Su presidente, Juan Ignacio Hernández, celebra la decisión del TAD respecto a la situación deportiva del filial del Club, el cual renunció a jugar en la tercera categoría del balonmano femenino por motivos económicos
El Aula recupera en los despachos lo que ahora quiere conseguir en la pista: "Podemos ganar a cualquiera"
Su presidente, Juan Ignacio Hernández, celebra la decisión del TAD respecto a la situación deportiva del filial del Club, el cual renunció a jugar en la tercera categoría del balonmano femenino por motivos económicos
El Caja Rural Aula Valladolid ha ganado una importante batalla fuera de la pista antes de comenzar a disputar las que, a partir de ahora, decidirán su temporada. El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) ha estimado íntegramente el recurso presentado por el Club Deportivo Balonmano Aula Valladolid y ha anulado las sanciones que le había impuesto la Real Federación Española de Balonmano después de que la entidad comunicara el pasado 8 de julio la renuncia a jugar con su segundo equipo en la División de Honor Plata, la tercera categoría del balonmano femenino español.
La resolución elimina tanto la sanción económica como la prohibición de participar en dicha división durante la temporada 2027/2028. En términos deportivos, despeja el camino para que el filial pueda buscar, de nuevo, el ascenso a la categoría a la que el club tuvo que renunciar este verano por razones económicas. "Estamos muy contentos, muy satisfechos. Realmente no sé si tendrá una repercusión deportiva, pero es lo que esperábamos", reconoce el presidente del Caja Rural Aula Valladolid, Juan Ignacio Hernández, en declaraciones a TRIBUNA.
Una satisfacción que en su caso tiene también una vertiente profesional: "En estas cuestiones jurídicas, después de tantos años de experiencia, porque yo me dedico precisamente a eso, no estás seguro hasta que no se produce el resultado. Estamos muy contentos", admite. De hecho, el TAD no solo ha dado la razón al Aula en el resultado, sino que cuestiona con dureza la forma en la que se desarrolló el procedimiento disciplinario. El Tribunal considera que se produjo una "ostentosa vulneración del ordenamiento administrativo sancionador y de los derechos fundamentales del interesado" y declara nulas de pleno derecho las resoluciones de los comités nacionales de Competición y Apelación.
Una retirada antes del sorteo que fue castigada como si se hubiera producido después
El origen del conflicto se encuentra en la renuncia del Caja Rural Aula Valladolid a competir esta temporada en División de Honor Plata. El club comunicó su decisión, de manera oficial, el 8 de julio, un día antes de que se sorteara el calendario. "A nosotros nos sancionan por retirar el equipo de Plata el día anterior de celebrarse el sorteo del calendario. Lo tuvimos que retirar a nuestro pesar. Deportivamente nos interesaba muchísimo, pero no había posibilidad de mantenerlo en las condiciones que se nos planteaban", explica Hernández.
La Federación trató inicialmente la actuación como una infracción grave, una interpretación que el presidente del Aula cuestionó desde el principio. "Nos sancionan como si hubiéramos cometido una infracción grave, que sería haber retirado el equipo después de haber hecho el sorteo. Yo entiendo que la gravedad de la sanción en el reglamento se entiende más grave cuando perjudicas a los demás equipos, que podían haber organizado sus viajes. Pero es que había un antes y un después, y ese era el sorteo. Nosotros retiramos el equipo antes del sorteo y, sin embargo, nos sancionan como si lo hubiéramos retirado después", sostiene.
El TAD comparte el fondo de esta explicación y rechaza que se calificara inicialmente como grave una conducta prevista como leve, al considerar que suponía una "aplicación analógica que no es admisible en derecho sancionador". También cuestiona que, posteriormente, el Comité de Apelación recalificara los hechos como infracción leve, pero mantuviera sanciones correspondientes a una grave, una decisión, según el propio Tribunal, "errática".
A ello se suma un defecto esencial en la tramitación: la sanción fue impuesta el mismo día en que la Federación recibió la comunicación de retirada, sin respetar los plazos y garantías correspondientes. El TAD entiende que esta circunstancia basta para determinar la nulidad de pleno derecho.
