Muere a los 78 años José Carlos Muñoz, figura clave del balonmano y exconcejal del Ayuntamiento de Valladolid
El histórico dirigente fue uno de los impulsores del Club Balonmano Valladolid en 1991 y del Atlético Valladolid en 2014, además de entrenador y edil del Consistorio
José Carlos Muñoz Mateo, una de las figuras históricas del balonmano en Valladolid, ha fallecido este sábado, 10 de octubre, a los 78 años, a consecuencia de una enfermedad y rodeado de toda su familia.
Nacido en 1948 en Sanchonuño (Segovia), desarrolló gran parte de su trayectoria personal y profesional en Valladolid, donde desempeñó un papel fundamental para garantizar la continuidad del balonmano de élite en la ciudad.
Su vinculación con este deporte estuvo marcada por su capacidad para mantener viva la actividad en momentos especialmente complicados. Muñoz Mateo fue entrenador del ACD Michelín durante 13 temporadas en la División de Honor, la máxima categoría nacional, antes de asumir un papel decisivo en la creación del Club Balonmano Valladolid.

En junio de 1991, tras la retirada del patrocinio de Michelín, convocó una asamblea que dio origen al nuevo club. Fue presidente de su junta gestora y se convirtió en el socio número uno de una entidad que marcaría una etapa importante en la historia deportiva de la ciudad.
Su compromiso con el balonmano vallisoletano volvió a quedar patente en 2014. Tras la disolución del BM Valladolid por sus problemas económicos, Muñoz Mateo se implicó junto a antiguos jugadores en la fundación del BM Atlético Valladolid, el proyecto que permitió dar continuidad al balonmano de alto nivel en la ciudad.

Una trayectoria ligada a Valladolid
Más allá de las pistas, José Carlos Muñoz Mateo desarrolló una extensa trayectoria profesional y pública. Trabajó como profesor de Educación Física en el Colegio San José y también participó en la vida política municipal como concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Valladolid durante cuatro legislaturas.

Asimismo, ejerció como director de la Fundación Real Valladolid, ampliando su vinculación con el deporte vallisoletano desde el ámbito institucional.
Su trayectoria deja el recuerdo de una figura estrechamente ligada a la historia del balonmano de Valladolid y a los proyectos que permitieron mantener vivo este deporte en la ciudad a lo largo de varias décadas.









