Campos y Torozos moviliza 3,29 millones de euros con 30 proyectos financiados por el programa Leader
Las iniciativas se reparten entre once localidades de Valladolid y han permitido crear o mantener más de 55 empleos
El programa europeo Leader ha impulsado 30 proyectos en once localidades del territorio de Campos y Torozos, con una inversión conjunta de 3,29 millones de euros. Las iniciativas, respaldadas por ayudas públicas que suman 1.433.449 euros, buscan favorecer la actividad económica y el empleo en los municipios rurales de la provincia de Valladolid.
Los datos, recogidos en un mapa elaborado por el Grupo de Acción Local (GAL) Campos y Torozos, gestionado por la Asociación Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos, muestran el alcance de las actuaciones incluidas en el Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PEPAC) 2023-2027.
Medina de Rioseco concentra el mayor número de proyectos, con doce iniciativas que reúnen más de un millón de euros de inversión y cerca de 458.000 euros en ayudas. Villabrágima y Castromonte-La Santa Espina suman otros ocho proyectos, mientras que Tordehumos cuenta con tres. El resto se distribuye entre Morales de Campos, Villagarcía de Campos, Valdenebro de los Valles, Valverde de Campos, San Pedro de Latarce, Villardefrades y San Cebrián de Mazote.
La incidencia de estas subvenciones también destaca en los municipios con menos habitantes. Valverde de Campos, con 89 residentes, alcanza los 1.094 euros de ayuda por habitante, mientras que en Castromonte-La Santa Espina la cifra se sitúa en 776 euros y en Villardefrades, en 690 euros. El reparto refleja el peso de estas ayudas en localidades de diferentes tamaños y su papel para respaldar iniciativas empresariales y de desarrollo rural.
El presidente del GAL Campos y Torozos, David Esteban Rodríguez, defiende que el objetivo es que las oportunidades no dependan de la población de cada municipio. "Nuestro objetivo es que las oportunidades de inversión y desarrollo no dependan del tamaño de cada localidad, sino de la capacidad de sus empresas, entidades y promotores para impulsar proyectos que contribuyan al futuro de nuestros pueblos", señala.

En cuanto a la financiación, el 53% de las ayudas procede de la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader). La Junta de Castilla y León aporta el 32,93% y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el 14,07%. Del importe total, más de 1,2 millones de euros se destinan a proyectos productivos y más de 160.000 euros a iniciativas no productivas.
El balance del programa incluye también su repercusión en el mercado laboral. Los proyectos han contribuido a crear y mantener más de 55 puestos de trabajo, según los datos facilitados por el grupo. Su gerente, Javier Paniagua, destaca que detrás de cada iniciativa hay un proceso de asesoramiento, tramitación y seguimiento para que las ayudas se traduzcan en actividad económica sobre el terreno.
Paniagua pone el foco, además, en el ritmo de ejecución del presupuesto. El GAL ya ha comprometido el 95,56% de los fondos disponibles cuando todavía quedan catorce meses para que termine el plazo de ejecución. Para el gerente, este porcentaje demuestra que existe demanda y capacidad emprendedora en el medio rural, por lo que reclama "celeridad" en la llegada de las nuevas asignaciones financieras previstas para Leader.
El impacto económico podría prolongarse más allá de la puesta en marcha de los proyectos. Una estimación orientativa para los próximos diez años sitúa en torno a 11 millones de euros la masa salarial potencial acumulada asociada a los puestos de trabajo vinculados a estas iniciativas. Las cotizaciones sociales podrían alcanzar unos 4,2 millones durante ese periodo.
Si se suman otros posibles efectos, como el IRPF, el IVA, los impuestos empresariales y municipales, el consumo de los trabajadores y la actividad generada entre los proveedores, el retorno económico potencial se situaría entre 5,5 y 7 millones de euros.
El GAL precisa que estas cifras son estimaciones y no previsiones de recaudación. Su evolución dependerá de factores como la continuidad del empleo, los salarios, la facturación de las empresas y la actividad económica que finalmente generen los proyectos.








