El Centro de Iniciativas Turísticas de Tordesillas presentará este sábado, 7 de febrero, el programa de actos de una nueva edición de El Día de la Reina, en un acto que tendrá lugar en el Salón de Actos de las Casas del Tratado. Durante la presentación se dará a conocer el nombre de la joven que interpretará este año a Juana I de Castilla, papel que, como es tradición, recaerá en una vecina de la localidad de 29 años, la misma edad que tenía la soberana cuando llegó a Tordesillas. También se anunciará la niña que encarnará a Catalina, la única hija que acompañó a la reina en su viaje.
Será un mes después, el sábado 7 de marzo, cuando Tordesillas vuelva a trasladarse al año 1509 para recordar la llegada de Juana I a la villa. La reina llegó entonces acompañada de su hija Catalina y de su padre, Fernando el Católico, custodiada por su guardia personal, los Monteros de Espinosa, y por los monjes que transportaban el cuerpo de su esposo, Felipe I el Hermoso, fallecido dos años y medio antes en Burgos. El cortejo lo completaban damas de compañía, personal de palacio y alabarderos del rey, en una escena iluminada por antorchas que marcó para siempre la historia de la villa.
Aquel episodio fue decisivo, ya que Juana I fijó desde entonces su residencia en Tordesillas hasta su muerte, 46 años después. Con el objetivo de recuperar la memoria de una mujer "maltratada y olvidada" por la historia, el Centro de Iniciativas Turísticas impulsó en 2005 esta recreación histórica, desarrollada de forma altruista por vecinos de la localidad.
Juana I de Castilla, reina durante 51 años, hija de reyes y madre de seis hijos que también fueron monarcas, permaneció durante siglos relegada al estigma de Juana la Loca. Una revisión histórica más rigurosa ha permitido situarla hoy como una figura clave de la historia de España y como un personaje central de la memoria histórica de Tordesillas.
Este acontecimiento, ocurrido hace 517 años, se volverá a recrear el próximo 7 de marzo con la participación de más de 300 vecinos, que recorrerán las calles del recinto histórico de la villa para revivir la llegada de su reina y devolver a Tordesillas uno de los episodios más singulares de su pasado.








