La Policía Nacional identificó al presunto autor gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento y lo localizó días después en la Plaza de los Vadillos
Pide ayuda para una vecina y después acaba detenida por hacer caso omiso a los agentes y empujar a uno de ellos
Interrumpió la actuación de la Policía y Bomberos, que accedieron a la vivienda requerida para sacar del canapé de una cama el brazo derecho atrapado de una mujer
La Policía Nacional detuvo el pasado 7 de febrero en Valladolid a una mujer como presunta autora de un delito de allanamiento de morada y otro de atentado contra agentes de la autoridad, tras un incidente ocurrido en la avenida de Segovia. Los hechos se produjeron en torno a las 19.30 horas, cuando la Sala CIMACC 091 comisionó a varias dotaciones policiales después de que una mujer alertara de que su vecina pedía auxilio desde el interior de su vivienda y solicitara la intervención urgente de los servicios de emergencia. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Nacional y una dotación de Bomberos.
A su llegada, los efectivos encontraron en el rellano a la requirente, que insistía en que su vecina estaba pidiendo ayuda y exigía que se derribara la puerta. El jefe de intervención de Bomberos le pidió que se calmara y que facilitara información para valorar la forma de acceso que ocasionara el menor daño posible, planteando incluso la posibilidad de entrar por una ventana desde la vía pública. Sin embargo, la mujer no aportó datos y continuó reclamando a gritos que se echara la puerta abajo.
Mientras el responsable de Bomberos trataba de recabar información de otros vecinos, dos efectivos intentaban abrir la puerta mediante el método del resbalón. Durante la maniobra, la mujer persistió en sus gritos e interrumpió la actuación, pese a las reiteradas indicaciones de los agentes para que permitiera trabajar a los servicios de emergencia. Según la Policía, la requirente se encaró con los actuantes y aseguró que tenía derecho a dar órdenes por haber realizado la llamada.
Finalmente, los bomberos lograron abrir la puerta sin causar daños y accedieron junto a los policías al interior de la vivienda. En una de las habitaciones localizaron a una mujer con el brazo derecho atrapado bajo el canapé de la cama. Un agente y los bomberos levantaron cuidadosamente la estructura, logrando liberarla. La afectada quedó sentada con el brazo inmovilizado en posición de cabestrillo. En ese momento, la mujer que había dado aviso entró en la vivienda tras uno de los agentes, pese a no residir en ella. El policía le indicó que debía abandonar el domicilio para facilitar la asistencia sanitaria, pero, según la versión policial, respondió que entraría igualmente y, tras encararse con el agente a escasos centímetros, le propinó un empujón.
Ante estos hechos, fue detenida como presunta autora de un delito de allanamiento de morada y otro de atentado a agente de la autoridad, mientras los servicios de emergencia continuaban con la asistencia. Una ambulancia medicalizada del Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 trasladó posteriormente a la víctima al Hospital Universitario Río Hortega para realizar pruebas diagnósticas ante la posible fractura del brazo. La detenida fue trasladada a dependencias de la Comisaría Provincial de Valladolid, donde se instruyó el correspondiente atestado policial. Posteriormente, quedó en libertad tras la remisión de las actuaciones a la autoridad judicial.
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