La salida en San Martín y la entrada en la Catedral, acompañada por gaitas, marcan una procesión que recupera, una vez más, una imagen histórica en las calles
La joya de Gregorio Fernández pide piedad mientras cae la medianoche en Valladolid
La salida en San Martín y la entrada en la Catedral, acompañada por gaitas, marcan una procesión que recupera, una vez más, una imagen histórica en las calles
La Procesión de la Piedad volvió a conmover este Miércoles Santo las calles de Valladolid con la salida del paso 'La Quinta Angustia', obra cumbre de Gregorio Fernández realizada hacia 1625, que recorrió el centro de la ciudad en una de las citas más señaladas del calendario cofrade. Acompañada por la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad, la imagen volvió a ser portada a hombros, una estampa que había desaparecido durante décadas y que se recuperó recientemente, rompiendo una racha de 90 años sin que la Virgen fuera llevada de este modo.
La decisión, largamente anhelada por los cofrades, volvió a cobrar, una vez más, protagonismo. El cortejo, que contó con el acompañamiento musical de la Banda de Gaitas y la Banda de Cornetas y Tambores de la cofradía, partió desde la iglesia de San Martín y San Benito el Viejo para recorrer enclaves emblemáticos como San Juan de Dios o Alonso Berruguete, donde el recogimiento del público acompañó el avance de la majestuosa talla. De hecho, uno de los momentos más destacados se vivió en la subida hacia la Santa Iglesia Catedral, donde la Virgen, portada a hombros, protagonizó una escena de gran carga emocional.
Ya en el tramo final, la entrada de la imagen en la Iglesia de San Martín, envuelta por el sonido de las gaitas de la cofradía, puso el broche a una noche marcada por la sobriedad y la devoción en una procesión que se celebra desde el año 1967. Es más, de las 57 ocasiones en las que ha sido programada, ha salido a la calle en 51, con cuatro suspensiones y dos ediciones con incidencias, según los datos que aportan los compañeros de Valladolid Cofrade.
La imagen, en concreto, pasó por las calles San Martín, Bao, Plaza del Rosarillo, San Juan de Dios, Alonso Berruguete, Angustias, Plaza de la Libertad, Bajada de la Libertad, Fuente Dorada, Cánovas del Castillo, Regalado, Cascajares, Catedral, Plaza de La Libertad, Bajada de la Libertad, Angustias y San Martín, hasta la Iglesia Parroquial de San Martín y San Benito el Viejo, donde se refugió después de ver, con sus propios ojos, cómo caía la medianoche en 'su' ciudad, en Valladolid.
La procesión ha recorrido el centro en un Vía Crucis de catorce estaciones marcado por el silencio y la oración
La salida en penumbra desde Santiago y la entrada en la Catedral volvieron a ser los momentos más intensos de una cita con casi pleno de celebraciones desde el año 1976
La talla de Pedro de Ávila recorrió el centro con tres actos de reflexión que conducen al perdón








