0) contra el Real Madrid y el empate (0-0) en casa contra el Leganés, empezó el desastre. Se vendió a Boyomo y el Barça, andando, le endosó un severo 7-0. Es más, tuvieron que pasar 10 jornadas para que el Real Valladolid volviera a sonreír. Fue en Mendizorroza contra el Deportivo Alavés (2-3). Esa sería la única vez en toda la temporada en la que el conjunto pucelano puntuaría lejos de Zorrilla.
Paulo Pezzolano, actual entrenador del Internacional, fue destituido después de recibir su primera goleada en casa (0-5) contra el Atlético de Madrid. Durante su vuelta a Primera, entrenó 15 partidos, cosechó dos victorias en liga, tres empates y 10 derrotas, además de la victoria (1-4) en Copa contra el Astur.
A la espera de encontrar un nuevo entrenador que se hiciera cargo del equipo, se confió en Álvaro Rubio, durante dos jornadas, contra Las Palmas y el Valencia, al que ganó (1-0) con oficio. El riojano también se sentó en el partido de Copa contra el Real Ávila (2-4 con prórroga incluida).
Ya contra el Girona, se dio paso a un nuevo inquilino en el banquillo del cuadro pucelano, Diego Cocca. Su carta de presentación fue una derrota contundente (3-0) en Montilivi y la eliminación copera contra el Ourense (3-2). Sin embargo, pudo lograr una importante victoria contra el Betis (1-0), la última victoria del Real Valladolid en Primera División.
La segunda vuelta, una película de terror
Diego Cocca, que también sigue en activo –entrena al Atlas Guadalajara-, fue destituido tras perder cinco partidos seguidos. Su último encuentro fue en casa contra el Sevilla (0-4). Dirigió siete partidos, con un balance de una victoria y seis derrotas. El Real Valladolid no volvería a saborear una victoria o un empate, salvo en el cosechado contra Las Palmas (1-1), al que no pudo doblegar a pesar de su inferioridad numérica.
Álvaro Rubio volvió a coger las riendas. Sin embargo, su vuelta sería un regalo envenenado. Se enfrentó al Athletic Club de Bilbao, en San Mamés, donde sufrió una escandalosa goleada (7-1). Después del citado partido contra Las Palmas, se perdió todos y cada uno de los encuentros hasta el final de temporada, consiguiendo el récord absoluto de haber sumado tan solo 1 punto en toda la segunda vuelta. Una cifra que provocó un descenso ridículo e histórico antes de tiempo. Finalizada la temporada, el club prescindió de los servicios de Álvaro Rubio tras 16 partidos, (incluidos los disputados en su primera etapa) en las que únicamente consiguió una victoria y un empate. Actualmente se encuentra en Grecia, donde dirige al filial del Olympiacos.
Sí es cierto que a lo largo de la temporada, no todo fueron goleadas, ya que compitió en algunos partidos sin el nivel que exige una categoría como es la Primera División. Por ejemplo en derrotas contra el Valencia (2-1), Celta (0-1) u Osasuna (2-3).
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Con la llegada de los nuevos propietarios, parecía que el Real Valladolid cambiaba de rumbo, con un lavado de cara y reestructuración de club. El Club se decantó por Guillermo Almada, procedente de Pachuca, para tratar de devolver al equipo a Primera División. En cambio, el sueño, poco a poco, se fue esfumando. Las victorias llegaban a cuenta gotas y los empates y las derrotas se multiplicaban. Tras una racha de cinco partidos seguidos sin perder, no logró una regularidad, y todo eran curvas. En los 18 partidos que entrenó al equipo, hasta que recibió la llamada del Real Oviedo, el uruguayo no pasó de las seis victorias, seis empates y seis derrotas.
Mientras se esperaba la llegada del nuevo entrenador, fue Sisi quién se sentó en el banquillo frente al Eibar, donde no estuvo acertado en la primera gran goleada de la temporada (3-0).
El problema es que su sustituto empeoró aún más las cosas. Con Luis García Tevenet, el Real Valladolid pegó un bajón importante. De luchar por el play off a pelear por la permanencia. El nuevo entrenador no duraría ni siete partidos sentado en el banquillo del equipo. Se fue con un bagaje de una victoria, un empate y cinco derrotas, cuatro de ella seguidas, lo que condujo al equipo a estar en puestos de descenso a Primera RFEF 2026/2027.
Ahora le toca el turno a Fran Escribá, que emerge como salvavidas, para revertir la horrible situación por la que atraviesa el equipo. Ha firmado hasta el año 2027, así que con suerte el valenciano terminará con la sangría de entrenadores que ha tenido el Real Valladolid en las dos últimas temporadas y media. Todo dependerá de los resultados que logre, o de que se obre un milagro.
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