El UEMC Baloncesto Valladolid busca recuperar la confianza ante el Algeciras en Pisuerga

David Barrio reconoce que la derrota en Cáceres ha dejado un sabor amargo y considera que los dos próximos encuentros en casa son una oportunidad para volver a sumar victorias

El UEMC Baloncesto Valladolid busca recuperar la confianza ante el Algeciras en Pisuerga
El autor esRebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
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El UEMC Baloncesto Valladolid quiere pasar página después del tropiezo sufrido la pasada jornada en la pista del Cáceres Patrimonio de la Humanidad (84-79). Los morados vieron frenada su buena dinámica, después de encadenar tres victorias consecutivas ante el CB Getafe y el IREN Badajoz, en Liga, y el Partizan de Fuenlabrada, en la Copa España. Ahora, el conjunto dirigido por David Barrio tiene una nueva oportunidad para recuperar el camino del triunfo. La primera cita será este sábado, en el Polideportivo Pisuerga, frente al CB Algeciras.

En la rueda de prensa previa al encuentro, el entrenador vallisoletano analizó la derrota en Cáceres, las condiciones en las que llega su plantilla y las principales características del próximo rival. También se refirió a las desconexiones que está acusando el equipo durante algunos tramos de los partidos y que, por el momento, le impiden mantener la regularidad durante los 40 minutos.

Barrio no escondió su malestar por lo ocurrido en la última jornada. Más allá de la derrota, al técnico le preocupa especialmente la manera en la que se produjo, después de que su equipo firmase mejores registros en varios apartados estadísticos que el conjunto extremeño.

"Es una derrota que duele, sobre todo por el cómo, no por perder en Cáceres, que a lo mejor sí que puede entrar en el guion de las canchas en las que te puedes dejar una victoria", explicó. El entrenador recordó que los morados lanzaron 20 tiros de campo más que su adversario, dominaron el rebote, repartieron más asistencias, recuperaron más balones y perdieron menos posesiones. Pese a esos datos, terminaron cayendo por cinco puntos.

El resultado, por tanto, sigue presente en el vestuario y supone un acicate para los dos compromisos que el equipo afrontará de manera consecutiva en casa. "Es algo que no está olvidado, porque eso nos pone en la obligación de ganar estos dos próximos partidos en casa, pero es una responsabilidad que tenemos y que asumimos", señaló.

El primer obstáculo será un CB Algeciras que regresó a Segunda FEB la pasada temporada, después de perder la categoría en la campaña 2024/2025. Tras conseguir el ascenso, el club andaluz apostó por Nacho Pastor para dirigir el proyecto. Su equipo presenta, al igual que el UEMC, un balance de dos victorias y dos derrotas en este inicio de competición, después de imponerse al Jaén Paraíso Interior FS en la última jornada. Ese registro le sitúa en la décima posición de la clasificación.

Los algecireños han apostado por mantener buena parte del bloque que logró el ascenso. Hasta ocho jugadores continúan en la plantilla, con una combinación de experiencia en las competiciones FEB y jugadores que buscan consolidarse en la categoría.

Entre los nombres propios destaca su pareja de bases, formada por Berni García y Bernard Edokpayi. García, que cumple su cuarta temporada en el club, ejerce como capitán, mientras que Edokpayi se ha convertido en la principal referencia ofensiva del equipo, con una media de 11,5 puntos por encuentro.

También siguen en el proyecto los escoltas Romar Reid y Eugenio Egea, además de los interiores Dejan Ilincic, uno de los protagonistas del ascenso, y Roy Mendes, que está firmando un destacado 90% de acierto en los lanzamientos de dos puntos. En las posiciones exteriores continúan Alberto Artiles y Andrés Díaz, que aportan conjuntamente una media cercana a los diez puntos y un 32,5% de acierto desde la línea de tres.

A ese bloque se han sumado varias incorporaciones. David Ramírez está siendo uno de los fichajes más destacados en este arranque, gracias a su capacidad física y su aportación en el rebote. El alero madrileño promedia 10,5 puntos y 5,3 rebotes por partido. También ha llegado Alo Marín, un exterior con 18 años de experiencia en las competiciones FEB, mientras que el estadounidense Trey Fields completa las novedades desde la NCAA. El ala-pívot aporta capacidad anotadora y suma 9,3 puntos por encuentro.

Para Barrio, el Algeciras es un equipo que combina perfiles diferentes y que cuenta con jugadores capaces de marcar diferencias. "Son un equipo recién ascendido que ya ha estado muchos años en la categoría, con un par de jugadores con experiencia en categorías superiores, como son Berni García y Alo Marín", apuntó.

El técnico también destacó la presencia de jugadores que quieren demostrar que tienen sitio en Segunda FEB, algunos de ellos después de haber conseguido el ascenso y rendir a buen nivel en Tercera FEB. En cuanto a su propuesta de juego, advirtió de que los andaluces recurren con frecuencia al lanzamiento exterior y cuentan con jugadores físicamente interesantes.

"Es un equipo que tira mucho de tres. Pero nosotros sabemos que son partidos que, siendo en casa, tenemos que afrontar con la obligación de que son enfrentamientos que debemos sacar adelante", insistió.

En el apartado físico, el UEMC llega a la cita con buenas noticias. David Barrio podrá contar con toda la plantilla por segunda semana consecutiva, una circunstancia especialmente positiva después de una semana con tres partidos en apenas siete días y ante la perspectiva de disputar dos jornadas seguidas en Pisuerga.

El entrenador confirmó que Jorge continúa incorporándose progresivamente a la dinámica del grupo, aunque todavía no completa todos los entrenamientos. "Está a disposición de jugar ya los minutos que tenga que jugar", precisó. También se refirió a Drenin, que ha podido trabajar con normalidad durante la semana después de sus problemas en el tobillo. "El equipo está trabajando bien. Esta semana no hemos tenido ningún tipo de contratiempo físico, con lo cual en ese sentido estamos contentos", añadió.

Por último, Barrio abordó uno de los aspectos que todavía debe mejorar el conjunto vallisoletano: la continuidad en su juego. Las desconexiones durante determinados momentos de los encuentros y la irregularidad en el lanzamiento exterior son cuestiones que el cuerpo técnico espera corregir con el paso de las jornadas.

El entrenador considera que estos altibajos forman parte del proceso de construcción de un equipo que todavía está en sus primeros meses de trabajo. "Si no tuviéramos alguna pequeña desconexión, no estaríamos en Segunda FEB. Creo que es parte del proceso, estamos en octubre y todavía queda mucho, llevamos dos meses juntos, aunque ya hayamos jugado ocho partidos oficiales", explicó.

Barrio recordó que todos los equipos atraviesan momentos de menor rendimiento y reconoció que, en Cáceres, el bajón de los vallisoletanos llegó en un momento especialmente perjudicial. El objetivo, en cualquier caso, pasa por conseguir una mayor regularidad y evitar que esos tramos terminen condicionando los resultados.

"Todavía nos queda mucho para poder ser constantes los 40 minutos, que es lo que nos gustaría", reconoció. También apuntó al aumento del número de posesiones en el baloncesto actual como uno de los factores que favorecen parciales más amplios y hacen que las desconexiones tengan un mayor impacto en el marcador.

Con esas tareas pendientes, el UEMC Baloncesto Valladolid afronta el duelo ante el CB Algeciras con la necesidad de hacerse fuerte en Pisuerga. Los de David Barrio quieren dejar atrás la derrota de Cáceres y aprovechar sus dos partidos consecutivos ante su afición para recuperar sensaciones y volver a engancharse a la dinámica ganadora.

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