TeleRural 3.0 (III): De patrulla con los ángeles de la guarda de la naturaleza

Tribuna vive desde dentro una jornada con agentes del SEPRONA y conoce de primera mano cómo es la vigilancia del campo

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TeleRural 3.0 (III): De patrulla con los ángeles de la guarda de la naturaleza
Javier y Francisco en sus motos de campo en plena patrulla del SEPRONA. JAG
El autor esJosé Ángel Gallego Vázquez
José Ángel Gallego Vázquez
Lectura estimada: 3 min.

Los primeros rayos del sol se filtran por la ventana. El cabo primero de la Guardia Civil Javier Lobo y el agente Francisco Cadenas organizan su jornada en el despacho del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de la Guardia Civil en Valladolid. Tras los primeros trámites de la mañana, se preparan para una nueva jornada de patrulla. Del hangar salen con dos motocicletas eléctricas. Su objetivo es el de su unidad, creada en 1988: "velar por el medio ambiente, la flora, la fauna y el patrimonio natural".

En Valladolid, el Servicio de Protección de la Naturaleza cuenta con un equipo de investigación para delitos ambientales y cuatro patrullas: Valladolid capital, Medina del Campo, Medina de Rioseco y Peñafiel, que están en guardia las 24 horas del día, los 365 días del año. Una veintena de agentes, encabezados por un teniente que dirige la unidad, forman este importante servicio en toda la provincia.

El trabajo de los guardias civiles de la naturaleza es poliédrico y abarca muchos frentes. TeleRural lo podrá comprobar en esta jornada de patrulla con estos dos agentes. En La Cistérniga paran en un parque canino. "Dentro de nuestras funciones se encuentra el control de animales domésticos, también los estabulados. En estas zonas solemos parar para identificar si hay animales sueltos o si presentan malas condiciones, y también para controlar perros potencialmente peligrosos que tienen una legislación específica", advierte Lobo. No falta tampoco la vigilancia sobre las zonas fluviales y masas de agua, así como en áreas de pesca o en los polígonos industriales, donde controlan posibles vertidos ilegales y residuos de las empresas.

Amor por la naturaleza

Patrullan los caminos rurales, los senderos en el monte y los lugares más recónditos. Van persiguiendo el furtivismo. Javier Lobo recuerda algunas detenciones a cazadores furtivos en los últimos meses. En la ronda mañanera interceptan dos vehículos que causan, a priori, sospechas. Falsa alarma. Uno es un topógrafo que está realizando mediciones y el otro es el de un naturalista que ha madrugado para fotografiar fauna. Se les identifica y continúan su camino. Siempre están muy atentos al furtivismo, un mal que también afecta a la provincia.

Los dos agentes con los que TeleRural comparte jornada son dos veteranos del SEPRONA. Javier Lobo, cabo primero, lleva tres décadas en este servicio "movido por mi amor al campo y a la naturaleza". "Vigilando la naturaleza es donde más feliz me siento", asegura. El guardia civil Francisco Cadenas lleva aún más años de servicio: cuarenta. Recuerda sus inicios: "La gente al principio no nos conocía y, cuando nos veía aparecer, se asustaba", rememora con una sonrisa.

Vigilancia de fincas recónditas

La prevención del fuego es otro de sus desvelos. Controlan muchas de las áreas recreativas dotadas de barbacoas que existen en el alfoz. "Revisamos que estén aisladas, que no haya maleza alrededor; en definitiva, que se encuentren en buen estado". En sus motos eléctricas o de combustión recorren kilómetros y kilómetros mañana, tarde y noche. El campo es su oficina y llegan hasta lugares donde sería muy difícil acceder con otro tipo de vehículos. "También nos damos una vuelta por las fincas más alejadas y recónditas". Es importante que los agricultores se sientan seguros y sus explotaciones vigiladas. Es el caso de los hermanos Santiago y Álvaro Pérez Casany, con una explotación entre Boecillo y Viana de Cega. "Cuanto más vengan por aquí, mejor. Cada vez hay más robos de gasoil, aperos y sistemas de riego. Viene bien que echen un ojo", comentan.

La mañana va tocando a su fin. Ha sido una patrulla tranquila, pero estos guardianes de la naturaleza seguirán velando con empeño para conservar el medio ambiente, la flora, la fauna y el patrimonio natural de nuestra provincia. Es el SEPRONA, la Guardia Civil del campo.

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