El de Mucientes resultó cogido en Cigales con una doble cornada en el brazo y en el tórax
El cortador Mario Parrado abandona el hospital tras su grave cornada: "Mi objetivo es reaparecer en Valladolid"
El de Mucientes resultó cogido en Cigales con una doble cornada en el brazo y en el tórax
Le prometió a su madre que cuando ganara el concurso de cortes de Valladolid se "quitaría". Así fue. Tras vencer en el coso de Zorrilla en un "inolvidable" 6 de septiembre de 2025, tomó la decisión que ya "no tiene marcha atrás". El cortador de Mucientes anunció hace algunas semanas que esta sería su última temporada tras más de once campañas en activo y un gran palmarés en el mundo del corte.
Lo que nunca podría imaginar es que en una de sus plazas talismán, Cigales, el coso donde se inició en el mundo del corte, pagaría su tributo en sangre en el percance más grave de toda su carrera. Quería ganar en este certamen, "donde siempre me he sentido como en casa". Se clasificó para la final y, con un complicado novillo de Cantoblanco, lanzó la moneda al aire. "Salió cruz". "El animal echó la cara arriba, me dio una cornada en el brazo y me tiró al suelo, y ahí recibí una fuerte cornada en el tórax. El pitón entró como un bisturí entre el bazo y el pulmón". Se vivieron instantes de auténtico terror e incluso se pensó en un primer momento que la cornada afectaba a órganos vitales.
Desde aquel sangriento 18 de julio, Mario Parrado ha permanecido ingresado en el Hospital Clínico Universitario, donde fue operado de urgencia por esas dos cornadas de gravedad. Este lunes ha recibido el alta hospitalaria y lo primero que ha hecho ha sido atender a Tribuna Valladolid. "El viernes parecía que me podía ir a casa, pero se complicó con un neumotórax". Mario asegura encontrarse "razonablemente bien", a pesar de que tiene fracturadas tres costillas y las dos heridas muy recientes.
No era la primera vez que un toro lo mandaba al hule, pero sí ha sido la cogida más grave que ha sufrido en estos años. En 2024 un novillo le perforó un muslo y le rozó la safena en el concurso de Medina del Campo, lo que le impidió al día siguiente pisar el albero de Valladolid, su plaza más deseada. También ha sufrido otras volteretas, cogidas y percances diversos.
Mario Parrado en un corte en Cigales antes de sufrir el percance. TURISMO CIGALES
Ahora tiene que hacer "vida normal", aunque sin esfuerzos. Por el momento ha cancelado todos los concursos que tenía hasta el 15 de agosto, aunque la recuperación previsiblemente se alargará alguna semana más. Ha perdido fechas tan importantes como Málaga. "Mi objetivo es reaparecer en Valladolid". Tiene marcada en rojo esa fecha en el calendario (6 de septiembre). Aunque lo tiene muy claro: "Solo si estoy al cien por cien, pero que nadie dude de que voy a poner todos los medios para estar allí". Y advierte: "No voy a ir a ningún concurso de cortes a no competir". Si la recuperación es total, el cortador podría alargar la temporada durante todo el mes de septiembre e incluso en las primeras fechas de octubre. "Mi ilusión sería pisar Zaragoza, pero la cosa está complicada porque hay empresas que no dan oportunidades".
Sus inicios en el corte
Su padre siempre fue aficionado al mundo del toro. 'El Parri', aquel mítico cortador de La Parrilla, le regaló unas entradas para el concurso de cortes vallisoletano, y quizá allí fue cuando el veneno del toreo popular le inoculó para siempre. "Yo tenía mucho miedo y pensé que nunca me iba a atrever, pero empecé con un carretón y, poco a poco, con las vaquillas en los pueblos". No fue hasta que tuvo 20 años cuando comenzó a cortar novillos y toros y se fue haciendo un hueco en el circuito. Al final han sido once temporadas en las que ha alcanzado la gloria.
Tiene mucho cariño a plazas como Cigales, Zaratán, Carpio y Mayorga, aunque el éxtasis llegó el 6 de septiembre de 2025, cuando Mario cumplía uno de sus sueños de niñez y una de sus obsesiones como cortador: ganar en Valladolid. Entonces Tribuna Valladolid escribió que Mario Parrado era el triunfo de la sencillez. "Fue un sueño, algo emocionante, indescriptible, no se puede definir con palabras. Aquel día corté para mí y logré el momento más importante de toda mi carrera".
Siempre se ha mirado en espejos que son auténticas leyendas del mundo del corte: "Parri, Pajarito, Víctor Holgado; ahora el que más me gusta es Cristian Moras". Ha vivido con intensidad muchos momentos en el mundo del corte, "casi todos buenos, aunque también tengo la espinita de no haber pisado plazas importantes como Las Ventas".
Dice que ya se ha cansado "de luchar". Insiste en que, a pesar de su buen momento, no está entrando en fechas importantes y en plazas de primer nivel. "Esto está muy complicado, cada vez más, y mi decisión es firme".
Despedida soñada
Mario es un tipo sencillo, pero muy de verdad. En el ruedo y en la calle. Aún quedan cinco semanas para el Concurso Nacional de Cortes de Valladolid. Quiere llegar y, cuando el de Mucientes se propone algo, es difícil que no lo consiga. Lo que pase después nadie lo sabe, ni siquiera el propio Mario. "Prefiero no pensarlo. No sé dónde será mi retirada, si en Valladolid o en otra plaza. Eso no me quita el sueño, yo solo pienso en reaparecer el seis de septiembre". Seguro que lo consigue. Sería el mejor colofón a su carrera: sencilla, pero grande. Como lo es Mario Parrado.

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