La salida en San Martín y la entrada en la Catedral, acompañada por gaitas, marcan una procesión que recupera, una vez más, una imagen histórica en las calles
El Santísimo Cristo de Las Mercedes alumbra el 'corazón' de Valladolid
La salida en penumbra desde Santiago y la entrada en la Catedral volvieron a ser los momentos más intensos de una cita con casi pleno de celebraciones desde el año 1976
La Procesión del Santísimo Cristo de las Mercedes dejó este Miércoles Santo una de las estampas más sobrecogedoras de la Semana Santa de Valladolid, con un recorrido cargado de solemnidad, silencio y emoción en el corazón de la ciudad. La talla del Santísimo Cristo de las Mercedes, que recibe culto en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, partió acompañada por la Cofradía de las Siete Palabras en una cita que se celebra desde el año 1976 y que destaca por su notable regularidad: ha salido a las calles en 45 de sus 48 convocatorias, con una sola suspensión y dos ediciones marcadas por incidencias, tal y como informa Valladolid Cofrade.
El primero de los momentos más significativos tuvo lugar en la propia salida del paso. El Atrio de Santiago, sumido en la penumbra, se convirtió en un escenario de profundo recogimiento mientras la imagen cruzaba el umbral del templo, en medio de un silencio que envolvía a los asistentes. La procesión, acompañada por la Banda Sinfónica de Arroyo de la Encomienda y la Agrupación Musical Torre del Reloj, discurrió por calles emblemáticas del centro, como Héroes de Alcántara, Zúñiga o la Plaza Mayor, antes de dirigirse hacia la Catedral.
Allí se vivió el otro gran instante de la noche. La entrada de la imagen en la Santa Iglesia Catedral, mientras resonaba su himno, volvió a emocionar a fieles y presentes en una escena cargada de simbolismo y devoción, que se ha consolidado como uno de los momentos más esperados del día. Tras la Estación de Penitencia en el citado templo, el cortejo regresó por el casco histórico, pasando por calles como Cascajares, Regalado o Constitución, hasta culminar de nuevo en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol ya pasada la medianoche.
Valladolid reafirmó así, una vez más, la fuerza de su tradición cofrade en una procesión que, año tras año, combina sobriedad, historia y emoción en cada uno de los 'pasos' que da esta majestuosa talla de Pompeyo Leoni.
La procesión ha recorrido el centro en un Vía Crucis de catorce estaciones marcado por el silencio y la oración
La salida en penumbra desde Santiago y la entrada en la Catedral volvieron a ser los momentos más intensos de una cita con casi pleno de celebraciones desde el año 1976
La talla de Pedro de Ávila recorrió el centro con tres actos de reflexión que conducen al perdón








