Asegura, una entrevista que concede a TRIBUNA, que influyó que el juicio se celebrase en Burgos, donde los implicados "tuvieron cero respeto y cero empatía" con los familiares de la víctima
Carla Delgado: "¿Sale gratis matar en este país? Sí, la sentencia del asesino de mi hermano lo corrobora"
Asegura, una entrevista que concede a TRIBUNA, que influyó que el juicio se celebrase en Burgos, donde los implicados "tuvieron cero respeto y cero empatía" con los familiares de la víctima
Carla Delgado no oculta su rabia ni la impotencia que le genera la sentencia que ha tenido el "asesino" de su hermano Sergio Delgado, el joven vallisoletano que murió tras recibir un puñetazo en Burgos aquel fatídico 24 de febrero del año 2024. Es más, los años a los que se enfrenta, de momento, el autor de su muerte, José Luis Novoa, "ni se asimilan ni se digieren", sino que suponen cerrar el final de una fase judicial que se alargará, ya que la familia recurrirá el fallo ante el Tribunal Superior de Justicia.
En una entrevista concedida a TRIBUNA, Delgado cuestiona con dureza el desarrollo del juicio, donde denuncia que hubo "cero empatía y cero respeto" hacia su familia y sostiene que el veredicto estuvo condicionado desde el inicio. "Parecía que nos teníamos que defender siendo la acusación", lamenta, al tiempo que considera que tratar un "puñetazo mortal" como una imprudencia puede sentar un precedente peligroso para la sociedad.
Aun así, y pese al desgaste emocional, Carla se declara optimista por naturaleza y decidida a seguir luchando. Confía en que le darán a la familia la segunda oportunidad que merecen para que los hechos se juzguen como homicidio doloso y que se reconozcan los agravantes que, a su juicio, no se tuvieron en cuenta. "Recurriremos y llegaremos hasta donde ley nos permita", advierte.
PREGUNTA: ¿Cómo se asimila o se digiere la condena al autor del puñetazo que acabó con la vida de su hermano Sergio Delgado?
RESPUESTA: Ni se asimila ni se digiere. Es imposible. La condena solo vale para saber que ya ha acabado esta fase, y que podemos recurrir a la misma. Por lo tanto, vamos a seguir peleando. El proceso es eterno.
P: ¿Y ese proceso se ha sufrido más de lo que uno se pueda llegar a imaginar?
R: Desde luego. No contábamos con un juicio como el que ha sido, no contábamos con escuchar las cosas que hemos escuchado. No nos vamos a cansar de pelear por Sergio y de reclamar esa justicia que todavía no ha llegado.
P: Aparte de la condena, ¿qué es lo que más le ha decepcionado?
R: El juicio, porque, como tal, no ha sido justo. Me parece que el juez ha encauzado el juicio hacia el homicidio imprudente. Por esa razón, teníamos muy pocas probabilidades de que saliera otra cosa porque el jurado tenía un objeto de veredicto que era el que era. Han tenido cero empatía y cero respeto. Parecía que nos teníamos que defender... a pesar de ser la acusación.
P: Habrá escuchado y leído durante los últimas días que "matar en España sale gratis". ¿Comparte dicha afirmación?
R: Sí, y más cuando uno lee la condena que ha tenido el asesino de mi hermano... Ha estado dos años en prisión. Y eso no es nada. Es una vergüenza tratar un puñetazo mortal como si fuese un puñetazo normal, como si fuese una imprudencia. Causó la muerte de mi hermano en escasos minutos.
P: ¿El veredicto del jurado popular tiene algún tipo de explicación? ¿No debería haber sido más empático?
R: Al ser personas de a pie, como lo somos tú o yo, no están acostumbrados a este tipo de casos... A eso se suma que han tenido un juez que les ha ido dirigiendo hacia un tipo de veredicto concreto porque ve ridículas ciertas pruebas y evidencias. A partir de ahí, sé que es complicado pensar otra cosa. Estas personas, al fin y al cabo, sabían qué camino tenían que elegir...
Aun así, y poniéndome en su lugar, no creo que sea fácil poner una condena u otra, o imponer a una persona que esté más en la cárcel cuando, encima, no la conoces de nada. De todas formas, creo que tenían que haber encontrado la verdad entre toda la mentira que se expuso. Deberían haber entendido el teatro que hizo el asesino... dijo una cosa a la Policía y luego dijo la contraria. ¿Por algo será, no? Esperemos conseguir una nulidad o un recurso que nos permita tener una segunda oportunidad para que se tome la decisión más justa posible.
P: Entonces, ¿cree que el juez tenía claro lo que había pasado antes, incluso, de que se celebrara el juicio?
R: No lo sé. Lo único que percibí es que, desde el minuto 1, mostró cero empatía hacia nosotros, hacia los familiares de la víctima, hacia mi hermano... Dejó bastante claro lo que pensaba.
P: A mí, personalmente, me sorprende los comentarios que hizo...
