El Penicilino vuelve a Valladolid: el histórico bar prepara su reapertura

La fachada del establecimiento de la Plaza de la Libertad ya anuncia su próxima reapertura y anticipa el regreso del vino, la 'zapatilla' y el vermut

imagen
El Penicilino vuelve a Valladolid: el histórico bar prepara su reapertura
Fotos: Tribuna Valladolid
El autor esEva Martínez Miguel
Eva Martínez Miguel
Lectura estimada: 4 min.
Última actualización: 

"Vuelve próximamente". El mensaje que desde hace unos días puede leerse en la fachada de uno de los establecimientos más recordados de Valladolid despeja las dudas sobre el futuro de El Penicilino. El histórico bar de la Plaza de la Libertad prepara su regreso después de varios años desaparecido de la vida hostelera de la ciudad.

Los nuevos carteles colocados en el exterior del local no dejan demasiado espacio para la interpretación. "El Penicilino. Desde 1872", puede leerse en el principal, acompañado de tres palabras que resumen buena parte de la historia del establecimiento: "Vino · Zapatilla · Vermut".

No es el único guiño al pasado. En otro de los accesos se anuncia que "vuelve la zapatilla que dejó huella", mientras que otro cartel juega con el propio origen del nombre del establecimiento bajo el lema "La medicina de muchos. Desde 1872".

La nueva imagen exterior supone un paso más en la recuperación de un establecimiento cuya historia se remonta a hace más de 150 años. El Penicilino abrió sus puertas en 1872, cuando Lorenzo Bernal, fabricante de licores procedente de Viana de Cega, instaló en este punto próximo a la Catedral un establecimiento en el que vender sus productos.

Con el paso de los años el negocio cambió de propietarios y también de denominación. Llegó a ser conocido como La Solera, Villa Elenita o Taberna de Avelina, hasta que terminó imponiéndose popularmente el nombre por el que varias generaciones de vallisoletanos lo recuerdan.

El origen de 'Penicilino' está precisamente relacionado con una de las bebidas que se servían en el establecimiento. En torno a los años 40, coincidiendo con la popularización de la penicilina, unos estudiantes comenzaron a utilizar ese nombre para referirse al característico vino dulce del bar. Con los años, aquel apodo terminó identificando al propio establecimiento.

Y junto al 'peni' estaba su acompañante inseparable: la 'zapatilla', nombre con el que se conocía a los tradicionales mantecados de Portillo que se servían junto a la bebida. La combinación acabó convirtiéndose en una de las señas de identidad gastronómicas más reconocibles del establecimiento.

Durante décadas, El Penicilino fue además mucho más que un lugar en el que tomar un vino. Su característica madera, su barra, las botellas que poblaban sus estanterías y su terraza junto a la Catedral formaron parte del paisaje cotidiano del centro de Valladolid. El establecimiento llegó incluso a acoger exposiciones y apareció en 'Soldados de plomo', la primera película dirigida por José Sacristán.

Su historia sufrió un punto de inflexión en 2020, cuando el estado del inmueble y el proyecto de rehabilitación del edificio obligaron al establecimiento a cerrar. Las obras implicaron una profunda intervención en el inmueble para levantar viviendas y nuevos locales, aunque se conservó la fachada.

Durante los años posteriores, la incógnita estuvo en saber si la finalización de las obras supondría también el regreso de aquel bar que había acompañado a Valladolid durante generaciones. En junio de 2024, con la fachada del edificio nuevamente visible después de meses escondida tras lonas y andamios, el futuro del establecimiento todavía permanecía abierto. Ahora, aquella pregunta empieza a tener respuesta.

Un proyecto para "restaurar" el histórico Penicilino

La recuperación del establecimiento no se limita a los carteles que ya pueden observarse desde la calle. La documentación municipal confirma que existe un proyecto básico y de ejecución para acondicionar el local de la planta baja de Plaza de la Libertad número 5 como bar-cafetería.

El proyecto ha sido encargado por Beher Pucela S.L. y recoge expresamente que la actuación tiene como objetivo acondicionar el local. El espacio hace esquina entre la Plaza de la Libertad y la Plaza de Portugalete, frente a la Catedral, y dispone de accesos desde ambos espacios.

La empresa salmantina ya conoce bien esta ubicación. En octubre de 2025 abrió BEHER STORES Valladolid en la propia Plaza de la Libertad, su primer establecimiento de este concepto en Castilla y León, con una propuesta que combina tienda gourmet, degustación y restauración.

Posteriormente trascendió la intención de la compañía de recuperar también El Penicilino tratando de reproducir parte de su esencia histórica. Entre los planes conocidos se encontraba recuperar la característica presencia de la madera verde, volver a apostar por la terraza en la Plaza de la Libertad y especializar este segundo espacio en dos de los productos inseparables de la historia del bar: el 'peni' y la 'zapatilla'. También se planteaba buscar un acuerdo con la bodega que suministraba tradicionalmente sus vinos.

Los carteles instalados ahora en la fachada confirman, al menos, que esa recuperación mantendrá el nombre de El Penicilino y algunas de sus principales señas de identidad. El vino, la zapatilla y el vermut aparecen ya anunciados en el exterior. Lo que todavía no aparece en los carteles es una fecha concreta de apertura

Más de cinco años después de que dejara de servirse aquella combinación que acompañó a generaciones de vallisoletanos, la Plaza de la Libertad vuelve a pronunciar un nombre que parecía condenado a permanecer en las fotografías y los recuerdos. El Penicilino prepara su regreso.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App