El PSOE propone ayudas municipales para instalar ascensores en edificios con problemas de accesibilidad
El Grupo Municipal Socialista presentará una moción en el próximo pleno para que el ayuntamiento financie estas obras en 2026 y cree un servicio de asesoramiento técnico a las comunidades
Ningún vecino de Valladolid debe quedar aislado en su casa por falta de ascensor. Con este objetivo central, el Grupo Municipal Socialista presentará en el pleno del próximo lunes, 26 de octubre, una moción en la que solicita al Ayuntamiento la aprobación de una línea de subvenciones en 2026 para la instalación de ascensores en inmuebles residenciales que lo requieran.
La iniciativa busca complementar las subvenciones vigentes de la Junta de Castilla y León y del Gobierno de España, evitando que la falta de recursos económicos impida a las comunidades afrontar estas reformas. Además de la partida presupuestaria, la propuesta socialista exige la puesta en marcha de un servicio municipal de información y asesoramiento técnico para simplificar los trámites y guiar a los vecinos durante la ejecución de las obras.
También, se propone llevar a cabo un diagnóstico de aquellos edificios que no cuentan con ese tipo de instalación, en colaboración con asociaciones vecinales, entidades sociales y colegios profesionales.
El concejal socialista Luis Vélez advierte que Valladolid cuenta con un parque de viviendas antiguas, construidas entre los 50 y 60 sin ascensor. Una circunstancia que condiciona el día a día de miles de vecinos y cuya solución supone un coste económico difícil de asumir para ciertas comunidades, pese a las ayudas de otros administradores. "Se trata de ayudar a las comunidades a afrontar las obras y de garantizar que nuestros vecinos puedan seguir viviendo en su barrio y en su casa con dignidad", concluye Vélez.
La propuesta socialista plantea redactar y aprobar la convocatoria en 2026, con la correspondiente dotación presupuestaria. Las bases anteponen los edificios que cuenten con mayores necesidades sociales, teniendo en cuenta su antigüedad, presencia de personas mayores, con discapacidad o movilidad reducida, así como situación socioeconómica de la comunidad.
Con esta medida, el grupo socialista pretende garantizar la accesibilidad universal en los barrios de la ciudad y asegurar que el coste económico de la obra no suponga un obstáculo insalvable para las familias.








