Ana Bovino denuncia en Seminci el impacto de los recortes de Milei en el cine argentino: "Cada vez más injusto"
La directora presenta 'Las noches', un proyecto que logró terminar pese a los retrasos en las ayudas y que reivindica el derecho de las mujeres a contar sus historias
Hacer cine en Argentina se ha convertido en una carrera de obstáculos. Así lo ha denunciado la cineasta Ana Bovino durante su paso por la 71ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde ha presentado su primera película, 'Las noches'. La directora ha relatado las dificultades económicas que atravesó para sacar adelante el proyecto en un contexto marcado por los recortes a la financiación pública y los cambios impulsados por el Gobierno de Javier Milei.
La película comenzó a gestarse hace seis años y consiguió acceder a una de las últimas convocatorias de ayudas públicas anteriores a la llegada de Milei a la presidencia. Sin embargo, el cambio político alteró los plazos y las condiciones económicas previstas. De las cuatro partidas de financiación comprometidas, la primera llegó antes del relevo en el Ejecutivo, mientras que la segunda se retrasó más de un año, un periodo en el que la inflación argentina redujo considerablemente su valor.
"Además, la cobramos toda devaluada porque después no hubo actualizaciones. A nosotros nos afectó directamente el Gobierno de Milei", ha explicado Bovino en una entrevista con EFE.
La directora y su productora todavía no han recibido remuneración por el trabajo realizado en 'Las noches', que pudo completarse gracias a la autofinanciación, los intercambios de servicios y pequeñas aportaciones del Ayuntamiento de Buenos Aires. Finalmente, una ayuda privada procedente del extranjero permitió afrontar la posproducción.
Una experiencia que la cineasta considera un "enorme privilegio", aunque también le preocupa que las dificultades para conseguir financiación terminen estableciendo una barrera entre quienes pueden permitirse rodar una película y quienes se quedan fuera de la industria. "Eso me da más tristeza. Se va a volver cada vez más desigual y más injusto", ha advertido.
Bovino también ha lamentado el descenso de la producción cinematográfica en Argentina, aunque ha destacado la capacidad de resistencia de sus profesionales. "Amamos mucho el cine y lo seguimos haciendo con un enorme esfuerzo, en condiciones que no deberían ser las que son", ha señalado.
Sherezade como inspiración para dar voz a las mujeres
Más allá de las dificultades que rodearon su producción, 'Las noches' nace de una reflexión sobre quién tiene derecho a contar una historia y quién decide cómo debe ser narrada. Para construir ese relato, Bovino encontró inspiración en Sherezade, la protagonista de 'Las mil y una noches', y en una interpretación de la escritora marroquí Fátima Mernissi sobre el poder de la narración como herramienta de resistencia.
La cineasta se interesó especialmente por la capacidad de Sherezade para utilizar sus historias no solo como una forma de salvar su propia vida, sino también para evitar que otras mujeres fueran asesinadas.
A esa referencia literaria se sumó una experiencia personal traumática que llevó a Bovino a plantearse cómo podían las mujeres recuperar el control sobre sus propios relatos. A partir de ahí, inició un proceso creativo en Argentina en el que invitó a distintas participantes a compartir sus vivencias a través del documental, el teatro y el cine.
Entre todas ellas destacó Jimena Carol, conocida como 'La Pichi', que terminó convirtiéndose en el eje de la película y en una de las voces que representan la sororidad que atraviesa la historia.
La reivindicación de una Argentina alejada de los estereotipos
La película se desarrolla en los márgenes de Buenos Aires, en escenarios atravesados por la precariedad, pero Bovino ha querido alejarse de una representación exclusivamente oscura y dramática de esos espacios. Buena parte de esa luminosidad, ha explicado, procede de su protagonista, a quien define como una persona "extremadamente luminosa" y cuya personalidad terminó modificando el tono que había imaginado inicialmente para el largometraje.
Con 'Las noches', la directora también cuestiona lo que denomina el "mito de la Argentina blanca" y reivindica una realidad social y cultural mucho más diversa, a la que se refiere como la Argentina "marrón", habitualmente desplazada de las representaciones culturales del país.
Formada en Ciencias Políticas, Bovino reconoce que durante mucho tiempo entendió la cámara como una herramienta para intervenir directamente en el debate público. De hecho, el planteamiento inicial de la película era mucho más explícito desde el punto de vista político e incluía asambleas feministas y discursos que finalmente desaparecieron del montaje.
El proceso de creación consistió en encontrar otra manera de transmitir esas inquietudes sin renunciar a la dimensión artística. "Siempre supe lo que quise decir políticamente. El camino fue encontrar la forma poética de hablar políticamente", ha resumido.
Así, 'Las noches' llega a la Seminci como una reivindicación de la capacidad de las mujeres para apropiarse de sus propias historias, pero también como el reflejo de una industria cinematográfica que lucha por mantener vivo su trabajo en unas condiciones cada vez más difíciles. Una paradoja que atraviesa toda la película: defender el derecho a contar historias mientras los recursos para hacerlo se convierten, cada vez más, en un privilegio.








