Nuevo artículo de opinión de Pedro Berbel, en la sección 'El rincón del becario jubilado', para TRIBUNA
¿Una transformación digital en Valladolid? Sí
Cada vez más ayuntamientos de todo el mundo -Copenhague en países nórdicos es un referente de servicios municipales digitalizados, pero también ciudades de Estados Unidos como Nueva York, o Boston, asiáticas como Pekín, británicas como Londres, Bristol o Liverpool, alemanas como Leipzig- utilizan más y mejores herramientas digitales para sus ciudadanos, y de esta manera se crean administraciones más eficaces, con mejores servicios, que las hacen más transparentes, responsables y participativas.
Existe un creciente interés por llevar a cabo esta transformación digital, respetando y aumentando los derechos fundamentales y los valores democráticos en general. Es común hablar de un enfoque europeo de la digitalización, en el que los datos y las tecnologías se utilizan para el bien común de la sociedad.
Estos nuevos servicios se adaptan a la gestión de la realidad en que vivimos en las ciudades, a las necesidades administrativas de ciudadanos, entidades, instituciones y empresas. Paralelamente, la Comisión Europea desarrolla el sistema Blockchain de registro de información, de manera que dificulta o imposibilita su manipulación, garantizando el intercambio seguro de información.

De esta manera, ciudades como Helsinki, que ha lanzado una plataforma digital llamada "OmaStadi", (que permite a los ciudadanos proponer y votar proyectos de mejora urbana en sus vecindarios) o Ámsterdam, con su "City Data Exchange" (que permite compartir datos entre diferentes organizaciones públicas y privadas para mejorar la eficiencia y la calidad de vida), así como las ciudades que forman parte de la Coalición de Ciudades por el Derecho Digital, desarrollan e implementan registros de algoritmos, (dentro del Eurocities Digital Forum Lab con un Data Esquema para registros de algoritmos), estableciendo pautas comunes sobre la información que debe recopilarse y publicarse.
En Valladolid es urgente poner en marcha, de acuerdo con lo señalado anteriormente, un conjunto de actuaciones encaminadas a la transformación digital en el Ayuntamiento, al que bien podría sumarse otras instituciones, y que no se limite a innovar con un tipo de 'Siri' y poco más.
Esto supone entre otras cosas la necesidad de renovar el Portal Web y la implantación de una estrategia omnicanal en el Ayuntamiento de Valladolid. Implantar una herramienta de Archivo Electrónico único (G-EDE) y la adaptación de las herramientas de tramitación electrónica municipal para posibilitar la gestión integral del expediente y del documento electrónico conforme al ENI. Reforzar la ciberseguridad municipal mediante el despliegue de un Centro de Operaciones de Ciberseguridad y otras medidas alineadas con el Esquema Nacional de Seguridad Next Generation. Y crear la Oficina Municipal del Dato.
Los ciudadanos viven inmersos en un mundo altamente digitalizado. Quieren canales digitales, y evitar -entre otras- visitas presenciales que consuman mucho tiempo. La digitalización inteligente de los servicios públicos debe ser una meta a corto plazo del Ayuntamiento, de manera que atiendan eficazmente a los ciudadanos, y cumplan con estos cuatro principios básicos y estándares: funcionales, confiables, usables y placenteros. Y sin olvidarse de la heterogeneidad de los grupos sociales a los que se dirige que implica- como apunta el Profesor Innerarity- "las diferentes generaciones, los distintos grados de formación, las diversas situaciones económicas, las desigualdades de género que condicionan el acceso y el uso".
Recordemos que crear una "Una Administración para el siglo XXI" y "Modernizar las Administraciones públicas" son prioridades de la EU, en la que existen interesantes aportaciones económicas.








