El Pucela cae ante el Albacete tras la expulsión de Iván Alejo y acusa falta de ideas, claridad y dominio en Zorrilla
El Albacete sigue hacia arriba gracias a un impotente Valladolid
El Albacete sigue mirando hacia arriba, tras ganar al Real Valladolid con un tanto de Antonio Puertas en el minuto 84, en un José Zorrilla en el que los locales son incapaces de mostrar un buen juego.
Era un choque importante para ambos equipos, y el Alba lo afrontó con una gran intensidad, imprimiendo un intenso ritmo de juego, para tratar de sorprender a las primeras de cambio a la zaga blanquivioleta.
Los jugadores visitantes se mostraban muy cómodos en el terreno de juego. Se notaba esa confianza adquirida tras eliminar al Real Madrid en Copa y ganar a Cádiz en la anterior jornada, y la presión fue constante, en los minutos iniciales.
Recuperaban el balón rápidamente, mientras que a los vallisoletanos les costaba más generar el juego asociativo y tuvieron que emplearse más en el plano defensivo, para frenar el empuje de los manchegos.
Pero el primer disparo a puerta salió de las botas de Tenés, cuyo centro-chut, que se fue envenenando, tuvo que ser desviado por Diego Mariño. Y, tras el córner, Latasa fallaba un claro remate, con un disparo que no halló portería.
Poco después, con templanza y las ideas muy claras, fue el Albacete el que pudo inaugurar el marcador, tras un córner que sacó a la perfección Agus Medina para que Lorenzo rematara de cabeza, en solitario, y que se topó con el poste.
Esa ocasión dio alas al conjunto visitante, que se lanzó, con todo, hacia el área vallisoletana. La escuadra local tuvo que defender con uñas y dientes su área. En estos momentos de poca posesión de balón, su única opción era mantener la calma, y seguir enfocados en el desarrollo del partido.
Dominio alterno, mucha igualdad, aunque con más seguridad por parte de los visitantes, que tampoco aprovecharon un saque de esquina que remató Valverde y que, tras tocar en la mano de Juric, obligó a Guilherme a estirarse al máximo para impedir el gol visitante.
Un minuto antes del descanso, jugada polémica: Javi Moreno dio una patada a Latasa, sin balón, en un córner para los locales pero, en lugar de señalar penalti, una vez revisado el VAR, el colegiado pitó falta previa del delantero madrileño, por lo que se llegó al descanso con el 0-0 inicial.
Tras la reanudación, se repitieron los mismos patrones entre dos conjuntos volcados en el control del balón pero sin que dicha posesión obtuviera rédito alguno, ni para uno, ni para otro. En resumen: mucha construcción pero poca creación y escasa definición.
Eso sí, el Albacete seguía mostrándose más confiado, e imprimiendo más velocidad, y no cejó en su empeño de abrir el marcador, aunque sin éxito. El choque se convirtió en un correcalles sin sentido, demasiado caótico.
No es que el Real Valladolid ni el Albacete dejaran de luchar, pero lo cierto es que, a portería, no había disparos, con lo que era imposible que se hicieran goles. Pero, como suele pasar, la insistencia suele tener recompensa, y los de Alberto González la lograron.
Justo después de la segunda amarilla a Iván Alejo -otra más, del lateral vallisoletano-, Antonio Puertas abría el marcador, aprovechando esa superioridad numérica, con un disparo cruzado que sorprendió a Guilherme.
Frustración, ante la falta de efectividad y reacciones absurdas como la de Alejo, que dejaba al Real Valladolid con uno menos en los compases finales, de lo que sacó petróleo el Albacete para sumar tres puntos y seguir con su dinámica ascendente.





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