El accidente, ocurrido de madrugada en las inmediaciones del centro comercial, obligó a movilizar a sanitarios, policías y bomberos
La explosión de un edificio en la calle Juan de Valladolid: la normalidad cobra protagonismo dos años después
La mayoría de los vecinos logró regresar a las viviendas dos meses y medio después del trágico suceso
La explosión registrada en una vivienda de la calle Juan de Valladolid, en el barrio de Parquesol, se produjo hace, exactamente, dos años, el 29 de agosto del 2023. En total, resultaron trece personas heridas, una de ellas de gravedad. El suceso se orinigó a las 06.00 horas en un piso ubicado en el número 23 de la citada vía, lo que generó una movilización importante de los servicios de emergencia.
El herido más grave fue un varón de 57 años, al cual trasladaron a la Unidad de Quemados del Hospital Río Hortega con quemaduras de segundo y tercer grado en el 55 % de su cuerpo. Por su parte, ocho personas más fueron evacuadas a hospitales de la ciudad: seis recibieron el alta médica, mientras las otras dos restantes permanecieron ingresadas. Entre los atendidos se se encontraban también dos bebés, que fueron evacuados en el lugar y recibieron el alta tras comprobarse que no presentaban lesiones de gravedad. Además, otras cinco personas fueron atendidas por inhalación de gas.
Afortunadamente, 78 días después de la explosión, la mayoría de los vecinos logró regresar a sus viviendas, salvo en los casos más afectados, especialmente en la tercera planta, ya que el 3ºI fue el epicentro de la explosión. Las llamas y la onda expansiva destruyeron paredes y dañaron gravemente los pisos adyacentes (3ºH y 3ºJ). Los servicios básicos (luz, agua, gas) y uno de los dos ascensores fueron restablecidos, aunque las labores de reparación y saneamiento continuaron. En esa visita, estuvo presente el concejal de Seguridad Ciudadana, Alberto Cuadrado.
EL POLICÍA NACIONAL HERIDO
Entre las actuaciones, cabe destacar la de un agente de la Policía Nacional, quien, además de ser vecino del edificio, fue clave en el rescate del principal afectado por la deflagración. Tras escuchar la potente explosión en el tercer piso del bloque, el agente accedió al lugar más dañado, donde localizó al herido más grave. Gracias a su rápida intervención, este vecino -que presentó quemaduras graves- pudo ser rescatado y trasladado con urgencia al Hospital Río Hortega, donde permaneció ingresado.
El propio agente sufrió también las consecuencias de la explosión, con síntomas de inhalación de gas, al igual que otros siete vecinos, todos ellos con lesiones leves.
LAS DECLARACIONES DEL AGENTE
Javier Redondo, que residía en el piso 3ºJ, justo al lado del epicentro de la explosión (3ºI), actuó de forma inmediata tras ser alertado por su esposa: "Mi mujer ya estaba despierta porque se marchaba a trabajar. Javi, Javi, que nos quemamos...", relató el agente a este medio de comunicación, tras recibir el alta médica en el Hospital Clínico, donde fue evacuado junto a su mujer y su hija por inhalación de humo.
Nada más salir al pasillo, el agente pudo ver que la vivienda de su vecino había desaparecido parcialmente por la explosión. Lo primero que hizo fue garantizar que su esposa e hija pudieran evacuar sin riesgo, ordenándoles que bajaran por las escaleras mientras él permanecía arriba para ayudar.
Sin tiempo para vestirse, y todavía en pijama, Redondo accedió a la vivienda destruida, donde encontró a su vecino desnudo, con quemaduras graves y atrapado en la terraza: "No quería que le tocara porque le dolía todo. Aun así, tuve que sacarlo a rastras entre llamas y escombros. Acabé empapado porque también caía agua por todas partes. Lo bajé hasta el portal".
Su familia, que lo esperaba ya fuera del edificio, vivió con angustia esos minutos. "Mi mujer me echó la bronca, y me la seguirá echando, porque no bajé con ellas. Ella temía por mi vida", reconoció.
FALLECE EL HERIDO GRAVE
El único herido de gravedad, que continuaba hospitalizado tras la explosión en Parquesol, falleció el domingo 17 de septiembre. Diego H.H, que fue rescatado por el agente, ya que éste se quedó en la tercera planta para salvar a su vecino, murió a los 57 años. El agente arriesgó su vida para salvar la de la víctima, pero apenas 19 días después del trágico suceso los daños agravaron su estado hasta tal punto de provocar su defunción.
Se trata del segundo fallecimiento en una explosión en Valladolid, puesto que el de la calle Goya también cobró una víctima mortal. En esa ocasión, fue Teresa la persona que sufrió las mayores consecuencias al vivir en el epicentro de lo sucedido.
CAUSAS DE LA EXPLOSIÓN
El Servicio de Extinción de Incendios del Ayuntamiento informó que una fuga de gas fue la posible causa de la explosión. Es decir, que dicha fuga pudo proceder de un ramal antiguo de servicio a una cocina de gas sin sellado estanco, debido a la apertura sin intención de la llave de paso.
El jefe de los Bomberos, Javier Reinoso, puso como ejemplo a los medios de comunicación que la víctima podría haber preparado el desayuno sin se diera cuenta de que ya había una fuga o una chispa eléctrica.
NORMALIDAD... DOS AÑOS DESPUÉS
Vecinos que viven en la zona aseguran a TRIBUNA que, dos años después, es la normalidad la que envuelve al trágico suceso. "Nuestra vida vuelve a ser normal, pero ya lo era, afortunadamente, semanas después de la explosión", explica una de las personas que prefiere mantener el anonimato.
De hecho, la navidad del 2023 fue especial, al igual que en el 2024, porque solo había pasado un año y tres meses de lo que había pasado. Afortunadamente, aunque el suceso se mantenga en la memoria de los vecinos, éstos ya han recuperado la sonrisa, algo que parecía misión imposible.