Cinco de los arrestados, pertenecientes a una misma familia, han ingresado en prisión
Una operación antidroga en Palencia, con agentes de Valladolid presentes, se salda con 17 detenidos
Cinco de los arrestados, pertenecientes a una misma familia, han ingresado en prisión
La Policía Nacional ha desarticulado en Palencia una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína en una operación que continúa abierta y que, por el momento, se ha saldado con diecisiete detenidos pertenecientes a una misma familia, cinco de los cuales han ingresado en prisión provisional por orden judicial.
La investigación se desarrolló en la ciudad de Palencia y en la localidad de Venta de Baños, donde los agentes detectaron hace meses indicios de distribución de cocaína en distintos puntos de ocio de la capital palentina. Las pesquisas permitieron identificar a un clan familiar asentado en ambos municipios que, presuntamente, controlaba el menudeo de esta droga en varias zonas concretas de la ciudad. El operativo policial contó con el apoyo de unidades especializadas de Seguridad Ciudadana desplazadas desde Valladolid, que participaron en el dispositivo desarrollado durante la madrugada del pasado 10 de marzo.
En total, se realizaron ocho entradas y registros autorizados en cinco viviendas, una peluquería y dos establecimientos de hostelería situados en Palencia y Venta de Baños. En estos locales, los investigadores localizaron dos puntos de venta de droga que funcionaban de manera continuada.
Durante los registros, los agentes intervinieron cocaína guardada en una caja y cerca de 8.000 euros en efectivo escondidos en maletas. Entre el material incautado figurabanbalanzas de precisión, una máquina envasadora para preparar las dosis y armas como un bolígrafo pistola o una defensa extensible, junto a otros elementos relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes.
Las investigaciones han permitido reconstruir el modus operandi de la organización. Uno de los integrantes del clan salía del domicilio familiar con varias dosis de cocaína y las ocultaba en la cocina de distintos bares en los que trabajaba como camarero. Dentro de los locales permanecían otros miembros del grupo, encargados de vigilar el entorno y custodiar la droga almacenada.
Cuando los establecimientos abrían al público, algunos clientes se acercaban a la barra y solicitaban directamente una dosis. Tras pagarla, recibían la sustancia y abandonaban el local de inmediato. Cuando el suministro se agotaba o quedaban pocas dosis, el camarero regresaba al domicilio para recoger más droga, mientras otros integrantes del grupo vigilaban el exterior y avisaban por teléfono si detectaban presencia policial.
En el marco de las diligencias policiales, cuatro de los detenidos quedaron en libertad en dependencias policiales, mientras que trece fueron puestos a disposición judicial acusados de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. Tras su comparecencia, la jueza del Juzgado de Instrucción número 1 de Palencia, a petición de la Fiscalía, ha decretado el ingreso en prisión provisional para cinco de ellos. La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días, según han informado fuentes policiales.
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