La plaza de toros de la Bazanca, en Pollos, nada en aguas del Duero
La crecida del río Duero a su paso por Tordesillas y por la zona de Pollos conocida con el nombre de la Bazanca ha originado que las aguas se hagan taurinas al acceder por su cuenta y riesgo a su Coso y ruedo, inundando toriles, dependencias, piso y callejón para que, de esta manera, no se levante ni gota de polvo cuando los toreros lidien por sus fiestas de San Roque.
El coso de la Bazanca fue levantado por el esfuerzo de sus habitantes a los que dirigía el entonces alcalde, tristemente desaparecido, Benedicto Alonso, Bene, el alcalde torero que lo mismo ayudaba a encerrar que puso en marcha la posibilidad de contar con un redondel en donde celebrar los festejos de toros en la localidad pollera. Sin embargo, se ve que las prisas y el lugar no coartaron una decisión que podría verse afectada por las crecidas del Duero, tal y como ha sucedido ahora mismo, en este mes de febrero cuando el río alborotado y con cauce por encima de lo normal, anega todo a su paso, tierras que luego se convierten en fértiles maizales en donde sus agricultores obtienen el resultado de la siembra.

Verdaderamente si ahora se celebraran los toros de San Nicolás, que no es el caso, habría que correrlos con botas cachuscas de esas de goma impermeable.
La fotografía es clara y diáfana del estado en que se encuentra el coso taurino. Una plaza cuyas maderas fueron pintadas por Javi, el anterior alcalde, y que ahora se dilatan con la humedad del agua hasta extremos exageramente negativos.
Son aguas taurinas.
Como para correr toros en ella el mismo martes de carnaval...
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