"Se renunció únicamente por motivos económicos"
Hernández quiere despejar cualquier duda sobre las razones que llevaron al club a renunciar a la mencionada categoría. Según explica, no existió ningún motivo relacionado con la plantilla o con la falta de interés competitivo. "Únicamente fue por motivos económicos. Deportivamente estábamos encantados con la ubicación del segundo equipo en División de Honor Plata", afirma.
La decisión ha tenido consecuencias deportivas. Algunas jugadoras con capacidad para competir en categorías superiores decidieron abandonar el Aula ante la perspectiva de jugar en Primera femenina (cuarta categoría, donde volverá a jugar el filial) y, especialmente, por la sanción que impedía al equipo ascender.
"Nos ha hecho mucho daño. Jugadoras con mucho nivel, evidentemente con nivel para Plata, incluso quizás para Oro, han abandonado el club porque no se veían jugando en Primera femenina y menos se veían jugando en Primera si no tenían opciones de ascender, que era la otra sanción que se nos imponía", explica el presidente a este medio de comunicación.
De hecho, recuperarlas a estas alturas resulta complicado. "No lo sé. Me imagino que, a estas alturas, cuando empieza la competición la semana que viene o alguna ya ha empezado, es muy difícil poder dar marcha atrás", reconoce. Hernández está convencido, además, de que el escenario habría sido distinto sin el castigo impuesto: "Seguro que alguna de las jugadoras que teníamos, con el objetivo y la ambición de ascender, se habría quedado si no hubiéramos tenido esta sanción".
Dos equipos y el mismo objetivo: ascender
La resolución modifica las perspectivas del filial, aunque no la categoría en la que comenzará la temporada. El Aula tendrá a su primer equipo en División de Honor Oro (segunda categoría) y al segundo en Primera femenina, cuarto escalón, recuerda, del balonmano nacional. "El segundo equipo va a seguir jugando en Primera. Vamos a tener un equipo en Oro, que es el equipo que estaba en la máxima categoría el año pasado, y el otro equipo, con el que tuvimos que renunciar a Plata y por el que nos sancionaron, lo tendremos en lo que se denomina Primera femenina", detalla.
La diferencia es que ahora ese segundo conjunto vuelve a tener la posibilidad de subir. "La intención es ascender este año con los dos equipos y lo que la sanción nos imponía era no poder ascender con este segundo equipo, con nuestro filial", afirma Hernández. El presidente reconoce la aparente paradoja: el filial consiguió deportivamente el ascenso y el club renunció posteriormente a la plaza por no poder asumir su coste, pero ahora vuelve a marcarse como objetivo alcanzar esa misma meta. "El coste de mantener el equipo en Plata era inasumible esta temporada con la reducción de los patrocinios", añade.

Un filial en Plata como punta de lanza hacia el primer equipo
La apuesta tiene una explicación deportiva a medio y largo plazo. El Aula considera fundamental reducir la distancia entre su cantera y el equipo principal para que las jóvenes puedan completar progresivamente su formación. "Nosotros sí que queremos tener un equipo en esa tercera categoría. El que está en cuarta nos gustaría que estuviera en tercera porque, como queremos que el que está en segunda esté en primera, el salto de cuarta a primera es imposible, pero saltando de tercera a primera sí que es más sencillo", razona Hernández. Es más, el presidente mira especialmente hacia las generaciones que vienen desde abajo: "Tenemos una gran cantera, buenas jugadoras que nos vienen con 16, 17 años, incluso por detrás, que tienen que tener ese nivel".
El interrogante es qué ocurriría si el escenario ideal se materializara al final de la temporada: el primer equipo ascendiendo a Liga Guerreras Iberdrola y el filial regresando a División de Honor Plata, donde debería estar si no fuese por la nula capacidad económica del Club. "Tenemos que ver el planteamiento en el momento en que se dé esa circunstancia, dentro de ocho meses o diez meses, pero yo espero que sí sea asequible, como lo ha sido en el pasado", responde.
Un presupuesto con un 25% menos de ingresos
El descenso del primer equipo y la reducción de patrocinios han obligado al Aula a ajustar sus cuentas para la temporada 2026/2027. "Hemos reducido los ingresos del presupuesto de la temporada 26/27 en un 25%. Probablemente, podríamos recuperar ese 25% y no sé si, con el trabajo de mis compañeros de junta directiva, incluso incrementarlo", explica Hernández.
