El Arzobispado de Valladolid invierte 550.000 euros para reconstruir el ábside de Muriel de Zapardiel
Las obras en la iglesia de Santa María del Castillo durarán unos ocho meses y corregirán los fallos estructurales que provocaron el colapso mediante un sistema de cosido, mejora de cubiertas y una cámara perimetral contra la humedad
En la rueda de prensa para presentar las actuaciones, el delegado de Patrimonio y Obras del Arzobispado, Juan Carlos Álvarez, y el arquitecto redactor de la propuesta, Fernando de Bonrostro, detallaron el diagnóstico técnico y la hoja de ruta de una intervención presupuestada en 550.000 euros. La inversión, aprobada por el Consejo Económico diocesano, será asumida de forma íntegra por el Arzobispado, aunque la institución mantiene el diálogo abierto con las administraciones públicas por si consignasen aportaciones al tratarse de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Según expuso el arquitecto Fernando de Bonrostro, el colapso fortuito del muro no obedeció a un fallo único, sino a una conjunción de factores constructivos y ambientales. El paramento del ábside histórico presentaba una estructura tradicional de tres hojas compuestas por un paramento exterior e interior de ladrillo y un relleno central de mortero de cal. Sin embargo, la fábrica carecía de las llaves de trabado necesarias entre sus capas.
Con el paso del tiempo, la acumulación de humedades, leves vibraciones y filtraciones desde la cubierta mermaron la cohesión del núcleo interior. Esto provocó que la hoja exterior perdiera su capacidad portante y terminara desintegrándose, haciendo que el muro "se desparramase" hacia el exterior. En el interior del templo, al conservarse la base de mampostería, la herida del paramento resultó de menor envergadura.

Cosido estructural y uso de ladrillos tradicionales
Para asegurar la estabilidad definitiva de la cabecera, los trabajos incluirán un doble nivel de cosido estructural:
- Llaves verticales de ladrillo: Se colocarán trabas mecánicas en plano vertical para unir las hojas interior y exterior del muro.
- Cinco cinchos de atado horizontal: Se ejecutarán vigas de atado dispuestas en la base, en los arranques de los arcos y en el remate superior del ábside. El espacio interior se rellenará con mortero de cal para mantener el sistema constructivo original y lograr una total cohesión.
Debido a la fragilidad del material histórico, solo se pudo recuperar alrededor del 10% de los ladrillos originales tras el desplome. La empresa constructora empleará ladrillos de características y dimensiones equivalentes localizados en Madrigal de las Altas Torres. Atendiendo a los criterios normativos de restauración, la zona intervenida mantendrá una leve diferencia de tono para que sea distinguible de la fábrica medieval conservada sin romper la armonía visual del conjunto.

Nueva cubierta y ventilación contra la humedad por capilaridad
La intervención abordará de forma prioritaria la protección hidráulica del edificio:
- Renovación de la cubierta: Tras comprobarse que la estructura de madera se encuentra en perfectas condiciones, se retirará el sistema antiguo de onduline y mortero de cemento para instalar una lámina impermeable y transpirable con doble rastrelado. Esta solución reduce el peso sobre el ábside y mejora la ventilación y el aislamiento térmico.
- Galería de ventilación (atarjea): Para frenar el ascenso del agua desde el subsuelo por capilaridad, se construirá una atarjea perimetral ventilada que rodeará los ábsides hasta la sacristía. El sistema contará con rejillas dispuestas a distinta altura entre las fachadas sur y norte, generando un efecto chimenea de circulación constante de aire que mantendrá seca la cimentación, apoyado por una canalización para escorrentías.
Plazos y culto provisional en la localidad
El plazo estimado de las obras es de aproximadamente ocho meses. Durante este periodo, la actividad litúrgica y las imágenes religiosas trasladadas tras el desplome se mantendrán en dependencias municipales facilitadas por el Ayuntamiento de Muriel de Zapardiel. Desde la diócesis se ha subrayado que la celeridad en la tramitación del proyecto se ha guiado por la máxima seguridad técnica para garantizar la conservación a largo plazo de este tesoro del románico-mudéjar vallisoletano.









