12/06/2026
20 de noviembre de 1975
Arias Navarro anuncia el fallecimiento de Francisco Franco.
Lectura estimada: 3 min.
"Españoles, Franco ha muerto". Imposible olvidar a Arias Navarro y su discurso en aquella televisión en blanco y negro. El 20-N de 1975 yo cursaba sexto de bachillerato, interno. Casi ajeno a asuntos políticos, lejos de la familia, recibí con algarabía aquella semana extra de vacaciones. Fue la primera vez que hice dedo (autoestop) en mi vida. Todo con tal de llegar a casa y disfrutar de ese inesperado ocio y, sobre todo, de la comida de madre.
En los siguientes años, ya en la universidad, pude entender las ansias de cambio, de libertad, que me rodeaba. Se abría un abanico de expectativas inmenso para España y para los españoles. Una vez más con trabajo, sacrificios e imaginación, las cosas se hicieron razonablemente bien. A los hechos me remito, pese a que el famoso Estado de las Autonomías no nos ha llevado a la prometida justicia social, a la compensación entre las más ricas y las más pobres, a la decidida apuesta de la Administración Central por igualar en riqueza industrial a todas ellas. Las de siempre siguen pitando más que las demás por obra y gracia de un sistema electoral absolutamente desfasado. Eso sí, hoy enarbolamos montones de banderas... Y de boinas.
Hace 50 años que murió aquel general al que tanto se sigue citando hoy en día en España. Comparando épocas pasadas y presentes, obviamente a este país no lo reconoce ni la madre que lo parió, que diría un famoso vicepresidente del Gobierno. El mundo evoluciona a una velocidad de vértigo y el tiempo vuela. El destape, la peluca de Carrillo, la Movida Madrileña y toda aquella ‘libertad sin ira’ han pasado a la historia. La ejemplar Transición que todos reconocían en el exterior es discutida hoy en el interior por quienes se han criado y han disfrutado de sus bondades. Ahora sobrevivimos en tiempos de extraña e interesada revisión histórica.
Hace 50 años que murió Franco y otros tantos que se restauró la Monarquía. Reconozco que en aquellos momentos no era muy partidario de eso de los reyes, hijos de reyes, pero visto lo visto - y con las dudas de rigor - ahora estoy en otra posición. En el siglo XXI tenemos democracia, sí, sin embargo comparto la sensación con gentes de mi generación en que también hay menos grados de libertad, en determinados aspectos vitales, que, por ejemplo, entre 1975 y 2000. No entiendo muy bien por qué, pero lo políticamente correcto manda (lo que dictan ciertas élites). La polarización actual está causando estragos, incluso en una convivencia que nos ganamos a pulso a partir de 1975.
Por fortuna, España es un país bien distinto al de hace cincuenta años. Hemos evolucionado más que en cualquier otro período anterior de nuestra historia, quizá porque ha sido uno de los más pacíficos de siempre, si no el que más. No es conveniente olvidar que durante los dos últimos siglos han primado por aquí las guerras internas, los levantamientos, las asonadas y el partirnos la cara por nacionalidades, ideologías o por el mero quítate tú para ponerme yo. En la actualidad, desaparecido, que no superado, el estigma de ETA, acostumbrados a votar (o no) cada dos por tres, con dirigentes que dejan bastante que desear, y apesadumbrados porque no nos quitamos de encima tanta corrupción, las nuevas generaciones de españoles, en términos generales, disfrutan de la vida bastante más que las anteriores. Cosa distinta es si son más felices o disfrutarán de similar pensión.
Hace 80 años tuvo lugar el Juicio de Nuremberg. La II Guerra Mundial dejó un descomunal reguero de estupidez, muerte y miseria, del que parece algunos no han aprendido nada de nada. El ajusticiamiento de aquellos reos debería servir de guía para más de un presente líder del planeta. Otro tanto ocurre con la penosa Guerra Civil que vivieron nuestros antepasados. Sepultemos dignamente a TODOS los que fueron fusilados en cunetas, bosques y cementerios, superemos el estigma ideológico que tanto nos divide y volvamos al espíritu de reconciliación que guió al conjunto de la ciudadanía y a los padres de la Constitución de 1978. Es una de las más celebradas muestras de entendimiento que hemos superado los españoles desde que existimos como país, nación, Estado o como cada cual lo quiera mentar. Aprendamos de la historia.
Lo más visto
Un fallecido y un herido grave tras una colisión frontal entre dos camiones en La Mudarra
Las novedades de la Feria de Día 2026 en Valladolid, al detalle: sube el precio de la tapa más bebida
Un vallisoletano de 79 años revoluciona First Dates con sus confesiones más sorprendentes: "Le como hasta los ojos"
El Ayuntamiento transformará la Plaza de Santa Brígida en un gran espacio peatonal y verde con una inversión de 947.000 euros
Valladolid destina más de 900.000 euros a la renovación integral del Camino Viejo de Simancas
Últimas noticias
Nadie se libra
La UEMC gradúa a cerca de un centenar de alumnos de sus titulaciones online y semipresenciales
George Russell conquista la pole en Montmeló y los españoles saldrán desde la cola
Regresa el programa de turismo del Imserso: fechas, destinos y tarifas
Los súper incendios en la Patagonia confirman un cambio de régimen climático
0 Comentarios
* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Inicia sesión o registrate para comentar