R: A mí también... Yo no entendí nada en las sesiones de juicio que se celebraron entre semana. Tuvo, insisto, cero empatía y cero respeto hacia mi familia. En cambio, al asesino, sí que lo tuvo. Le decía que hablase con calma, que se tranquilizase. A mí me expulsó de la sala porque no iba a permitir que se le faltara el respeto a mi madre... y menos a mi hermano. No me imaginaba que un juez se comportara así.
P: ¿Influyó, de alguna manera, que el juicio se celebrara en Burgos?
R: Si me haces esta pregunta antes del juicio, te hubiese dicho que no. Pero me la estás haciendo después, y te tengo que decir que sí, aunque Burgos es mucha más ciudad que todo eso. Creo que el grupo de amigos del asesino es muy conocido. Les tienen bastante miedo. No es la primera vez que pasa algo así. Se nos han acercado muchas familias asegurándonos que habían matado a personas y que también salió del juicio lo mismo: homicidio imprudente. Afortunadamente, ese caso lo llevaron al TSJ y fue homicidio doloso. Creo que en Burgos hay miedo a represalias, y Burgos no es eso.
Pero una cosa no quita la otra. Es decir, sigo pensando que la condena y el veredicto dan vergüenza, pero he de reconocer que hemos recibido muchísimos mensajes de apoyo de muchísimos burgaleses. Por eso, quiero pensar que si consiguiéramos una segunda oportunidad, se actuaría de otra manera.
P: Perdona que insista. ¿Ha conocido a gente que está relacionada con hechos cometidos por el condenado en el pasado?
R: Sí. Nos han llegado testimonios de gente que estaría dispuesta a declarar porque ha sido testigo de hechos cometidos por este individuo. Estas personas, según nos dijeron, ya habían tenido problemas con el asesino de mi hermano antes de que ocurriera lo que todos sabemos. Es decir, que lo que pasó con mi hermano no es un hecho puntual, que no se le fue la olla. No llegó al extremo de matarlas, pero podría haberlo hecho.
P: Entiendo que la mayoría de los mensajes que ha recibido es de gente que piensa que el juicio no ha sido justo...
R: Es que veo imposible que haya gente que piense lo contrario. Es muy difícil negar lo evidente. Si tienes un mínimo de empatía, de inteligencia emocional, de respeto, o de humanidad... nos entiendes. Que no es justo lo que nos ha pasado, que no es justo lo que le pasó a mi hermano aquel fatídico 24 de febrero, y que tampoco es justo que sigamos luchando cuando todo debería haber acabado esa misma semana. Las decisiones que se han tomado alargan el infierno... y así será mientras el asesino esté en la calle.
P: A partir de ahora, ¿qué tiempos manejan? ¿Qué alternativas tienen?
R: Las que mande el juez, o las que mande la justicia. Mi abogado ya está buscando todas las opciones que tengamos. Si lo hacemos, es porque pensamos que esto tiene una razón de ser. No vamos a pelear por nada.
P: Antes de que salga la condena en firme...
R: Eso es. La condena en firme sale cuando ninguna de las dos partes recurre. Como nosotros lo vamos a hacer, tenemos 10 días de plazo para llevar a cabo los trámites oportunos. Este tiempo lo manejan tanto la Fiscalía como la acusación. Pasados esos 10 días, el TSJ tomaría una decisión.
P: ¿Carla Delgado es optimista por naturaleza?
R: Sí, tengo la esperanza de que la Justicia en este país no se reduzca a esto porque sentaría un precedente muy peligroso. Parece que puedes matar a alguien de un puñetazo por ir bebido. Y ya, por eso, te puedes librar de la cárcel. Es decir, estoy dos añitos, y me voy de rositas. Por eso, quiero pensar que la Justicia está en este país para defender a las víctimas, y no a los agresores.
P: En el caso de que os brinden una segunda oportunidad, ¿qué condena se merecería la víctima?
R: Ninguna condena va a hacer que recuperemos a nuestro Sergio. No equivaldría a nuestra pérdida. Vamos a seguir luchando por un homicidio doloso o un asesinato. Sabemos que un asesinato es mucho más difícil de demostrar debido a las circunstancias que rodean al caso. Lo mínimo que se merece Sergio es que se condene al agresor por un homicidio doloso. A eso se suma los agravantes que tiene, como el Muay Thai, y que la sentencia no refleja por ningún lado que no hubo una agresión ni una discusión que propiciara lo que pasó. Según el caso, el asesino podría estar entre 12 y 25 años en la cárcel, depende al delito al que se enfrente.
P: Por último, entiendo que el abogado, por experiencia, tampoco entendió nada de lo que pasó en el juicio...
R: Ni él... ni nosotros. El único que estaba conforme y feliz con el comportamiento del juez era el acusado y el abogado del mismo. El resto... estábamos noqueados. Recurriremos y llegaremos hasta donde la ley nos lo permita.








