El Festival de Teatro Alternativo de Urones de Castroponce ha reunido durante tres semanas 16 espectáculos y 17 funciones en seis municipios de la provincia, con una destacada respuesta del público y un aumento de la presencia infantil
FETALE cierra su 30 aniversario con más de 3.100 espectadores y refuerza su papel como motor cultural del medio rural
El Festival de Teatro Alternativo de Urones de Castroponce ha reunido durante tres semanas 16 espectáculos y 17 funciones en seis municipios de la provincia, con una destacada respuesta del público y un aumento de la presencia infantil
El Festival de Teatro Alternativo de Urones de Castroponce en Extensión (FETALE) ha puesto el broche a su trigésima edición con más de 3.100 espectadores a lo largo de tres semanas de programación. El certamen ha vuelto a convertir a Urones de Castroponce y a otros cinco municipios de la provincia de Valladolid en escenario de propuestas de teatro, música, danza, circo, títeres y creación contemporánea.
La edición del 30 aniversario de FETALE ha contado con 16 espectáculos, 17 funciones y dos actividades complementarias, en una programación en la que han participado 16 compañías y 45 creadores, además de los equipos técnicos y profesionales implicados en el desarrollo de las diferentes propuestas.
El festival se ha extendido, además de por Urones de Castroponce, por Valdunquillo, Mayorga, Castroponce de Valderaduey, Medina de Rioseco y Villavicencio de los Caballeros, reforzando así uno de los principales objetivos del proyecto: llevar las artes escénicas al medio rural y convertir la cultura en un espacio de encuentro entre municipios y generaciones.
Más de 1.250 espectadores en los municipios en extensión
Uno de los datos más destacados de esta edición ha sido la respuesta del público en las localidades que forman parte de FETALE en Extensión. Más de 1.250 personas han asistido a las funciones celebradas fuera de Urones, con una buena acogida y varios llenos en diferentes propuestas.
Desde la organización consideran que estos resultados consolidan la voluntad del festival de ampliar su actividad más allá de su sede principal y favorecer la convivencia y el intercambio entre los pueblos participantes a través de la cultura.
Por su parte, Urones de Castroponce ha recibido a más de 1.850 espectadores en las distintas actividades y funciones desarrolladas durante el mes de agosto, especialmente en el Teatro Corral de Anuncia, uno de los principales símbolos del festival y escenario central de su programación.
También han destacado los espectáculos al aire libre. Las siete propuestas de calle han congregado a más de 1.890 espectadores, con una media de 270 asistentes por función, lo que supone un incremento de 65 espectadores de media respecto a la pasada edición.
A ello se suma un aumento del 25 % en la presencia de público infantil en las propuestas de calle, un dato que, según la organización, refuerza el carácter intergeneracional de una programación dirigida a públicos de todas las edades.
Tres décadas de artes escénicas desde Urones
La diversidad de formatos y lenguajes ha vuelto a ser una de las señas de identidad de FETALE. Durante tres semanas han convivido el teatro de sala y de calle, la música en directo, el clown, el circo, los títeres y las propuestas multidisciplinares, utilizando tanto espacios escénicos convencionales como calles, plazas y otros rincones de los municipios participantes.
La edición arrancó con la Residencia Creativa YESCA, desarrollada por el Colectivo Enjambre en Urones de Castroponce. El proceso culminó con la presentación de Cenizas & Confeti, en una jornada inaugural que incluyó también el espectáculo itinerante HOMO curiositatis, de Arawake, y la actuación de Ellas Music Band.
A lo largo del festival han pasado por la programación compañías y artistas como L’Om Imprebís, Javier Aranda, Fabularia Teatro, Eugenia Manzanera, Zanguango Teatro y Caamaño&Ameixeiras, entre otras propuestas que han contribuido a reunir diferentes estilos y públicos.
Las calles, plazas, pistas polideportivas, la dársena del Canal de Castilla, espacios museísticos y el Teatro Corral de Anuncia se han transformado en escenarios, manteniendo una de las características históricas del certamen: convertir los espacios cotidianos del medio rural en lugares de encuentro entre artistas y espectadores.
Cultura, empleo y comunidad
La celebración de esta trigésima edición también ha tenido impacto en la actividad del municipio y del entorno. El desarrollo del festival ha supuesto la creación de siete puestos de trabajo directos y dos indirectos, además de la participación de profesionales vinculados a la producción, la comunicación, la memoria gráfica y la administración.
El refuerzo de los recursos humanos y materiales ha permitido afrontar una edición especial y continuar con la evolución del proyecto, tanto mediante la incorporación de nuevos espacios como a través de su extensión por diferentes municipios.
Desde el Ayuntamiento de Urones de Castroponce resumen esta evolución bajo la idea de que "todo fluye y nada permanece", entendiendo cada nueva edición como una oportunidad para renovar el encuentro entre compañías, creadores y público sin perder el vínculo con el territorio en el que nació el festival.
Treinta años después de su puesta en marcha, FETALE mantiene así su apuesta por la cultura como elemento de cohesión y transformación del medio rural, conectando municipios, generaciones y propuestas artísticas y consolidando a Urones de Castroponce como uno de los referentes escénicos del verano en la provincia de Valladolid.
El 30.º FETALE ha estado organizado por el Ayuntamiento de Urones de Castroponce y ha contado con el patrocinio de la Diputación de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Cultura, además de la colaboración de diferentes ayuntamientos, instituciones, entidades y empresas.








