Reparando el azud del río Duero en Tordesillas

Nueva entrega, como cada domingo, de la sección 'Tordesillas: claveles del ayer', escrita por Jesús López Garañeda

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Reparando el azud del río Duero en Tordesillas
El autor esJesús  López Garañeda
Jesús López Garañeda
Lectura estimada: 2 min.

Ante los numerosos comentarios, quejas, opiniones y manifestaciones personales publicadas  como consecuencia de la actual situación del cauce del río Duero, tras las obras de cimentación y restauración de los pilares del puente, atranque y acumulación de troncos, con el secarral producido en los últimos tres ojos, de los diez que tiene esa hermosa pieza arquitectónica medieval tordesillana, os traigo una fotografía del año 1875, en cristal, en donde se ve a un grupo de personas reparando el azud del río, lo que llamamos vulgarmente pesquera y se aprecia también la estructura de ese tiempo que tuvo el edificio emblemático de la localidad.

Todas las peticiones hechas en mayor o menor medida han caído en saco roto, como decimos vulgarmente. Ni quienes deberían velar por el cuidado de las aguas, ni quienes tienen responsabilidad en virtud de su cargo, ni quienes pueden hacerlo, nadie en absoluto ofrece su participación para recuperar un entorno natural que se está degradando día a día y que en otro tiempo fue joya hermosa paisajística de antigüedad... Todos se sacuden el muerto y nadie se decide a afrontar una obligada situación de limpieza, regulación, saneamiento y dragado del cauce ahora mismo ya desviado por acción natural influida por una mejorable actuación humana en esa obra.

La pesquera es una construcción primordial para que el agua mantenga de alguna forma el caudal de la corriente, hoy día cada vez más escasa debido a la explotación y captación de las aguas en los distintos puntos, unas veces para potabilizar, otras para el riego y también para el servicio público de recogida de aguas fecales de las poblaciones bien es verdad que modernamente esas aguas están tratadas por las depuradoras de obligada instalación.

La fotografía que me facilitó mi buen amigo Juan Rodríguez a fin de poder utilizarla en mi libro 'Tordesillas: Vivencias de nuestro pueblo' deja bien a las claras todo un aspecto de lo que era el río, las orillas y las aceñas del molino, ese que se llamaba 'so la puente'. Y en la foto también está el patrimonio perdido: La ermita del Cristo de las Batallas; el lavadero y la cabaña del Toledano; la fuente del palacio; el paramento de piedra y un sin fin de detalles del ayer que fueron y ya están durmiendo el sueño de los justos. 

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