Valladolid vigila las nubes con una red de cámaras que permite verlas en tres dimensiones
El proyecto Presente, impulsado desde la Universidad de Valladolid, utiliza dispositivos instalados en colegios, institutos y edificios públicos para conocer la posición y altura
¿Es posible saber a qué altura están las nubes que vemos sobre Valladolid y reconstruir su forma en tres dimensiones? Una red de cámaras repartidas por distintos puntos de la ciudad permite hacerlo gracias al proyecto Presente, una iniciativa científica que estudia el comportamiento de las nubes y su influencia en los procesos atmosféricos.
La investigadora Celia Herrero del Barrio, doctoranda del Programa de Doctorado en Física de la Universidad de Valladolid (UVa), ha explicado el funcionamiento de esta tecnología durante una nueva sesión del ciclo 'Vermú por la Ciencia', organizado por la asociación Iniciativa en colaboración con UVadivulga y EsDUVa.

El proyecto cuenta con cámaras instaladas en colegios, institutos, facultades y centros cívicos de Valladolid, que toman fotografías del cielo de manera simultánea. A partir de estas imágenes, captadas desde diferentes ubicaciones, los investigadores emplean una técnica conocida como estereoscopia para reconstruir la posición de las nubes en tres dimensiones.
De esta forma, pueden elaborar mapas que muestran dónde se encuentran las nubes y a qué altura están, una información de interés para comprender mejor distintos fenómenos atmosféricos.
Una red que observa el cielo desde 2023
La red de cámaras está operativa desde el verano de 2023 y su funcionamiento continuado permitirá reunir información para analizar los cambios y las tendencias en el comportamiento de las nubes a lo largo del tiempo.
Para conseguir mediciones precisas, los dispositivos deben instalarse en tejados o azoteas planas que dispongan de una visión despejada del horizonte, sin edificios elevados en las inmediaciones que puedan obstaculizar las imágenes.
Durante su intervención, Herrero ha destacado la importancia de conocer la ubicación y la altitud de las nubes, debido al papel que desempeñan en los procesos atmosféricos.
El encuentro ha dado paso a un coloquio moderado por Antonio José Merino Ramos, integrante de la asociación Iniciativa, en el que los asistentes han planteado preguntas sobre la relación entre las nubes y el cambio climático.
Entre las cuestiones abordadas han figurado la influencia del aumento de las temperaturas en su formación, su relación con el efecto invernadero y las posibles repercusiones de estos fenómenos en la industria ganadera.
También se ha hablado de los instrumentos utilizados para investigar la atmósfera, de sus diferencias respecto a los empleados en las previsiones meteorológicas y de cómo los contaminantes presentes en el aire pueden acabar depositándose de nuevo sobre la superficie terrestre.

De los cielos de Valladolid a la Antártida
Además de presentar el proyecto Presente, la investigadora ha compartido su experiencia en el Grupo de Óptica Atmosférica de la Universidad de Valladolid, dedicado al estudio de los aerosoles, las nubes y la radiación solar.
Entre sus trabajos destaca su estancia en 2026 en la Base Antártica Española Juan Carlos I, donde participó en el proyecto Tripoli, centrado en el análisis de las propiedades ópticas y radiativas de la atmósfera polar.
Esta investigación combina mediciones sobre el terreno y técnicas de teledetección para comprender mejor cómo influyen los aerosoles y las nubes en la radiación solar, con el objetivo de contribuir a la mejora de los modelos climáticos.
Así, las observaciones realizadas tanto en Valladolid como en la Antártida permiten avanzar en el conocimiento de los procesos atmosféricos y de su relación con el clima.








