Dacia Bigster tribrid 150 4x4: así es el SUV que combina gasolina, GLP y electricidad
VASA ARROYO ofrece en Valladolid el modelo de cinco plazas de Dacia, que apuesta por la amplitud, el confort y una motorización de 150 CV con tracción a las cuatro ruedas
El mercado de los SUV sigue evolucionando y Dacia quiere hacerse un hueco entre quienes buscan un vehículo familiar, espacioso y preparado para afrontar tanto los desplazamientos diarios como los viajes largos. Su apuesta es el Bigster, un modelo de cinco plazas que combina un diseño robusto con un interior amplio y una tecnología de propulsión que busca aunar eficiencia y versatilidad. En esta ocasión, la prueba se centra en la versión Mild hybrid-G 150 4x4, equipada con la innovadora tecnología tribrid, de la mano de VASA ARROYO, concesionario de Valladolid.
A primera vista, el Bigster destaca por su presencia. Sus líneas marcadas, su estética moderna y su imagen contundente refuerzan su personalidad de SUV, con unas dimensiones pensadas para ofrecer espacio y comodidad a sus ocupantes. Sin embargo, más allá de su aspecto exterior, uno de los elementos que diferencian a esta versión se encuentra bajo el capó.

Tres fuentes de energía para recorrer más kilómetros
La tecnología tribrid es uno de los principales argumentos del Dacia Bigster Mild hybrid-G 150 4x4. Su propuesta combina tres fuentes de energía -gasolina, GLP y electricidad- en una motorización que desarrolla una potencia anunciada de 150 CV y que incorpora una transmisión automática de doble embrague y seis velocidades.
El sistema cuenta con un motor de gasolina mild hybrid de 140 CV en la parte delantera y un motor eléctrico de hasta 31 CV en el eje trasero. Esta configuración permite disponer de tracción a las cuatro ruedas, lo que aporta versatilidad cuando las condiciones de conducción o el terreno requieren un extra de capacidad.
Otro de sus puntos fuertes es la autonomía. Gracias a sus dos depósitos, uno de gasolina y otro de GLP, Dacia anuncia una autonomía de hasta 1.500 kilómetros, una cifra que puede resultar especialmente interesante para quienes realizan desplazamientos frecuentes o recorren largas distancias.

La electrificación también desempeña un papel importante en la conducción urbana. El sistema recupera energía durante las frenadas y permite circular en modo totalmente eléctrico durante parte de los trayectos, con la posibilidad de alcanzar hasta el 60 % del tiempo de conducción en ciudad en determinadas condiciones. De esta manera, la tecnología busca reducir el consumo de carburante y ofrecer una conducción más eficiente en los desplazamientos cotidianos.
La combinación de estas tres fuentes de energía, junto con la tracción total, pretende ofrecer una solución para quienes necesitan un vehículo versátil, capaz de adaptarse a diferentes situaciones sin renunciar a la comodidad de una transmisión automática.
Un interior pensado para viajar con comodidad
El espacio es otro de los grandes protagonistas del Bigster. Este SUV de cinco plazas está diseñado para que tanto el conductor como los pasajeros puedan disfrutar de trayectos cómodos, incluso cuando se trata de viajes largos.
Las plazas traseras ofrecen un espacio generoso para las piernas y cuentan con una banqueta dividida en proporción 40/20/40. Esta distribución permite abatir diferentes secciones de manera independiente y adaptar el habitáculo a las necesidades de cada desplazamiento, ya sea para transportar pasajeros o para ganar capacidad de carga.

El maletero también ocupa un lugar destacado en la propuesta del modelo. Según la configuración, su volumen puede alcanzar los 702 litros, una capacidad que facilita llevar equipaje, bolsas de la compra o todo lo necesario para una escapada en familia. Se trata de un aspecto especialmente relevante en un vehículo que busca responder a las necesidades prácticas del día a día.
A esta amplitud se suman diferentes soluciones orientadas al confort. La climatización automática bizona permite que el conductor y el copiloto seleccionen temperaturas diferentes, mientras que las salidas de aire destinadas a los pasajeros traseros contribuyen a mejorar la comodidad durante el viaje.
El equipamiento puede incluir también un techo panorámico con apertura eléctrica y un portón trasero eléctrico, cuya altura de apertura es ajustable para facilitar su uso en espacios con limitaciones. Son detalles que refuerzan el enfoque práctico del Bigster y que pueden marcar la diferencia en el uso cotidiano.
Tecnología y soluciones prácticas en el habitáculo
El puesto de conducción apuesta por una presentación moderna, con dos pantallas que concentran buena parte de la información y las funciones multimedia. El cuadro de instrumentos de 10 pulgadas permite consultar los datos relacionados con la conducción, mientras que la pantalla multimedia facilita el acceso a las funciones de conectividad y entretenimiento.
Entre las opciones de equipamiento figuran la navegación conectada con información del tráfico en tiempo real y un sistema de sonido 3D de Arkamys. El modelo también puede incorporar ajustes eléctricos para la altura del asiento del conductor y la inclinación del respaldo, así como regulación lumbar para mejorar la postura al volante.

