TeleRural 2.0 (VII): Vocación, sacrifico y afición, así es un veterinario de campo

Miguel Ángel Ferrras lleva ejerciendo la profesión cuarenta años con sus visitas a explotaciones ganaderas y la atención de urgencias. Hoy compartimos un día con él

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TeleRural 2.0 (VII): Vocación, sacrifico y afición, así es un veterinario de campo
Miguel Ángel Ferreras vacuna a unos terneros. TRIBUNA
El autor esJosé Ángel Gallego Vázquez
José Ángel Gallego Vázquez
Lectura estimada: 3 min.

Lleva cuarenta años dedicado en cuerpo y alma a un oficio que requiere vocación, sacrificio y mucha afición. Es la historia de un veterinario de campo en la provincia de Valladolid, de esos que ya "casi no quedan". Y es que es duro dedicar "mañana, tarde y noche" a una profesión tan bella como sacrificada. Miguel Ángel Ferreras queda con TeleRural en la cafetería del hostal de la Mudarra. Ha solucionado la comida con un pincho de tortilla. La mañana ha sido intensa, pero la tarde se prevé también con mucho movimiento.

Este profesional visita explotaciones de animales grandes: "Me dedico al ovino, al porcino y al vacuno. No hago caballos, aunque sí otros animales pequeños". Su día a día está condicionado a "las visitas concertadas y a los avisos que puedan suceder". Ya no es frecuente atender por la noche"desde que no se duerme junto al ganado, pero siempre te pueden avisar para asistir un parto u otra urgencia", explica Ferreras mientras su vehículo avanza por caminos sorteando monte bajo.

Llegan a la finca Castilla Rioseco, "que pertenece a los propietarios del matadero de Rioseco". "Aquí crían vacuno de raza charolés, en una explotación de vacuno extensivo para producir carne". Miguel Ángel Ferraras acude a la finca a vacunar a los terneros "para poder garantizar la sanidad animal". "Son animales destetados a los cinco o seis meses, se les alimenta de forma natural en el cebadero y cuando cumplen un año van al matadero", cuenta el veterinario, quien lleva toda la trazabilidad de cada cabeza de vacuno.

En una manga, uno a uno, Ferreras inyecta, primero, a los machos y, más tarde, a las hembras bajo la atenta mirada de Javier Roldán, un joven ganadero de 20 años que es feliz trabajando en su explotación. "Para mí esto es vida, aquí se respira paz, me encanta mi trabajo".

LOS BUEYES DE 'EL CHOLO'

Miguel Ángel se despide. Hay que cruzar la provincia. Pone rumbo a Tudela de Duero, concretamente a la Finca Ilusiones, donde Adolfo Arranz ‘Cholo’ le espera con su parada de bueyes. Un proyecto apasionante que surgió por afición cuando su mujer le regaló un ejemplar de berrendo en colorado. Hoy se dedican a "encierros, trashumancias, capeas y corridas de toros en plazas como Valladolid, Íscar, Tudela de Duero, Pedrajas…"

El veterinario comprueba el "estado general" de cada buey. "Cholo les quiere casi como si fueran hijos y prácticamente cada semana le vengo a revisar sus bueyes". "Me fijo en cómo se mueven, cómo están sus ojos, la cabeza, su respiración…" Primero en la coqueta plaza de tientas con la que cuenta la finca. De ahí los bueyes pasan por la manga para su examen hasta que finalmente salen a una pradera. La exploración es satisfactoria y los animales están listos para su siguiente trabajo: las fiestas de Íscar.

[NOTA: Este programa se grabó antes del gravísimo percance que sufrió 'El Cholo' en un encierro de Tudela de Duero. Desde TeleRural le deseamos una pronta y completa recuperación de las lesiones producidas en ese incidente. Mucho ánimo Cholo.]

VACUNACIÓN DE CERDOS

Cambio de tercio. Miguel Ángel ahora se hará cargo de vacunación de ganado porcino. Visita dos explotaciones: una en Aldea de San Miguel y otra en Arrabal de Portillo. En el primero de los municipios, nos recibe Luis Miguel Velasco que cría cerdos para matanzas domiciliarias y lechones para restaurantes. "Siempre de la forma más natural, solo les vacunamos contra la enfermedad de Aujeszky, que es lo que nos obliga la Junta", relata el veterinario. Precisamente Miguel Ángel Ferreras, pone el acento en la gran cantidad de criadores que se han perdido en los últimos años. "El descenso en el consumo de carne de cerdo y las grandes explotaciones se han comido a estos ganaderos".

La jornada finaliza con la visita a otra pequeña explotación porcina. La del carnicero José Miguel Sastre que en su carnicería de Valladolid ofrece este extraordinario producto. "Es una carne natural. Yo fabrico el pienso a base de guisantes, salvado de hoja y cebada. Esto le confiere a la carne un mejor color y sabor. El olor a la hora de cocinarlo es muy diferente", argumenta el carnicero.

El veterinario de campo termina su día. Mañana seguirá visitando explotaciones por la provincia de Valladolid ejerciendo una profesión esencial para los ganaderos vallisoletanos. Hemos conocido a otro TeleRural que, por el momento, seguirá hasta que el cuerpo aguante: vocación, sacrificio y afición.

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