Una vuelta a la máxima categoría permitiría recuperar, entre otros apoyos, el patrocinio de la Junta de Castilla y León. "La Junta de Castilla y León tiene muy claro a quién le da y a quién no le da ese patrocinio. Es únicamente para equipos que están en la máxima categoría del deporte y, en nuestro caso, este año hemos pasado de 100 a cero. Lo que pretendemos es volver a pasar de cero a 100", señala.
Hernández agradece igualmente el respaldo que mantienen otras instituciones: "Estamos súper agradecidos al Ayuntamiento de Valladolid, que nos mantiene las subvenciones, y a la Diputación de Valladolid, que también nos ayuda mucho y nos mantiene la subvención". La mayoría de los patrocinadores privados, además, han continuado junto al club, aunque el presidente admite que la categoría afecta directamente al retorno que pueden obtener.
"Para ellos no es lo mismo que estemos en segunda que estar en primera. La televisión, las internacionales... Tenemos jugadoras de muchísima calidad que están en la selección júnior, pero a lo mejor no se ve porque estamos en segunda categoría compitiendo. Si estuviéramos en la máxima categoría, tendríamos la oportunidad de salir en Teledeporte, en muchos medios de comunicación, una mayor repercusión en redes sociales...", sostiene.
"Tenemos un equipazo"
Si en los despachos la resolución del TAD ha dado un impulso al Aula, Hernández tampoco rebaja las expectativas sobre la pista. El objetivo del primer equipo es regresar a la Liga Guerreras Iberdrola. "Me pillas en un momento de euforia por la resolución del TAD, que me parece que deshace una injusticia tremenda", admite el presidente antes de poner el foco en la plantilla.
"Tenemos un equipazo. Lo sabemos nosotros y lo saben los rivales. No digo en Valladolid, fuera de Valladolid, a nivel nacional, se comenta que el Aula tiene un equipazo", asegura.
Los resultados de pretemporada han reforzado esa confianza. El Aula ha sido capaz de competir ante conjuntos de la máxima categoría y Hernández destaca especialmente el triunfo frente al Guardés. "Hemos plantado cara al Guardés, que ahora mismo lidera la Liga Guerreras Iberdrola. Y, en realidad, no es que solo hayamos plantado cara, es que le hemos ganado", enfatiza.
También recuerda el rendimiento ofrecido ante Bera Bera y la calidad individual existente en la plantilla pese a contar con la baja por lesión de Naroa Baquedano. "Tenemos una de las mejores, Naroa Baquedano, a la que le han dado el premio de mejor jugadora promesa de la temporada anterior a nivel nacional. Está con la lesión de cruzado, pero a pesar de eso tenemos plantilla con garantías para ganarlo todo", defiende.
En cualquier caso, su mensaje es claro: "Hay que empezar ganando el día 26, con optimismo y siendo ambiciosos".
El otro reto: fortalecer la masa social
La ambición deportiva contrasta todavía con una masa social que es, según el propio presidente, insuficiente. A una semana del comienzo liguero, el club se encuentra aproximadamente en el 75% de los abonados de la pasada temporada, cuando rondó los 400: "Necesitaríamos un empujoncito más. Es verdad que no me quejo porque tampoco hemos bajado mucho respecto a otros años". Hernández quiere que más aficionados descubran en Huerta del Rey el atractivo del balonmano femenino: "Quizás no se han acercado a Huerta y no han visto lo divertido que es ver jugar al Aula femenino. Este año nos vamos a divertir, y vamos a ganar".
De esta forma, el Aula encara el comienzo de la temporada con retos en prácticamente todos los frentes: recuperar público, reconstruir ingresos, devolver al filial a la División de Honor Plata y conseguir que el primer equipo vuelva a la Liga Guerreras Iberdrola. Al menos, uno de los obstáculos que tenía por delante se ha esfumado. La resolución definitiva del TAD en vía administrativa anula las sanciones federativas y devuelve al segundo equipo la posibilidad de ganarse en la pista el ascenso que, por méritos propios, ya había conseguido.
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