El sospechoso intentó esquivar a la Policía de madrugada y llevaba consigo objetos sustraídos, incluidos décimos de Lotería valorados en 1.000 euros
Dos detenidos en Valladolid tras dos intervenciones policiales por supuestas peleas en una discoteca
Uno portaba una navaja de 24 centímetros y otro fue sorprendido con 69 pastillas de clonazepam destinadas presuntamente a la venta ilegal
Agentes de la Policía Nacional detuvieron en la mañana del 1 de enero a dos hombres en Valladolid en el marco del dispositivo especial de seguridad de Nochevieja y Año Nuevo, tras acudir en dos ocasiones a las inmediaciones de una céntrica discoteca donde se alertaba de posibles peleas entre jóvenes.
Los servicios policiales, integrados por indicativos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), tenían entre sus objetivos el control de armas blancas en zonas de ocio y la aplicación del Plan estratégico contra el tráfico minorista de drogas en este tipo de entornos.
En la primera intervención, los agentes no encontraron ninguna pelea en curso, pero procedieron a la identificación de varios jóvenes. Durante el cacheo de seguridad a uno de ellos, conocido por su vinculación a grupos juveniles violentos, localizaron una navaja de tipo carraca con una hoja de 24 centímetros, considerada arma prohibida por el reglamento vigente.
Ante estos hechos y sus antecedentes policiales, fue detenido como presunto autor de un delito de tenencia de armas prohibidas.
Apenas una hora después, la UIP fue nuevamente comisionada al mismo lugar por idéntico motivo. Aunque tampoco se registró ninguna pelea multitudinaria, varios jóvenes huyeron al ver llegar a los agentes. Uno de ellos fue interceptado tras arrojar al suelo varios blísters de Rivotril, medicamento cuyo principio activo es el clonazepam.
En total se intervinieron 69 comprimidos, sustancia que, según la Policía, es frecuentemente destinada a su venta ilegal en zonas de ocio debido a sus efectos psicoactivos. El individuo fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública.
Ambos detenidos fueron trasladados a dependencias policiales para la instrucción de los correspondientes atestados.
El arrestado por el delito contra la salud pública quedó en libertad tras declarar, con obligación de comparecer ante el juez cuando sea requerido.
El detenido por tenencia de armas prohibidas permaneció bajo custodia hasta su puesta a disposición judicial, que decretó igualmente su libertad.








