Siloé abre las fiestas con una declaración de amor: "Todos los besos nos saben a Valladolid"

El grupo vallisoletano reivindica sus raíces, recuerda sus comienzos y convierte a los vecinos en protagonistas del arranque de las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo 2026

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Siloé abre las fiestas con una declaración de amor: "Todos los besos nos saben a Valladolid"
El autor esEva Martínez Miguel
Eva Martínez Miguel
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Valladolid ya está de fiesta. Siloé ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida a las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo 2026 con un pregón cargado de orgullo vallisoletano, recuerdos, música y una declaración de amor a la ciudad que les vio crecer. Sin embargo, desde el balcón del Ayuntamiento, el grupo ha querido dejar clara una cosa: los protagonistas no eran ellos. La verdadera pregonera era Valladolid.

"Tenemos la mejor ciudad del mundo". Con esta declaración de intenciones, la banda vallisoletana ha afrontado uno de los momentos más especiales de su trayectoria. Después de llevar su música por escenarios de toda España, Siloé ha regresado a casa para abrir oficialmente las fiestas de su ciudad ante una Plaza Mayor entregada.

El grupo ha reconocido la ilusión que sintió al recibir la propuesta, pero también la responsabilidad que suponía ponerse delante de Valladolid para anunciar sus días grandes. Una reflexión que les llevó a preguntarse quiénes eran ellos para dar el pregón a toda una ciudad y, finalmente, a darle la vuelta al planteamiento, hacer que Valladolid fuese la auténtica protagonista.

Buena parte del discurso ha estado marcada por el sentimiento de pertenencia. Porque, aunque las giras les hayan llevado lejos de casa, Siloé continúa encontrándose con Valladolid allá donde va. Una camiseta blanquivioleta, una bandera, una bufanda o un grito de "Pucela" entre el público sirven para recordarles de dónde vienen.

Y es que hay ciudades en las que uno vive y otras que terminan viviendo dentro de uno. Para Siloé, Valladolid pertenece claramente a las segundas. La banda ha reivindicado así el orgullo que supone que, independientemente del lugar en el que actúen, sigan siendo reconocidos como "los de Valladolid".

También ha habido espacio para echar la vista atrás. Antes de los discos, las giras y los grandes escenarios estaban Xavi, Óscar y Jaco, tres historias diferentes que acabaron encontrándose en una misma ciudad y alrededor de una misma pasión: la música.

Precisamente la música vallisoletana ha tenido un peso especial en el pregón. Siloé ha recordado a artistas y grupos vinculados a Valladolid que abrieron camino antes que ellos, con nombres como Arizona Baby, Celtas Cortos, Karla o la Chica Yeyé. Un legado que la banda ha aprovechado para mirar también hacia el futuro y dirigirse a quienes hoy empiezan a componer, tocar o soñar con vivir de la música desde cualquier habitación o barrio de la ciudad.

La historia de Valladolid también se ha colado en el balcón de la Plaza Mayor a través de Jorge Guillén. Siloé ha recuperado unas palabras pronunciadas por el poeta vallisoletano en el pregón de 1979, "Debo a mi ciudad mi ser, mi vivir y mi lenguaje". Una idea con la que el grupo ha conectado su propia historia con Valladolid, presente en sus amistades, sus barrios, sus recuerdos y también en muchas de sus canciones.

No han faltado las referencias a algunos de los tópicos más reconocibles de la ciudad. El frío vallisoletano, la ausencia de mar, el Pisuerga o esa fama de ciudadanos serios y poco dados a exteriorizar sus sentimientos han servido para introducir uno de los momentos más especiales de la noche.

Siloé ha querido desmontar precisamente esa imagen de una Valladolid fría invitando a quienes abarrotaban la Plaza Mayor a mirar a la persona que tenían al lado, acercarse, abrazarse y besarse. Un gesto colectivo para conseguir que el recuerdo del comienzo de las fiestas no quedase únicamente asociado a un discurso desde el balcón, sino también a las personas con las que cada vallisoletano compartió ese instante.

Un pregón en el que Siloé ha hablado de Valladolid desde la experiencia de quienes se han marchado muchas veces, pero siempre han sabido dónde estaba su casa. Y el grupo ha terminado regresando al punto de partida. Siloé estaba en el balcón del Ayuntamiento, pero la verdadera protagonista se encontraba delante, Valladolid.

"Todos los besos nos saben a Valladolid", ha proclamado la banda antes del esperado grito que abre oficialmente los días grandes de la ciudad: "¡Que empiecen las fiestas!".

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