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Venezolanos en Valladolid, tras el ataque de EE.UU: "Por fin vemos una luz, pero seguimos con miedo"
Algunos ciudadanos expresan sentimientos encontrados mientras la Asociación celebra los bombardeos como "un regalo anticipado de Reyes"
La comunidad venezolana residente en Valladolid vive estas horas con una mezcla de esperanza, alivio, miedo e incertidumbre tras los bombardeos lanzados por Estados Unidos contra instalaciones militares del régimen de Nicolás Maduro. Así lo ha expresado Rafa Peña a TRIBUNA Valladolid, un venezolano afincado en la ciudad, cuyas palabras reflejan el sentir de miles de compatriotas: "Tenemos sentimientos encontrados. Por fin vemos una luz al final del túnel después de 30 años de dictadura, pero seguimos con miedo de lo que pueda venir", afirma.
Peña recuerda que el objetivo último no está aún alcanzado: "No es el final. Esperamos que se establezca una verdadera seguridad y que se respete lo que se votó en 2024: un presidente que ni siquiera ha podido entrar en Venezuela por la inseguridad".
Aunque los ataques se han dirigido a bases militares, la preocupación principal sigue siendo la población civil: "Nuestra familia está allí. De momento están bien, pero tenemos miedo de que esto escale hacia lugares que no queremos".
Rafa también pone el foco en la complejidad del escenario internacional, señalando que la caída de Maduro llega de la mano de Donald Trump, un factor que genera inquietud: "Es como preguntarse cómo se sentirían los españoles si a Franco lo hubiera sacado alguien con la popularidad y el perfil de Trump. Es una situación muy compleja, no se puede ver ni 100% mala ni 100% buena".
Sobre el trasfondo económico del conflicto, Peña se muestra claro: "Todo el mundo dice que lo que quiere Estados Unidos es el petróleo. Pues vale: si eso nos devuelve la libertad, que se lo lleven. Hoy ese petróleo se lo quedan Rusia, China, Cuba y la cúpula narcotraficante del régimen, mientras el pueblo no ve nada".
Y concluye con una reflexión que resume el sentir de muchos venezolanos en el exilio: "Si puedo volver a mi país sin miedo a que me encarcelen por haber emigrado o por pedir otra nacionalidad; si mi familia y el pueblo pueden vivir con dignidad y seguridad, que se lleven el petróleo que quieran. La libertad no es gratis, pero merece cualquier precio".
La Asociación de Venezolanos en Valladolid lo califica de "regalo de Reyes"
Mientras tanto, la Asociación de Venezolanos en Valladolid ha valorado los bombardeos como un "regalo anticipado de Reyes". Su presidenta, Julianny Durán, consultada por Ical, sostiene que los ataques han ido dirigidos contra cuarteles vinculados al llamado 'Cártel de los Soles', estructura que —según afirma— sostiene al narcogobierno de Maduro, y confía en que este golpe marque "el principio del fin de más de 25 años de dictadura".
Durán insiste en que la negociación ya no es una opción: "Esta dictadura no se acaba negociando. Lo ha demostrado con años de manipulaciones electorales bajo Chávez y Maduro".
Por su parte, Fraccy López, también miembro de la directiva, exige al Gobierno de España abandonar su "tibieza" y adoptar una postura firme contra un "régimen dictatorial responsable de una gravísima crisis humanitaria", criticando además el papel del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusa de intentar "blanquear la dictadura".
López recuerda que tras las elecciones de 2024, "los recursos democráticos se han agotado", y comparte con muchos venezolanos el sentimiento de que este golpe internacional puede abrir una nueva etapa.
Durán, finalmente, se muestra confiada: "No sé cómo ni cuándo, pero estoy segura de que Venezuela, tarde o temprano, volverá a ser un país libre".
Desde la llegada al poder de Hugo Chávez y la continuidad de Nicolás Maduro, más de 8,3 millones de venezolanos han abandonado su país, de ellos cerca de 4.000 residen actualmente en Valladolid, una comunidad que hoy observa el futuro con esperanza prudente y el corazón dividido.
Medio centenar de personas se reunieron de forma espontánea en el centro de la ciudad para reivindicar que no ha sido una "invasión", sino una "liberación"
El accidente ocurrió en la Avenida Gijón, a la altura del cruce con la A-62, y el autobús abandonó el lugar tras el impacto
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