El UEMC Baloncesto Valladolid sigue sumando triunfos y ya van trece consecutivos. El conjunto dirigido por David Barrio volvió a demostrar su madurez competitiva al superar por 84-77 al CB Starlabs Morón, uno de los aspirantes al ascenso, en un encuentro exigente, muy físico y con constantes interrupciones. Sin necesidad de brillar, los vallisoletanos supieron manejar el ritmo del partido y sentenciar en los momentos decisivos para mantenerse en lo más alto de la clasificación, de manera provisional.
Desde el salto inicial, el equipo local mostró que el choque iba a requerir intensidad y dureza. Valladolid atacó con determinación, forzando pronto faltas del rival y sacando provecho de un criterio arbitral que castigó el contacto. Juan García-Abril, partiendo como titular en su posición natural, fue clave en el inicio para contener a José Alberto Jiménez, referencia ofensiva de los andaluces, mientras aportaba liderazgo y presencia en ambos lados de la pista.
El capitán morado marcó el tono del primer cuarto con acciones de energía, rebotes ofensivos y acierto exterior. La entrada de la segunda unidad volvió a ser determinante, elevando el nivel defensivo y dando ventaja a los locales, aunque el Morón reaccionó tras un tiempo muerto y logró cerrar el primer periodo por delante (18-19).
En el segundo cuarto llegó una de las notas destacadas del encuentro con el regreso de Pau Carreño a Pisuerga tras varios meses lastrado por las lesiones. Aunque los visitantes comenzaron mejor, el UEMC resistió y volvió a imponer su plan de partido: defensa intensa, juego vertical y castigar las faltas del rival. Edu Arqués lideró un parcial de 9-0 que devolvió el control a los vallisoletanos, que aprovecharon el bonus para sumar desde la línea de tiros libres.
Dos triples consecutivos de Carreño permitieron abrir brecha y llegar al descanso con una ventaja clara (43-33), que incluso pudo ser mayor de no ser por el irregular acierto desde el tiro libre.
Tras el paso por vestuarios, el CB Starlabs Morón elevó su nivel y protagonizó un intento de remontada que obligó a David Barrio a detener el partido con un tiempo muerto. Los andaluces llegaron a situarse a un solo punto en varias ocasiones, pero el UEMC supo resistir gracias a su solidez defensiva y al control del rebote. Edu Arqués volvió a asumir responsabilidades ofensivas y mantuvo a los suyos por delante, aunque un triple visitante sobre la bocina ajustó el marcador al final del tercer cuarto (62-59).
El último periodo comenzó con igualdad máxima tras el empate del conjunto sevillano, pero la respuesta local fue inmediata. Dos canastas consecutivas de Pablo Martín y Pablo Marín devolvieron la tranquilidad a Pisuerga, mientras la defensa vallisoletana cerraba espacios y frenaba el empuje visitante. A pesar de la retirada de Jacob Hanna por un golpe —sin consecuencias graves—, el equipo mantuvo el control.
En el tramo decisivo, el UEMC Valladolid mostró su versión más práctica. Un triple de Ice Haney amplió la ventaja y, ya con confianza, el escolta estadounidense volvió a castigar desde el perímetro para sentenciar el encuentro a falta de tres minutos. Desde el tiro libre, los locales no fallaron y certificaron una nueva victoria en un final alargado por la acumulación de faltas.
El encuentro terminó con protagonismo para el canterano Pablo Hernández, que disfrutó de minutos en pista en los instantes finales. Con este triunfo, el UEMC Baloncesto Valladolid confirma su excelente momento de forma y ya piensa en su próximo compromiso, el exigente derbi ante la Cultural y Deportiva Leonesa, que se disputará el domingo a las 18:30 horas.








