Anatomía de Javier Bustelo
Pintar para Javier Bustelo es una emoción, un malestar, un sentimiento. De una forma u otra pintar está presente siempre en su vida. Pintar, a veces, es una forma de instalarse en la vida de un modo permanente que condiciona una manera de estar en el mundo. La manera de estar en el mundo de Javier Bustelo.
Desde que le conozco, siempre he creído que cuando Bustelo se mete en su estudio para pintar, dibujar, modelar o componer, todo le resulta fascinante. Una fuente diaria de indagación, de placer y de dar rienda suelta a sus pensamientos. La ocasión de estar ante el lienzo ejerciendo la libertad y la lucidez. Experimentando, siempre está experimentado, con formas y sonidos y activando todas las experiencias acumuladas, que son muchas.
Se pinta como se es. La pintura, como la muerte, quizás, está llena de explicaciones. La mayor virtud que tiene Javier Bustelo y que es una virtud que siempre le ha acompañado ha sido el entusiasmo. Y así, siempre, siempre, siempre. Y su silencio que distinguen el comienzo de cada palabra como si las dijera a cincel. Cada brochazo, un autorretrato, como si arañara con su muñeca aterciopelada la piel de la vida.
Y tiene ese sentimiento de orfandad que recorre toda su obra. Invisible. La versión de su vida no puede alejarse de su padre, de su madre y de su familia. Mucha de su obra sería una especie de en Busca del tiempo perdido. Una autobiografía pictórica se inicia cuando uno tiene la sensación de encontrarse solo.
Por eso la pintura siempre ha venido en su auxilio. ¿Acaso hay cosas que no pueden decir las palabras, y que tampoco las puede imponer el silencio? Javier Bustelo es un hombre orando en medio de su estudio al que de pronto cuando empieza a pintar nos cuenta cosas que la escritura no puede, pero sus cuadros, sí.
Javier Bustelo ha sabido beber de muchas fuentes que manan en la música, en los libros, en la vida. Y ha sabido fundirlos en un cimbreante modernismo que trasmiten sensualidad, color y emociones. Su forma de pintar es inconfundible y solo se parece a sí mismo. Explicar sus cuadros me parece una imprudencia, es enseñar a otros como ver lo que en realidad es una incógnita.
Más de la mitad de las estrellas del universo son huérfanas, no pertenecen a constelación alguna y arrojan más luz que todas las estrellas de la constelación. Javier Bustelo, a los poseedores de su obra nos inunda de luz: como si todos fuéramos huérfanos.
Para Belén y María.
La segunda edición de los Pucela Game Awards repartirá cinco galardones de 5.000 euros y permitirá presentar candidaturas hasta el 9 de octubre
Los Cines Broadway acogerán el 3 de septiembre el preestreno del documental, rodado parcialmente en la ciudad
La exposición 'Plastihistoria de Valladolid' incorpora escenas sobre la Controversia de Valladolid y Felipe II y permite explorar las recreaciones mediante realidad aumentada








