La investigación, basada en 16 años de datos, abre la puerta a mejorar la prevención de las explosiones poblacionales de estos roedores que afectan periódicamente a los cultivos de Castilla y León
La UVa y el CSIC identifican una señal climática que permite anticipar con un año de antelación el aumento de los topillos
La investigación, basada en 16 años de datos, abre la puerta a mejorar la prevención de las explosiones poblacionales de estos roedores que afectan periódicamente a los cultivos de Castilla y León
Investigadores de la Universidad de Valladolid (UVa) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han identificado una señal climática que podría ayudar a anticipar con aproximadamente un año de antelación el crecimiento de las poblaciones de topillo campesino (Microtus arvalis), una especie que protagoniza periódicamente episodios de elevada abundancia en las zonas agrícolas de Castilla y León.
El estudio, publicado en la revista científica internacional Pest Management Science, señala que la precipitación acumulada entre marzo y julio del año anterior está relacionada con el posterior crecimiento de las poblaciones de estos roedores. La investigación forma parte del proyecto Ratalert, financiado por la Agencia Estatal de Investigación y desarrollado por la Universidad de Valladolid.
El proyecto está dirigido por el investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (CSIC-UCLM-JCCM) François Mougeot y el catedrático de Zoología de la UVa Juan José Luque-Larena, y tiene como objetivo comprender los factores que desencadenan las explosiones poblacionales del topillo y desarrollar herramientas que permitan anticiparlas y mejorar su gestión.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han analizado 16 años de datos, entre 2009 y 2025, procedentes del seguimiento de poblaciones de topillo campesino en seis localidades de Tierra de Campos. Los resultados muestran que la precipitación acumulada entre marzo y julio del año anterior, combinada con la fase del ciclo poblacional, permite explicar el 43,2% de la variación observada en el crecimiento de las poblaciones.
Esta información podría resultar especialmente útil para disponer de margen suficiente para intensificar el seguimiento antes de la siguiente campaña agrícola, en lugar de actuar únicamente cuando las poblaciones de topillos ya han alcanzado niveles elevados.
"Lo importante es disponer de información con suficiente antelación para poder tomar decisiones. El objetivo es avanzar desde una gestión fundamentalmente reactiva hacia una gestión preventiva, identificando con tiempo dónde debemos intensificar el seguimiento", explicó Juan José Luque-Larena.
Por su parte, François Mougeot destacó que la combinación de información climática y dinámica poblacional puede proporcionar un sistema de alerta "mucho más útil" para la gestión que esperar a que las poblaciones hayan alcanzado ya niveles elevados.
Los investigadores, no obstante, subrayan que se trata de una señal temprana de riesgo y no de una predicción infalible de una explosión poblacional. Por ello, los resultados deberán ser validados y perfeccionados con nuevos años de seguimiento y mediante la incorporación de otros factores ambientales y agrícolas.
El trabajo refuerza la línea de investigación desarrollada desde la Universidad de Valladolid sobre la ecología y la dinámica poblacional del topillo campesino en Castilla y León, además de poner de relieve la importancia de disponer de series de seguimiento a largo plazo para desarrollar herramientas predictivas.
La investigación también mantiene una conexión directa con el sector agrario a través de la colaboración de Luque-Larena con Itagra.CT, que contribuye a trasladar el conocimiento científico generado en la UVa a las necesidades de la agricultura.
El propósito final del proyecto Ratalert es avanzar hacia herramientas capaces de anticipar el riesgo, optimizar el seguimiento y facilitar la adopción de medidas preventivas, con el objetivo de conseguir una gestión más eficaz y sostenible de las poblaciones de topillo campesino y reducir su impacto sobre los cultivos de Castilla y León.








