El Caja Rural Panteras ganó 1-2 tras un gran esfuerzo ofensivo, mientras que el cuadro masculino cayó tras una mala segunda parte
Amath, con máscara, y Maroto vuelven al tajo en Los Anexos
El canterano completó el entrenamiento con el resto de sus compañeros, mostrando una evolución favorable en su recuperación
El Real Valladolid continúa preparando el importante compromiso de este domingo ante el Real Sporting de Gijón (16.15 horas, estadio José Zorrilla), y este miércoles completó su segunda sesión semanal de entrenamientos, celebrada a puerta abierta en los Anexos. El equipo dirigido por Guillermo Almada mantiene el foco en afinar detalles tácticos y físicos de cara a un duelo clave en la lucha por los puestos altos de la clasificación.
La jornada dejó dos noticias positivas para el cuerpo técnico. La principal novedad fue la vuelta de Amath, que se ejercitó al margen del grupo utilizando una máscara protectora tras su reciente intervención quirúrgica. Por otro lado, Maroto completó el entrenamiento con el resto de sus compañeros, mostrando una evolución favorable en su recuperación.
En el apartado de ausencias, tanto Tenés como Garriel realizaron trabajo específico e individualizado. Tenés arrastra una sobrecarga muscular que le obligó a pedir el cambio en el último encuentro ante el Burgos en El Plantío, mientras que Garriel sufrió un golpe en la rodilla que lo mantiene bajo observación médica.
La sesión, diseñada por Almada, fue extensa y de alta intensidad, con énfasis en la presión, la circulación rápida del balón y las transiciones. El cuerpo técnico del Pucela continuará ajustando el plan de trabajo en los próximos días con la intención de llegar en óptimas condiciones al encuentro frente al conjunto asturiano, en el que buscarán hacer valer el apoyo de la afición en casa.
El equipo vallisoletano dominó la segunda parte, pero una última jugada de más de siete minutos dio el triunfo a La Vila
El equipo vallisoletano firmó una primera parte impecable y selló el 0-22 con una defensa férrea tras el descanso
El equipo pucelano sufrió un duro correctivo ante un Bidasoa muy superior en defensa, portería y pegada ofensiva








