El XI Día del Campo reunió a vecinos, familiares y visitantes en una jornada con deporte, gastronomía, juegos y música
Urones de Castroponce despide el verano con tradición, convivencia y reencuentros familiares
El XI Día del Campo reunió a vecinos, familiares y visitantes en una jornada con deporte, gastronomía, juegos y música
Urones de Castroponce volvió a reunir este sábado a vecinos, familiares y amigos con motivo de la undécima edición del Día del Campo, una jornada que combina el homenaje a las tradiciones rurales con el reencuentro de quienes regresan al municipio vallisoletano durante el verano.
Alrededor de medio millar de personas participaron a lo largo del día en las diferentes actividades programadas, mientras que más de 200 se reunieron alrededor de la mesa para compartir la tradicional paella. A ellos se sumaron visitantes procedentes de localidades cercanas.
La jornada comenzó a primera hora con una marcha cicloturista de unos 15 kilómetros, que recorrió diferentes vías pecuarias entre los paisajes de Tierra de Campos hasta la localidad de Castrobol antes de regresar a Urones.
A media mañana, las antiguas escuelas acogieron la pintura de un mural intergeneracional, una actividad en la que participaron vecinos de diferentes edades.
La programación continuó al mediodía con una cata de vinos de la zona de Ribera del Cea y Tierra de León, además de una visita guiada por el municipio. El vermú dio paso posteriormente al XI Concurso Gastronómico de Tortilla de Patata.
Paella, juegos y música hasta la noche
Después de las actividades de la mañana llegó uno de los momentos centrales de la celebración: una gran paella compartida por más de 200 personas entre vecinos, familiares, amigos y visitantes.
La sobremesa estuvo acompañada por música, juegos, campeonatos de cartas, pintacaras, tenis de mesa y un concurso de baile, además de diferentes propuestas destinadas a los más pequeños.
La fiesta de la espuma se convirtió en uno de los principales atractivos infantiles de la tarde, junto al hinchable acuático y las atracciones instaladas durante toda la jornada en la zona deportiva.
La música tomó después el protagonismo con la actuación de Güisi Muñoz, con coplas, rumbas y pasodobles. Una parrillada y la sesión de DJ Manu Herrero prolongaron la celebración hasta la noche.
Una fecha para volver al pueblo
Más allá de las actividades, el Día del Campo mantiene como uno de sus principales objetivos favorecer el reencuentro de las familias vinculadas a Urones de Castroponce.
El alcalde, Ignacio Castañeda, recordó que, como sucede en buena parte del medio rural, numerosos vecinos tuvieron que abandonar el municipio por motivos laborales y trasladarse a las ciudades.
Por ello, esta jornada "se ha convertido en la cita que muchas familias eligen cada año para organizar sus vacaciones, volver al pueblo, reunirse con sus mayores y despedir juntos el verano antes de retomar la vida cotidiana".
El propio nombre de la celebración está relacionado con las labores agrícolas y el final de la época estival, convirtiéndose también en un homenaje al campo y a quienes continúan trabajando en él.
El Día del Campo nació en 2015 con el propósito de fortalecer la convivencia en un momento marcado por la despoblación rural. Desde entonces se celebra el último sábado de agosto, salvo el paréntesis provocado por la pandemia.
Once ediciones después, la jornada mantiene ese espíritu y suma además la promoción del patrimonio natural, histórico y cultural de Urones de Castroponce, así como de su gastronomía y sus productos, antes de que muchos de quienes regresan durante el verano vuelvan de nuevo a sus ciudades y a su vida cotidiana.
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El Día del Campo celebra este sábado su undécima edición con una jornada de reencuentros, gastronomía, deporte y música para despedir el verano
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