Antes incluso de que cayera la noche, el entorno de la concentración ya evidenciaba que Pingüinos iba a volver a hacer honor a su fama. Aparcar una moto se convirtió en misión complicada desde primeras horas de la tarde de un viernes, 9 de enero, marcado por el frío, aunque con una tregua climática que permitió a miles de aficionados disfrutar plenamente del arranque del evento.
Uno de los momentos más celebrados llegó con el tradicional homenaje a grandes figuras del motociclismo, representadas en una simbólica cuenta atrás que encendió al público. La aparición de nombres muy queridos por la afición desató aplausos generalizados, especialmente cuando se proyectaron las imágenes de Marc Márquez y, sobre todo, la de David Alonso, piloto hispano-colombiano que recibirá el Pingüino de Oro en esta edición, provocando la mayor ovación de la noche. Tampoco faltó el reconocimiento al talento femenino, con la presencia de María Herrera entre los protagonistas.
La música puso el broche perfecto a la velada. Rock con Ñ, formación integrada por veteranos del rock nacional procedentes de bandas históricas, demostró que el espíritu motero y el rock clásico siguen yendo de la mano. Más tarde, la Orquesta Mondragón y el inconfundible Javier Gurruchaga conquistaron a un público entregado, que coreó canciones y disfrutó de un espectáculo ya clásico en Pingüinos.
La programación continúa este sábado, 10 de enero, con dos de los actos más esperados: el desfile de banderas, que al mediodía recorrerá el centro de Valladolid desde la antigua Hípica Militar, y la emotiva marcha nocturna de antorchas, acompañada del homenaje a los motoristas fallecidos. Un fin de semana que ya apunta alto y que refuerza a Pingüinos como una de las grandes citas moteras del calendario europeo.








