Las obras en la iglesia de Las Angustias, al detalle: presupuesto, plazos y objetivos

Comenzarán en septiembre y se prolongarán durante unos seis meses, con el fin de no interferir en la actividad de la cofradía ni en la propia Semana Santa

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El antes y el después de las obras de la Iglesia de Las Angustias. Sergio Borja.
El autor esAlejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 5 min.

La Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias iniciará en septiembre una importante intervención destinada a reparar de forma integral sus cubiertas, acabar con las filtraciones y, al mismo tiempo, actuar sobre su fachada. Se trata de un proyecto de gran envergadura, con un presupuesto previsto de alrededor de 900.000 euros, que busca poner fin a los problemas detectados en diferentes espacios del inmueble y garantizar su conservación.

Así lo explica a TRIBUNA Alejandro Carrión, secretario de la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias, quien reconoce que la llegada de las obras ha sido el resultado de un largo proceso de reflexión y preparación. La actuación abarcará aproximadamente 1.000 metros cuadrados de cubierta, incluyendo no solo la iglesia, sino también la capilla y los edificios anexos. "Ha sido un proceso largo porque la cofradía tuvo que tomar la decisión y concienciarse de que efectivamente era imprescindible acometer este tipo de obra", señala Carrión.

Asimismo, el proyecto contempla una intervención en la fachada, que presenta algunos defectos que requieren su reparación. La cofradía aprovechará los trabajos para aplicar sistemas de conservación más avanzados, y realizar una limpieza exterior condicionada por el intenso tráfico de la calle Angustias y, además, por el deterioro provocado por las palomas. Entre las medidas previstas figura también la instalación de elementos de protección en las esculturas de la fachada para evitar nuevos daños.

Filtraciones en varios espacios

Carrión descarta, sin embargo, que la iglesia se encontrara ante un riesgo estructural inminente. La mayor accesibilidad a diferentes zonas del edificio ha permitido a la cofradía conocer con mayor precisión su estado y, según explica, los estudios realizados durante la redacción del proyecto confirman que la estructura se encuentra en buenas condiciones.

El principal problema se concentra en las cubiertas. "Hay un montón de filtraciones y algunas muy importantes", apunta el secretario, especialmente en el salón de cabildos, la casa de hermandad y en una parte de la unión entre la nave de la iglesia y la capilla de la Virgen. Una situación que, a juicio de la cofradía, exige una intervención "global y radical".

La complejidad del proyecto y la necesidad de consensuarlo dentro de la cofradía han contribuido a alargar los plazos. La propuesta ha tenido que ser estudiada y debatida por el cabildo de hermanos, además de ajustarse a las posibilidades económicas de la cofradía. "No es una decisión personal del alcalde de cada año, del secretario o de cualquier otro cargo de la Junta Directiva", recuerda Carrión, quien considera que estos años de preparación también han permitido a la cofradía ir ahorrando fondos para afrontar una obra que considera imprescindible.

Una inversión cercana a los 900.000 euros

La previsión económica de los trabajos se sitúa en torno a los 900.000 euros, aunque la cifra podría variar en función del estado real de algunos elementos de las cubiertas a los que hasta ahora no se ha podido acceder. "Esperemos que podamos ajustar de alguna manera" el presupuesto, señala Carrión, consciente de que durante una obra de estas características pueden aparecer elementos deteriorados que requieran una mayor intervención de la inicialmente prevista.

La financiación contará con una ayuda de 150.000 euros de la Junta de Castilla y León, una aportación que, según el secretario, ha supuesto "otro impulso" para que la cofradía decidiera afrontar definitivamente el proyecto. A esta cantidad se sumarán los fondos propios que la hermandad ha podido ahorrar y un plan de pagos que permitirá asumir el resto de la inversión a lo largo de los años.

La cofradía confía, en este sentido, en recibir aportaciones extraordinarias de sus hermanos y de entidades privadas. "Toda ayuda es bienvenida", resume Carrión, quien asegura que la intención será liquidar la deuda de la obra lo antes posible para poder abordar otros proyectos de conservación y mejora.

Seis meses de obras y la vista puesta en la Semana Santa

La previsión inicial es que los trabajos se prolonguen durante unos seis meses, aunque la cofradía prefiere mantener la cautela por si todo no sale según lo previsto. El desarrollo de la intervención dependerá tanto del estado que presenten algunas zonas ocultas como de la meteorología, especialmente al tratarse de, en parte, trabajos exteriores. "Si tenemos un otoño muy lluvioso, la obra se ralentizará", admite Carrión.

Aun así, la cofradía espera que las obras estén muy avanzadas durante la próxima Semana Santa, aunque no descarta que todavía puedan permanecer algunos elementos pendientes de remate o incluso parte de los andamios. En cualquier caso, Carrión descarta que el proyecto se prolongue durante más de un año.

La intención es, además, que las obras tengan la menor incidencia posible en la actividad habitual del templo. La iglesia permanecerá abierta y se mantendrán los cultos diarios y extraordinarios previstos. La existencia de la nave central y de la capilla de la Virgen permitirá adaptar los espacios y accesos en función de las necesidades de cada momento.  "La idea es mantener el culto", recalca al respecto el secretario de la cofradía.

En principio, tampoco está previsto trasladar la imagen de la Virgen de las Angustias a otros templos, aunque algunos elementos concretos del interior, como cuadros o mobiliario, podrían ser desplazados temporalmente para protegerlos durante las tareas.

Todos los permisos, concedidos

Carrión confirma que la intervención cuenta ya con todos los trámites necesarios para comenzar. "Está todo hablado y amarrado, y todas las licencias concedidas", asegura. La Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias es propiedad de la propia cofradía, que asume la responsabilidad de su conservación y de decidir las actuaciones necesarias. De hecho, la Archidiócesis, aunque ha sido informada al respecto, no ejerce una labor de supervisión.

No obstante, la cofradía espera poder contar con el respaldo económico del Arzobispado mediante fórmulas que permitan adelantar fondos y devolverlos posteriormente en función de las posibilidades.

El salón de cabildos, siguiente objetivo

La restauración de las cubiertas y la fachada no será, previsiblemente, el último gran proyecto de conservación. Una vez finalizada esta intervención, la cofradía considera necesaria una renovación de la pintura de la iglesia, aunque el siguiente gran objetivo podría centrarse en el salón de cabildos. Este espacio ha sufrido especialmente las consecuencias de las filtraciones y, según explica Carrión, necesitará en el futuro una restauración integral.

Pero ese proyecto deberá esperar. Antes, la prioridad es iniciar en septiembre una intervención que la cofradía considera ya inaplazable y que permitirá asegurar la conservación de uno de los templos históricos y más bonitos de la ciudad de Valladolid.

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