El juicio con jurado popular por la muerte violenta del joven vallisoletano Sergio Delgado, fallecido tras recibir un puñetazo en la madrugada del 24 de febrero de 2024 en Burgos, ha concluido este viernes con el turno de última palabra del acusado, que se ha dirigido directamente a la familia de la víctima para pedirles perdón y expresar su arrepentimiento. El procedimiento ha quedado visto para veredicto, a la espera de que el próximo lunes 9 de febrero se entregue al jurado el objeto del veredicto para iniciar la deliberación.
El acusado, J.L.N.I., ha intervenido durante algo más de dos minutos visiblemente nervioso, entre lágrimas y sollozos, desde el mismo lugar que ha ocupado durante las cinco sesiones celebradas en la Audiencia Provincial de Burgos. En su declaración final, en la que no han estado presentes los padres de Sergio Delgado al haberse salido previamente de la sala por voluntad propia, ha reconocido que el perdón no devolverá la vida a Sergio Delgado, pero ha asegurado que es la única forma que tiene de mostrar el arrepentimiento que dice sentir.
"No quería que pasara lo que pasó", ha afirmado, insistiendo en que nunca imaginó un desenlace así ni desearía algo semejante a nadie. En ese contexto, se ha definido como "un chaval de 23 años" que actuó por impulso, sin ser consciente de las consecuencias. "Fue un impulso, no tenía que haber sucedido", ha señalado.
Durante su intervención, el presidente del tribunal le ha pedido que se tranquilizara para poder expresarse con mayor claridad. Tras ello, el acusado ha reiterado su petición de perdón a los familiares de la víctima: "Les pido que me den la oportunidad, después de dos años, de poder pedirles perdón y mostrarles el arrepentimiento que tengo", ha manifestado.
También ha asegurado que, si pudiera volver atrás en el tiempo, no habría salido de casa aquella noche y ha afirmado que haría cualquier cosa por revertir lo ocurrido. "Daría incluso mi vida por devolverles a su hijo", ha declarado, subrayando que es consciente de que "pedir perdón solo es una palabra", pero que no tiene otra forma de expresar cuánto lamenta lo sucedido.
El acusado ha recordado igualmente que ya trasladó ese arrepentimiento en una carta enviada a la familia y ha insistido en que no podía imaginarse que una acción como la que protagonizó pudiera tener un resultado fatal. "Ojalá no hubiera pasado", ha repetido antes de concluir su intervención con un último mensaje de disculpa.
Con esta declaración final, el juicio ha quedado definitivamente visto para veredicto. El lunes, el jurado popular recibirá el objeto del veredicto y comenzará la deliberación para determinar la culpabilidad del acusado por la muerte de Sergio Delgado.








