Del paraguas a las gafas de sol: Valladolid se asoma al verano de golpe con 33 grados

El brusco ascenso de las temperaturas transforma el ambiente en la ciudad justo en plena celebración del TAC donde espectadores y visitantes buscan refugio entre sombras, gorros y botellas de agua

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Del paraguas a las gafas de sol: Valladolid se asoma al verano de golpe con 33 grados
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 2 min.

Hace apenas unos días Valladolid seguía mirando al cielo. Paraguas abiertos, chaquetas finas recuperadas del armario y conversaciones que empezaban con un resignado "a ver si sale el sol". Pero el tiempo ha decidido saltarse las transiciones y pasar de golpe de la primavera remolona al anticipo del verano.

Este jueves, la ciudad ha amanecido con otra banda sonora: persianas bajadas a medias para contener el calor, terrazas buscando el lado bueno de la sombra y el gesto casi automático de quien sale de casa y vuelve a entrar a por las gafas de sol. Los termómetros han escalado hasta los 33 grados en Valladolid, en una jornada de fuerte ascenso térmico en toda Castilla y León, donde también se han alcanzado los 32 grados en Zamora y Palencia y los 31 en Salamanca.

El cambio se ha notado también en el vestuario. En cuestión de días, las cazadoras han desaparecido de escena y han cedido el protagonismo a camisetas de manga corta, vestidos frescos, pantalones ligeros y abanicos improvisados. Quienes todavía mantenían una sudadera "por si refresca" han descubierto rápido que ya no era necesaria.

Y el calor ha llegado, además, con la ciudad convertida en escenario. La celebración del Festival de Teatro y Artes de Calle de Valladolid ha llenado plazas y espacios al aire libre justo cuando el sol ha decidido hacerse notar. Entre funciones, pasacalles y espectadores apostados frente a los escenarios urbanos, la imagen se repite: gorros, viseras, botellas de agua en la mano y grupos desplazándose de una sombra a otra como si formaran parte de la propia coreografía del festival.

Hay quien sigue los espectáculos protegido tras unas gafas oscuras y quien calcula con precisión el lugar donde colocarse para que un árbol, una fachada o una sombrilla le regalen unos minutos de tregua. El teatro ocupa las calles, pero el calor también reclama protagonismo.

La previsión meteorológica acompaña ese cambio brusco de ambiente: cielos poco nubosos, algunas nubes altas y viento flojo, una combinación que deja una sensación plenamente veraniega cuando el calendario todavía insiste en que queda primavera por delante.

Valladolid, de momento, ya parece haber cambiado de estación.

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