El candidato socialista a la Junta, Carlos Martínez, propone un consorcio autonómico de bomberos, profesionalizar la prevención todo el año y un modelo de gestión forestal que genere empleo y riqueza en el territorio
"Castilla y León necesita un 'ejército de intervención' 24/7 contra los incendios frente a la soberbia de la Junta"
El candidato socialista a la Junta, Carlos Martínez, propone un consorcio autonómico de bomberos, profesionalizar la prevención todo el año y un modelo de gestión forestal que genere empleo y riqueza en el territorio
La sucesión de grandes incendios que en los últimos años han arrasado miles de hectáreas en León, Zamora, Salamanca, Ávila o Palencia -más de la mitad de la Comunidad solo el pasado verano- ha situado la política forestal en el centro del debate electoral. El candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, plantea -en entrevista a TRIBUNA que podrá leerse completa el próximo lunes- un giro "estructural" en la gestión y carga con dureza contra el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco, al que acusa de actuar con "soberbia, desidia y desprecio" hacia los profesionales del operativo.
Martínez contrapone a la actual política una "gestión forestal comprometida" que, según explica, debe entender el monte no solo como patrimonio natural, sino como motor económico del medio rural.
Un monte que genere empleo y riqueza
Para el también alcalde de Soria, la clave está en que la gestión forestal tenga "rendimiento económico y retorno al territorio". Es decir, que produzca empleo y riqueza para quienes viven y cuidan esos espacios. No se trata únicamente del aprovechamiento maderero, subraya, sino también del aprovechamiento cinegético, turístico y micológico, integrando todos los usos del monte en una estrategia que fortalezca la economía local. "El bosque no solamente es un patrimonio natural rico, sino que tiene que servir para generar riqueza a los espacios y a los pobladores de esos territorios que lo están cuidando", defiende.
Como referencia cita el denominado "modelo de gestión Soria-Burgos", anclado a los usos tradicionales y productivos del monte y que, a su juicio, ha demostrado que es posible compatibilizar conservación y desarrollo económico. Martínez aboga por extender y potenciar este modelo en el conjunto de Castilla y León, acompañado de ayudas específicas para crear y consolidar empresas vinculadas al sector forestal, al modo de una política estructural equiparable a la Política Agraria Común. "De la misma forma que entendemos que tiene que haber una política agrícola común, tiene que haber una política de gestión forestal", resume.
Profesionalización los 365 días del año
Pero más allá del modelo económico, el candidato socialista sitúa el foco en la prevención y la extinción de incendios, que considera una parte esencial -aunque diferenciada- de la gestión forestal.
Aquí es donde centra sus críticas más duras al Gobierno autonómico. A su juicio, la Junta ha "precarizado" el operativo, manteniendo un sistema excesivamente temporal y dependiente de campañas estacionales. "Lleva demasiado tiempo generando un voluntariado", reprocha, denunciando que no se ha reconocido la profesionalidad ni retributiva ni estructuralmente.
Frente a ello, propone la profesionalización plena del servicio durante los 365 días del año. Y recurre a una comparación: los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes -o, en su defecto, las diputaciones- están obligados por ley a disponer de parques de bomberos permanentes para emergencias urbanas. "Celebramos pagar esas nóminas cuando no existe ningún incidente", señala, porque garantizan seguridad las 24 horas del día. "Una comunidad que tiene competencias exclusivas en gestión forestal no puede permitirse no tener lo mismo", sostiene.
Un consorcio autonómico de bomberos
La propuesta concreta pasa por crear un consorcio autonómico de bomberos que coordine todos los medios disponibles: los parques municipales de capitales y grandes municipios, los recursos de las diputaciones y los efectivos que dependen directamente de la Junta en materia forestal. Con esa estructura coordinada y profesionalizada, Martínez plantea conformar un auténtico "ejército de intervención", operativo 24 horas al día, siete días a la semana. A su juicio, solo así se podrá anticipar y responder con eficacia a incendios cada vez más frecuentes y virulentos en un contexto de cambio climático.
Mientras el actual Ejecutivo considere esta estructura "un despilfarro y un absurdo" -en referencia a declaraciones del consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones-, el candidato socialista cree que será imposible resolver el problema de fondo.
"Después de cada incendio, todo sigue igual"
Martínez lamenta que, tras grandes fuegos como los de Navalacruz o la Sierra de la Culebra, se prometiera aprender lecciones que, en su opinión, no se han traducido en cambios reales. "Nos pasa como con la pandemia: cuánto íbamos a aprender", ironiza.
También critica que la última propuesta del Gobierno autonómico en esta materia fuera rechazada en las Cortes por su carácter "autoritario y soberbio", al no haber sido consensuada ni con profesionales del sector ni con los grupos parlamentarios. En el fondo, concluye, el problema trasciende la política de incendios y responde a una cuestión estructural: "La falta de planificación, la falta de modelo, la falta de promoción y la mala gestión de los recursos de todos".
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