circle

Rafael Martínez Olmedo: “Las farmacias rurales de Valladolid están pasando por un momento complicado”

Ha sido elegido como nuevo presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la ciudad, con 252 votos de los 363 emitidos

Rafael Martínez Olmedo: “Las farmacias rurales de Valladolid están pasando por un momento complicado”
Rafael Martínez Olmedo, en su nuevo despacho como Presidente del COF. FOTO: Sergio Borja.
Lidia Alonso González
Lidia Alonso González
Lectura estimada: 6 min.
Última actualización: 

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid (COF) ha elegido este domingo a su nuevo presidente, Rafael Martínez Olmedo. El que era antes el secretario general de la escuela universitaria, obtuvo 252 votos frente a los 108 que consiguió su compañera y contrincante Almudena Sánchez Martín.

Martínez Olmedo ha relevado al anterior presidente del COF y que ahora ha ocupado su anterior cargo, Alejandro García Nogueiras. El recién elegido ha atendido a TRIBUNA Valladolid para hacer un repaso de sus próximos objetivos y propuestas como parte de la directiva del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la capital del Pisuerga.

PREGUNTA: En primer lugar, darle la enhorabuena por conseguir este cargo. ¿Se lo esperaba?

RESPUESTA: En principio sí que esperábamos que pudiésemos ganar las elecciones porque contábamos con bastantes compañeros que nos habían dado su apoyo, al menos verbalmente, luego las urnas son las que deciden. Así que sí que lo imaginábamos, lo que no esperábamos era una respuesta tan masiva.

P: Además del cargo de presidente, se han elegido al resto de los miembros de la Junta, ¿está contento con el resultado?

R: Sí, por supuesto. Hay que tener en cuenta que hay miembros de la Junta saliente que no querían repetir por diferentes motivos, personales, familiares, etc. Sin embargo, aquellos a los que he buscado creo que representan perfectamente cualquier sentir del colectivo farmacéutico y a todos los estamentos de la profesión.

P: ¿Se saben los motivos por los que no han querido repetir esos miembros que menciona?

R: Sí. En algunos casos por un cambio de vivienda, por motivos familiares…. Hay que tener en cuenta que esto requiere tiempo... Es trabajar para los compañeros de modo altruista gratuito y hay que ser consciente de que puedes pedir a los compañeros que trabajen por el resto de compañeros, pero no toda la vida, no todo el tiempo.

P: ¿Cuáles son sus objetivos e intenciones como nuevo presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid?

R: Nosotros obviamente tenemos un decálogo de negro sobre blanco, de lo que queremos hacer. Tenemos las ideas muy claras. En primer lugar, es fundamental y estamos aquí para defender y representar a los farmacéuticos colegiados. El segundo punto es, por supuesto, el paciente. Todo gira alrededor de él. Nosotros tenemos que llegar a un acuerdo con las asociaciones de pacientes para que ellos nos vean como un colaborador necesario. Hace cuatro años con la pandemia del COVID-19, los pacientes han visto al farmacéutico como referencia, en muchos casos única referencia a niel sanitario. Queremos recordarlo, potenciarlo y que sean los propios pacientes los que hagan valer la figura del farmacéutico.

Por otro lado está el hecho de negociar con la Administración. Las farmacias rurales de Valladolid están pasando por un momento complicado. Hay farmacias muy pequeñas, en las cuales justifican plenamente el hecho de que exista una red sanitaria de farmacias y a estas hay que defenderlas. También hay farmacias que están muy sobrecargadas de guardias, hay situaciones que sin duda creemos que se pueden mejorar y por las que tenemos que hablar con la Administración.

Dentro de los propios farmacéuticos hay escasez de profesionales en farmacia. Tenemos que dar una vuelta a la situación para que estos profesionales vean esta salida como algo digno y principal. En alguna ocasión he dicho que la farmacia comunitaria, empleando al 85% de los egresados de la facultad, no puede ser un segundo plato. Hay que motivar a estos farmacéuticos para que vengan a la familia comunitaria y desarrollen su profesión con alegría, eficacia y sintiéndose buenos profesionales y buenos sanitarios.

P: Hablemos de los jóvenes graduados. En sus declaraciones, tras haber sido elegido como presidente, comentó "la importancia de que la farmacia vuelva a ser atractiva para ellos". ¿Cómo planea conseguirlo?

R: Tenemos que hacer una tormenta de ideas entre los propios adjuntos y el resto del sector farmacéutico para conseguirlo.
Sin duda, una de las ideas principales es que haya un recorrido, una carrera profesional para que motive a estos farmacéuticos a mantener su camino dentro de la oficina de farmacia. Tenemos bastantes ideas, pero tampoco podemos hablar de conseguirlas antes de ponerlas en prácticas.

