La Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos) dio a conocer este miércoles, 18 de febrero, en Valladolid un ambicioso proyecto destinado a redefinir el futuro del Museo Casa Botines Gaudí, ubicado en León. El plan, que contempla una inversión próxima a los ocho millones de euros, tiene como objetivo convertir este espacio en un referente internacional dedicado al estudio, la preservación y la divulgación de la obra de Antoni Gaudí, con una clara proyección global pero firmemente vinculada a Castilla y León.
El director general de la Fundación, José María Viejo, subrayó que la intervención "va mucho más allá" de una simple reforma. El reto principal es adaptar por completo el edificio a las exigencias de un museo contemporáneo y dotarlo de infraestructuras acordes a los estándares actuales, con la intención de que la Casa Botines se consolide como "uno de los grandes centros museísticos dedicados al arquitecto". En este sentido, recordó que Gaudí es una de las figuras culturales más reconocibles de España y una de sus marcas turísticas "más potentes" a nivel internacional, lo que supone una oportunidad estratégica para la Comunidad al albergar dos de sus obras.
La Casa Botines reabrió como museo en 2019 sobre la base de las antiguas oficinas de Caja España, un inmueble que no reunía las condiciones técnicas necesarias para la conservación y exhibición de patrimonio artístico. Problemas de humedad, control climático, instalaciones eléctricas o equipamientos específicos han motivado una intervención integral que afectará a las siete plantas del edificio, con el fin de garantizar su idoneidad como espacio museístico.

El proyecto coincide además con la incorporación de importantes fondos artísticos. En los últimos años, la Fundación ha reunido destacadas colecciones, entre ellas la mayor colección privada de piezas originales de Gaudí, así como mobiliario, documentación y obras de arte que formaron parte de la Casa Botines en el siglo XIX. Todo este material se integrará en una nueva exposición permanente dentro de una renovación museográfica completa dirigida por Jesús Moreno, responsable de proyectos en instituciones como el Museo del Prado o la Galería de las Colecciones Reales.
La nueva configuración del museo reservará dos plantas a la exposición permanente, centrada tanto en la historia del edificio y de sus antiguos moradores como en sus singularidades constructivas y simbólicas. A ello se sumará una gran sala de exposiciones temporales de más de 800 metros cuadrados, preparada para acoger muestras de primer nivel que podrán itinerar por Castilla y León. El acceso se concibe como un amplio espacio público que permitirá apreciar la primera planta diáfana diseñada por Gaudí, mientras que se incorporarán nuevos servicios como salas de mediación, biblioteca y espacios para investigadores. La intervención también transformará la zona bajo cubierta en un ámbito para experiencias inmersivas y el semisótano en un gran espacio cultural con auditorio, restaurante y otros servicios.
Durante la presentación, Viejo destacó la vigencia del arquitecto un siglo después de su muerte, definiéndolo como un creador "radicalmente innovador" cuya obra continúa despertando interés académico y atrayendo a millones de visitantes. A su dimensión artística y técnica sumó una vertiente espiritual que "sigue generando atención internacional", y recordó que su legado continúa siendo objeto de congresos, investigaciones y publicaciones en todo el mundo.
Al acto asistieron diversas personalidades del ámbito cultural, entre ellas el exsecretario de Estado de Cultura José María Lasalle, quien valoró el proyecto como "una iniciativa singular" que refuerza la proyección universal de Gaudí desde un territorio distinto al habitual. En su opinión, el plan demuestra además "la importancia de la colaboración entre instituciones públicas y la sociedad civil para impulsar la cultura como un proyecto compartido".









