Según informaron fuentes oficiales, los hechos tuvieron lugar después de que el autor accediera al interior del local tras fracturar la persiana metálica exterior y romper posteriormente una ventana. Las cámaras de seguridad del negocio registraron el momento en el que el individuo entraba en el establecimiento y sustraía la caja de recaudación, que contenía aproximadamente 800 euros.
Armas blancas y herramientas intervenidas
Durante la inspección ocular realizada en las inmediaciones del comercio, los agentes localizaron una cizalla, presuntamente utilizada para forzar el acceso, así como un machete hallado en la zona de entrada al establecimiento. Ambos objetos fueron intervenidos y depositados en dependencias oficiales, quedando a disposición de la autoridad judicial como parte de la investigación.
Las pesquisas permitieron identificar a un sospechoso que presentaba indicios racionales de autoría, por lo que los agentes se desplazaron hasta su domicilio para proceder a su detención. El varón permitió inicialmente el acceso a la vivienda, alegando que iba a cambiarse de ropa, pero tras varios minutos dejó de atender los requerimientos policiales.
Intento de ocultación y detención
De forma fortuita, un familiar del sospechoso llegó al domicilio y autorizó expresamente la entrada de los agentes. Una vez en el interior, la Guardia Civil localizó al individuo oculto dentro de un armario, evidenciando su intención de eludir la acción policial. Para proceder a su arresto fue necesaria la utilización de la fuerza mínima imprescindible, ya que el detenido opuso resistencia activa.
El arrestado, conocido por los agentes, cuenta con numerosos antecedentes policiales, entre ellos por delitos de robo con fuerza. La Guardia Civil ha instruido las diligencias correspondientes, que junto al detenido han sido puestas a disposición de la autoridad judicial.