P: ¿Qué no le gustó del mandato del anterior presidente del COF, Alejandro García Nogueiras? ¿Qué cambiaría?

R: No cambiaría nada porque yo fui miembro y parte importante de la anterior Junta de Gobierno. Yo soy secretario saliente y con Alejandro he trabajado estupendamente. Tanto yo como la Junta de Gobierno anterior hemos hecho un buen grupo homogéneo. En principio, cada uno venia de una parte e incluso había vocales que hace cuatro años venían de la otra candidatura. Entre todos, ya no solo Alejandro o yo, hemos remado juntos para conseguir llevar la nave a buen puerto. Ahora mismo buena parte de estos vocales han repetido en esta candidatura, así que quizás no sé decirte qué cambiaría. Lo que no cambiaría es el talante de diálogo democrático que ha tenido Alejandro.

P: Además de los jóvenes, ¿sobre qué otros grupos sociales piensa poner en foco durante su presidencia?

R: Obviamente hay que poner el foco en todo. Los jóvenes son el futuro, por lo que pienso que debemos intentar recuperar a ese sector farmacéutico. También incidir en el sector joven no farmacéutico. El hecho de hacer valer la figura del farmacéutico en los colegios o en determinadas campañas de concienciación sobre el uso de un medicamento tiene esta idea.

Debemos ser receptivos a las demandas de los farmacéuticos en cualquier momento de su actividad profesional. No solamente los farmacéuticos de hospital, administrativos, analistas clínicos…. Hay figuras importantes, ortopedas, ópticos... que tienen un representante dentro de nuestra Junta de Gobierno para recoger sus demandas y hacerlas nuestras.

P: Hablábamos antes de las farmacias rurales, una de las vocalías que se han elegido este domingo en las elecciones. De todas ellas, ¿cuáles son también relevantes?

R: Depende un poco del porcentaje de miembros que tenga esa vocalía. La más importante no deja de ser la de Oficina de Farmacia, que engloba a todos: a farmacéuticos titulares, adjuntos, rurales y urbanos. Es quizás la que más peso tiene porque engloba al mayor número de farmacéuticos dentro del colegio.

Precisamente como engloba perfiles diferentes entre sí, desde hace años tenemos vocalías más especializadas, como la de Farmacéuticos Rurales y la de Farmacéuticos No Titulares. Ellos recogen las demandas de este equipo específico y las trasladan a la Junta de Gobierno para hacerlas nuestras y defenderlas delante de cualquier Institución.

P: En la actualidad, ¿considera que las farmacias están bien valoradas?

R: Por el paciente, sí. El ciudadano valora el servicio que se le da en la farmacia. Igual donde nos falta un poco de efectividad es en el resto de profesiones sanitarias y dentro de la Administración. Hace cuatro años en época de pandemia se recurrió mucho a la figura del farmacéutico, como debe ser.

Somos el primer eslabón o escalón con el que el paciente tiene contacto con la sanidad, pero poco a poco esto se ha ido difuminando y olvidando, y no está bien. Hay que recordar que seguimos estando ahí para el paciente.

P: ¿Busca entonces que las administraciones e instituciones le brinden un mayor apoyo al colectivo farmacéutico?

R: Totalmente, sin duda.

P: Hace unas semanas, hablé con usted sobre el tema del medicamento Nolotil y su investigación en España, ¿cómo ha evolucionado este asunto?

R: En principio no ha avanzado gran cosa, entre otras cosas porque los estudios están ahí. Cuando hay una alerta sanitaria se tira de la información disponible. Pero para recabar nueva información o nuevas pruebas o estudios falta tiempo. Estas cosas no se consiguen de un día para otro. La situación sigue igual, hay una alerta sanitaria por el uso indiscriminado de Nolotil o de metamizol como nos gusta decir a los farmacéuticos porque parece ser que hay nichos de población en los que puede afectar más, con discrasias sanguíneas o con problemas en el recuento de leucocitos…

Como te digo, la situación sigue siendo la misma porque no puede cambiar en un corto periodo de tiempo, salvo que de repente haya una prueba clara que demuestre que hay un medicamento que está causando problemas graves en la población, cuyo caso no sería la primera vez que se retira del mercado un medicamento, como ya pasó con la ranitidina (un medicamento muy habitual para el estómago que se descubrió que había una impureza que aparecía en el proceso de fabricación y que podía ser cancerígena). Como había otros medicamentos para sustituirla, se ha procedido a retirarla en toda España, más que nada por el principio de precaución.