Un siete metros de Amai G. de Garibay en el último minuto selló el 20-20 tras un duelo de máxima tensión
Un punto de fe del Aula Valladolid en un final agónico ante Porriño
Un siete metros de Amai G. de Garibay en el último minuto selló el 20-20 tras un duelo de máxima tensión
El Caja Rural Aula Valladolid rescató un punto de pura fe en un partido que pareció escaparse hasta en dos ocasiones (20-20). Las vallisoletanas entraron en los últimos cinco minutos un gol abajo y, con 20-19 y solo 60 segundos por disputarse, el larguero escupió un lanzamiento de Nerea Patiño que parecía sentenciar el choque.
Pero este equipo ha aprendido a sufrir. Una defensa intensa, un robo de Naroa Baquedano y la rápida salida de Inoa Lucio acabaron provocando un siete metros que Amai G. de Garibay no desaprovechó para firmar el empate definitivo. La zaga, a gran nivel durante todo el encuentro, sostuvo el resultado en los instantes finales.
Las pérdidas volvieron a penalizar al Aula, que comenzó el choque con tres errores consecutivos en ataque pese a un buen arranque defensivo. La temprana exclusión de Angie Zürni, que acabó en expulsión, permitió al BM Porriño abrir brecha (5-2, min. 8).
Las de Salva Puig reaccionaron en superioridad (6-5, min. 14), aunque los fallos en el lanzamiento y las pérdidas impidieron ajustar más el marcador antes del descanso (11-9).
La portera Sol Carratú fue decisiva, especialmente en la primera mitad, donde acumuló ocho paradas —14 al final del partido— que mantuvieron con vida al conjunto vallisoletano.
Apoyadas en su portería y en un sólido 6:0 defensivo, las blanquiazules empataron (12-12, min. 37) y lograron ponerse por delante por primera vez (14-16, min. 45). Sin embargo, un parcial de 3-0 y la actuación de Palomino bajo palos devolvieron la ventaja a las gallegas.
El duelo se convirtió entonces en un intercambio constante de golpes. Porriño entró en los últimos cinco minutos con ventaja (19-18), pero el Aula no bajó los brazos.
Cuando todo parecía perdido tras el lanzamiento al larguero, apareció la convicción del equipo para firmar un empate que sabe a carácter y resistencia. Un punto que demuestra que este Aula cree hasta el último segundo.








