Admite que estaba muy ebrio, niega cualquier conflicto previo con la víctima y afirma que actuó por "instinto" antes de abandonar el lugar asustado
El accidente de Diogo Jota y su hermano: una recta de la A-52 donde hubo un siniestro hace 8 días
En el accidente ocurrido el pasado día 25 una mujer resultó herida grave y tuvo que ser excarcelada del vehículo tras una salida de vía
El accidente de tráfico en el que esta madrugada perdieron la vida el futbolista portugués del Liverpool Diogo Jota y su hermano, también futbolista profesional, André Filipe, se produjo en un tramo recto de la Autovía Rías Bajas (A-52) a la altura de Cernadilla, en la provincia de Zamora, en el que hace ocho días se registró otro siniestro grave.
En el kilómetro 65 de la A-52, donde a las 00:30 horas de este jueves se salió de la vía el vehículo en el que viajaban los dos futbolistas, se produjo también el miércoles de la semana pasada, día 25 de junio, otro siniestro de tráfico en el que una persona resultó herida grave y tuvo que ser excarcelada por los Bomberos de la Diputación de Zamora, publica EFE.
El accidente de hace ocho días se produjo sobre las once y media de la mañana, también por la salida de la vía de un vehículo en los carriles sentido Benavente del kilómetro 65 de la A-52, y resultó herida grave una mujer de 60 que quedó atrapada, tuvo que ser liberada por los bomberos y fue trasladada posteriormente a un centro hospitalario.
En el caso del accidente de este jueves en el que murieron los dos futbolistas, su coche de alta gama se salió de la vía por la margen izquierda y se incendió en la mediana cuando, según las primeras hipótesis que baraja la Guardia Civil, realizaba un adelantamiento y sufrió el reventón de una de las ruedas.
La maleta, con pertenencias en su interior por valor de 2.000 euros, fue sustraído en el aeropuerto de El Prat y localizada posteriormente en Murcia
Un tren choca levemente contra un camión que invadió la vía en un paso a nivel en Matapozuelos, aunque no hay que lamentar heridos
Estas prácticas se realizaban a cambio de una contraprestación económica, aprovechándose de la vulnerabilidad de los menores








