El Atlético Valladolid selló este sábado, de febrero, su clasificación para la final de la Copa de España de balonmano tras imponerse por 22-27 a un Dicorpebal Logroño La Rioja que ofreció una dura resistencia. El conjunto vallisoletano cumplió así su primer objetivo del torneo y espera ya rival, que saldrá del duelo entre el Barça e Irudek Bidasoa Irún.
El encuentro, disputado en el Pabellón Insular Rita Hernández de Telde, arrancó con muchas imprecisiones por parte de ambos equipos. El marcador apenas se movió en los primeros minutos, reflejo de la igualdad y del buen trabajo defensivo, con especial protagonismo de Juan Manuel Bar bajo palos, que frenó las primeras acometidas del equipo vallisoletano. A ello se sumó un susto para Lucas Ribeiro tras un golpe en el rostro, en un inicio marcado por la tensión (1-1 en los primeros cinco minutos).
Con el paso de los minutos, los hombres dirigidos por David Pisonero comenzaron a encontrar mejores sensaciones y lograron ponerse ligeramente por delante gracias a una superioridad numérica, aunque sin conseguir despegarse en el marcador. Logroño La Rioja reaccionó aprovechando su velocidad en transición y logró tomar la iniciativa, enlazando varios contraataques que le permitieron abrir una brecha significativa. Un inspirado Álvaro Martínez lideró el ataque riojano hasta situar el 13-8 en el minuto 25, ventaja que se amplió al descanso con un lanzamiento de falta directa de Gustavo Oliveira sobre la bocina (15-10).
Lejos de venirse abajo, el Recoletas Atlético Valladolid regresó a la pista con una marcha más. En apenas doce minutos de la segunda parte, firmó un contundente parcial de 2-9 que dio la vuelta al marcador y cambió por completo el guion del partido. Jorge Serrano, especialmente acertado en ataque, fue una de las claves de la reacción, que obligó al técnico riojano Miguel Ángel Velasco a solicitar un tiempo muerto para frenar la dinámica (17-19).
El ajuste surtió efecto de manera parcial y el conjunto riojano aumentó la intensidad para intentar recuperar el control del encuentro. Sin embargo, la actuación de César Pérez en la portería vallisoletana resultó decisiva. Sus intervenciones permitieron contener los intentos de remontada de los segundos clasificados de la Liga Asobal y dieron oxígeno a su equipo para volver a ampliar la diferencia.
En los minutos finales, el Atlético Valladolid gestionó con madurez la ventaja y no dio opción a la sorpresa, cerrando el partido con autoridad y certificando su pase a la final de la Copa de España con el definitivo 22-27. Un triunfo que refuerza la ambición del conjunto vallisoletano, que ya tiene asegurada la oportunidad de luchar por el título.