Dacia incorpora, además, el sistema YouClip, una solución de puntos de fijación que permite colocar distintos accesorios en lugares estratégicos del habitáculo. Estos soportes están pensados para personalizar el interior y aprovechar mejor el espacio disponible.
A ello se suma una consola central con diferentes compartimentos de almacenamiento y, en las configuraciones que lo equipan, un espacio refrigerado de 8,6 litros para mantener las bebidas frías durante los desplazamientos.
El conjunto refleja una filosofía centrada en la funcionalidad: aprovechar el espacio, facilitar el acceso a las principales funciones del vehículo y ofrecer soluciones que resulten útiles tanto en los trayectos cortos como en las escapadas de varios días.
Seguridad y asistentes a la conducción
La tecnología del Bigster no se limita a la motorización y al sistema multimedia. El modelo incorpora diferentes asistentes destinados a mejorar la seguridad y facilitar la conducción.
Entre ellos se encuentra el sistema avanzado de frenado de emergencia, que contempla situaciones relacionadas con peatones, vehículos de dos ruedas e intersecciones. También dispone de reconocimiento de señales de tráfico, alerta por cambio involuntario de carril y asistente de mantenimiento en el carril, entre otros sistemas.
Estas ayudas buscan aportar mayor tranquilidad al conductor y contribuir a prevenir situaciones de riesgo durante los desplazamientos. Su funcionamiento se complementa con una distribución del habitáculo orientada a facilitar la experiencia al volante.

Al volante del Dacia Bigster
Más allá de las cifras y el equipamiento, la prueba en carretera permite valorar los aspectos que determinan la experiencia de conducción. En esta versión, la atención se centra en la respuesta de la motorización de 150 CV, el funcionamiento de la transmisión automática y la manera en la que se combinan los sistemas de gasolina, GLP y electricidad.
También resultan relevantes la comodidad de la suspensión, la visibilidad desde el puesto de conducción, el nivel de ruido en el habitáculo y la facilidad de manejo tanto en ciudad como en carretera. La tracción a las cuatro ruedas añade otro elemento que conviene valorar cuando el recorrido presenta superficies deslizantes o condiciones menos favorables.
La experiencia al volante es, en definitiva, la que permite comprobar cómo se traducen las características técnicas del modelo en el uso real. Aspectos como la suavidad del cambio, la respuesta al acelerar o la comodidad de los pasajeros son claves para determinar si el Bigster encaja con las necesidades de cada conductor.
La tracción 4x4 es otro de los elementos que marcan la diferencia en esta versión del Dacia Bigster. El motor eléctrico situado en el eje trasero permite disponer de tracción a las cuatro ruedas cuando el sistema lo requiere, aportando un extra de versatilidad para afrontar recorridos en los que el asfalto deja paso a caminos de tierra, pistas o superficies con menor adherencia. Una característica que amplía las posibilidades de uso del SUV y lo convierte en una alternativa interesante para quienes disfrutan de las escapadas al campo y no quieren limitar sus desplazamientos a la carretera convencional.

Esta configuración combina la respuesta del motor de gasolina en la parte delantera con el apoyo eléctrico en el eje trasero, sin necesidad de un árbol de transmisión mecánico entre ambos. De este modo, el Bigster busca aunar las ventajas de la electrificación con la capacidad de la tracción total, manteniendo su enfoque familiar y práctico. No está concebido como un todoterreno extremo, pero sí ofrece una versatilidad adicional para salir del asfalto en pistas y caminos adecuados, siempre teniendo en cuenta las condiciones del terreno y los neumáticos.
Una apuesta por el espacio y la versatilidad
Con el Bigster tribrid 150 4x4, Dacia propone un SUV familiar que combina una estética robusta, un interior amplio y una motorización que integra gasolina, GLP y electricidad. La autonomía anunciada de hasta 1.500 kilómetros, la tracción total y las distintas soluciones de confort y tecnología conforman los principales argumentos de esta versión.
Su planteamiento está dirigido especialmente a quienes buscan un coche espacioso para el día a día, pero también necesitan capacidad para viajar con la familia y afrontar diferentes tipos de recorrido.
Quienes quieran conocer de cerca el modelo pueden acudir a VASA ARROYO, en Valladolid, para informarse sobre sus características, las opciones de equipamiento y las versiones disponibles. Una oportunidad para descubrir cómo ha evolucionado la propuesta de Dacia en el segmento de los SUV y valorar si el Bigster se ajusta a las necesidades de cada conductor.









